ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Ray Fernández. foto: tomada del perfil en Facebook del artista

Un hombre salió rozando la madrugada a vaticinar el fin del mundo. Con un manuscrito semejante a la Biblia en las manos y una sábana que le cubría todo el cuerpo, se lanzó a la avenida que da la bienvenida a Alamar para rastrillar sobre los carros y transeúntes confusos un rosario de frases que solo podían venir de alguien que había perdido la cabeza.

Por fortuna, este lance solo le costó a su autor una reprimenda de su esposa que desde ese momento ha estado vigilando, sobre todo en las mañanas, la puerta de su casa con la férrea actitud de un celador. El hecho no fue sino otro performance de Ray Fernández, ese genio maldito e hilarante de la trova cubana.

Chef de cocina, cantante ambulante, periodista culinario, lector furibundo, confidente de cualquiera que se arrime a la cantina de un bar para desahogar las penas, Ray es en la actualidad un clásico de la música cubana contemporánea, aunque, podemos apostar hasta la vida, muy pocos lo conocen realmente a lo largo de la Isla.

Ray comenzó a darse a conocer en el mapa underground de Alamar –un territorio donde nacieron los festivales de rap y varios exponentes relevantes de la escena subterránea– y luego se extendió como una revelación hacia los principales escenarios y festivales de trova del país.

Su leyenda alcanzó celebridad antes que él mismo. Se sabe que fue puesto de patitas en la calle cuando dejó quemar unos cuantos pollos mientras descargaba con un grupo de música tradicional en el patio del restaurante para el que trabajaba; que se buscó la vida como músico ambulante en el Malecón, que fue descubierto por el genio de Bladimir Zamora y la tropa del Caimán Barbudo; y que la Egrem, no sin llevarse las manos a la cabeza en más de una ocasión, le dio un voto de confianza al entregarle todos los jueves el Diablo Tún Tún en la Casa de la Música de Miramar.

Allí Ray se ha convertido definitivamente en Ray, ese ser alucinado que esboza un retrato de Cuba sin cortapisas, adentrándose en las zonas más neurálgicas de la sociedad, en los conflictos, en los puntos de quiebres, en sus cambios de época, en las incertidumbres que muchos cargamos pero que muy pocos nos atrevemos a llamar por su nombre y en esas influencias que lo han transformado en ese ingobernable y talentoso trovador que es hoy.

Ray es producto de su tiempo y esta época en Cuba necesitaba de un trovador como él. Tiene una gracia única para repasar la tradición trovadoresca, desde sus primeros clásicos, pasando por Silvio y Pablo, hasta Pedro Luis Ferrer y Frank Delgado, una voz fácilmente distinguible y un indiscutible talento para componer canciones que hablan de todo lo que somos y de lo que no hemos querido ser, atravesadas por un humor mordaz y una ironía que ha usado como nadie en la trova cubana.

El músico, que es varios músicos a la vez, acaba de presentar en la Casa de la Música su tercer disco Mamá ando contento, el sucesor de Paciencia, otro álbum que fue escuchado hasta el cansancio por sus seguidores que ya se cuentan por legión.

El autor de Él gerente, Paciencia y Matarife, grabó en este álbum (Egrem)un grupo de temas que beben de la trova, el son, la música tradicional cubana, las rancheras y los corridos mexicanos en los que se mueve como pez en el agua. El trovador empieza el disco con Mamá ando contento, ese título que alcanzó la categoría de himno en su repertorio y que es otro de los clásicos de sus vaporosas peñas de jueves.

En el fonograma Ray, fiel a su tradición, cuestiona el sentido de la fama y las poses que muchas veces la acompañan. En Artistaje se ríe del supuesto músico popular en el que algunos creen que se ha convertido para luego cuestionar los argumentos de los artistas que hacen lo que sea para subirse a la ola de la popularidad. Ray canta como si no tuviera nada que perder, como si le importara nada más el hecho de asumir su libertad creativa. Y se sabe que cuando un artista logra semejante lance, tiene la partida ganada aunque tenga que librar solo las consecuencias de su honestidad.

Ray Fernández es, además, un hombre agradecido. El periodista y crítico musical Bladimir Zamora lo sacó de las sombras del Malecón habanero –adonde se sigue escapando con la guitarra cuando su esposa, vencida por el sueño de sus guardias como neonatóloga, se lo permite– y el juglar entonces le rinde su propio homenaje al Blado, como lo conocían sus amigos, con una de las canciones más introspectivas y hondas del fonograma. Con su versión de El ausente, un poema del cubano Eugenio Florit, el trovador no solo repasa su amistad con uno de los puntales históricos de la revista El Caimán barbudo, sino que lo hace con la certeza de que recordarlo es como si se salvara él mismo del olvido, de la ausencia o la ingratitud.

Mamá ando contento registra otros temas –símbolos de la carrera de este trovador, entre ellos El corrido del gusano, Al que fuma, bebe y canta o Pídelo todo mujer. Es un disco en el que el oyente menos conocedor de estas lides, puede pensar que Ray Fernández es solamente un trovador que ha encontrado en la irreverencia y la mordacidad del humor su razón de ser.

Pero detrás de esas canciones que hablan de todos nosotros, hay un ser surcado por profundas convulsiones espirituales, un hombre calado por la desmesura y la devastación que provoca la búsqueda de esa coherencia que te permite dormir sin sobresaltos, un músico que, al menos hasta ahora, ha encontrado en ser fiel a su verdad la verdadera contribución a la vida. Y para tomar aire en esta difícil contienda, Ray, dicen los que lo han visto, sigue por ahí a deshora con esa guitarra pulida en los ambientes subterráneos de la Isla. En cualquier caso, si alguna vez tropiezan con el ser de la foto envuelto en una sábana y lanzando algunas proclamas sobre los carros y los transeúntes, tengan calma y sepan, que al menos ese día, no les llegado el fin del mundo.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Iraida dijo:

1

16 de agosto de 2017

09:24:32


lee

Alvareztorresesteban dijo:

2

16 de agosto de 2017

16:37:03


Es un esponente genuino de la música cubana , su buena música e inteligente alegra a los que lo escuchan

alayn dijo:

3

17 de agosto de 2017

12:10:37


Para mi unos de los mejores, lo sigo hace tiempo y no lo pudieron describir mejor, excelente artículo sobre Ray que además ha hecho colaboraciones con Tony Ávila, una vez lo vi en el Brecht con Tony y allá para acá he escuchado mucho sobre el....No cambies nunca Ray!!!