ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Turquino, uno de los actuales emblemas musicales de Santiago de Cuba. Foto: Cortesía del autor

El septeto Turquino quiere seguir siendo profeta en su tierra. Por muchos que sean los buenos recuerdos de sus actuaciones en una veintena de países de todos los continentes a lo largo de más de 35 años, los integrantes de la agrupación prefieren que los tomen en cuenta en Santiago de Cuba. Y desde Santiago compartir su música con los habitantes de la Isla.

Con esa expectativa han comenzado a promover este verano su más reciente producción discográfica, Ligadito con el son, grabada en los Estudios Siboney, de la Egrem, en la urbe oriental: 11 piezas destinadas no solo a los bailadores sino a quienes buscan en la tradición trovadoresca y sonera la gracia de una identidad.

Su director, Rolando Ferrer, contrabajista, describe el álbum como «espejo de nuestras inquietudes y proyecciones; ampliamos el repertorio con obras compuestas especialmente para el conjunto y a la vez retomamos clásicos de la música popular cubana, como son los casos de A la Loma de Belén, de Cheo Belén Puig, y Longina, de Manuel Corona».

En esta última, luego de una evocación de la guitarra trovadoresca, Michael Antonio González, principal cantante, y el propio Ferrer prescinden de los instrumentos para dejar al desnudo sus voces.

Para el experimentado productor musical santiaguero Jorge Luis Pujals, asumir esa responsabilidad en la entrega del Turquino deparó más de una satisfacción: «Aspiramos a refrescar la imagen sonora de un conjunto que representó en el momento de su fundación, al igual que el Sierra Maestra, en La Habana, la recuperación por parte de los jóvenes de la herencia de los formatos soneros tradicionales y que han sido fieles a esa línea».

Pujals confió en la maestría del grabador Máximo Espinosa, que cuenta con faenas laureadas en Cubadisco y el Grammy
Latino, para que el oyente pudiera apreciar los matices de cada una de las piezas.

Como compositor, Ferrer aporta al fonograma varias creaciones: Enamorao, Mamita qué dolor, Queja de amor y Cuídate muchacho. Pero sitúa en un primer plano al autor del son que da título al álbum, Bebeto Ferrer, un legendario músico santiaguero que fundó el internacionalmente reconocido grupo Los Jubilados, y su coterráneo William Cobas, quien firma Amigos de qué y Me tiran con to’.

Una curiosidad: el Turquino ya no es un septeto; añadió un trombón a su formación, que alterna con la trompeta. La combinación resulta interesante.

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Luis Castro Fdez dijo:

1

19 de julio de 2017

13:15:12


Todo bien por Turquino, añoro los dias de la universidad, con viejos musicos como Jorge Coli,Carballo, Osnel Odit y muchos otros que dieron brillo a la agrupación

Garardo Massó B dijo:

2

21 de julio de 2017

11:17:46


Que tengan mucha suerte con este disco y que las personas que los escuchen les guste, y lo podamos ver en los premios de Cubadisco, suerte Muchacho en especial Ruben.