ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Fernando Martínez Heredia. foto: Anabel Díaz Mena

Fernando Martínez Heredia murió en su puesto de combate. En la madrugada del lunes 12 de junio, mientras escribía en su casa habanera, un infarto cardiaco puso fin a su vida. Contaba 78 años de edad y era reconocido como uno de los más brillantes y consecuentes pensadores cubanos del último medio siglo.

Al crecer en Yaguajay, al centro de la Isla, donde nació el 21 de enero de 1939, fue testigo de la explotación capitalista en un país convertido en neocolonia. Campesinos empobrecidos, mambises preteridos y trabajadores rurales y de la industria azucarera víctimas del tiempo muerto mostraron al adolescente, que ayudaba al padre en el taller de reparación de calzado, una realidad que debía ser cambiada.

Transitó de la simpatía a la participación en los afanes revolucionarios, desde su implicación en la lucha contra la dictadura hasta su ingreso en las milicias e incorporación a los planes de preparación de personal docente para la revolución educacional desatada a raíz del triunfo de enero de 1959.

En 1963 pasó a formar parte del claustro de la Universidad de La Habana donde dirigió el Departamento de Filosofía y fundó la revista Pensamiento Crítico.

Con posterioridad, Fernando asumió múltiples tareas en el campo de la investigación y la docencia, tanto en el Centro de Estudios de Europa Occidental y el Centro de Estudios de América como en el Instituto Juan Marinello, del Ministerio de Cultura, en el cual creó la cátedra Antonio Gramsci y se desempeñó como director general de la entidad.

Por sus méritos intelectuales, además de varios nombramientos académicos, resultó distinguido con el Premio Nacional de Ciencias Sociales (2006), el Premio Nacional de Investigación Cultural (2015) y el título Maestro de Juventudes, que confiere la Asociación Hermanos Saíz. Era miembro del Consejo Nacional de la Uneac y del Capítulo Cubano de la red En Defensa de la Humanidad y en el orden internacional destacó su colaboración con el proceso sandinista en Nicaragua, sus contribuciones a los programas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad Madres de Plaza de Mayo, en Argentina.

Fernando fue elocuente al decir que la participación directa en el turbión revolucionario lo llevó a la teoría, a la vez que concibió esta última como un eslabón imprescindible para la práctica transformadora.

Ello se hace visible en su producción editorial, compuesta por numerosos artículos publicados dentro y fuera de la isla, y libros como Desafíos del socialismo cubano (1988), Che, el socialismo y el comunismo (1989, Premio Casa de las Américas), Repensar el socialismo (2001), El corrimiento hacia el rojo (2002), En el horno de los noventa (2005), El ejercicio de pensar (2011), Socialismo y marxismo (2014, junto al filósofo argentino Néstor Kohan) y A la mitad del camino (2015).

Los grandes temas de su obra fueron los aportes de la Revolución Cubana, y particularmente Fidel y el Che, al marxismo contemporáneo, los vasos comunicantes entre Cuba y las luchas antimperialistas y anticoloniales de los pueblos del llamado Tercer Mundo, la deconstrucción de la hegemonía capitalista, la recuperación y vigencia del legado marxista-leninista, y la posibilidad y viabilidad del triunfo del socialismo.

A Fernando le fascinaba debatir, interrogar, conocer. Estimuló y orientó la investigación de jóvenes intelectuales y a la vez sabía escuchar.

En el centro de tales convicciones, dos paradigmas: Martí y Fidel. A uno siempre lo consideró «mi maestro mayor». Ante la partida del Comandante en Jefe, escribió un texto luminoso en el que expresó: «Fidel aprendió a ser, a la vez, patriota y socialista. A alimentarse del magisterio de Martí y a estudiar a Marx y Lenin, para poder plantearse bien la época en que vivía, sus conflictos fundamentales y las vías y métodos de la lucha por la liberación. A mi juicio, esta es una lección invaluable que nos ha brindado a la mayoría de los seres humanos del planeta, que hemos sufrido durante medio milenio la gigantesca empresa criminal de la universalización del capitalismo, genocida y destructora sistemática de las vidas, las cualidades y las esperanzas de miles de millones de personas».

Atendiendo a su voluntad, los restos mortales de Fernando fueron cremados. Sus cenizas serán expuestas este martes, entre las 2:00 y las 4:00 p.m. en la funeraria de Calzada y K, en El Vedado, donde acudirán a rendir homenaje póstumo al notable intelectual sus colegas, discípulos, amigos y lectores de su obra.

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denise dijo:

1

13 de junio de 2017

08:52:04


Fernando Martinez deja un vacio inmenso en el pensamiento cubano. Es urgente leerlo

Ernesto dijo:

2

13 de junio de 2017

09:21:47


Fernando Martínez Heredia se llevo mucho por decir, por enseñarnos a nosotros los jóvenes. Siempre recuerdo mi asombro cuando leí el Corrimiento hacia el rojo y descubrí zonas enteras de la historia y el pensamiento socialista cubano y universal. Fue el inicio de un camino. Nos hacía falta Fernado para ayudarnos a pensar con cabeza propia, ahora debemos repetirlo y lograrlo nosotros mismos. Algo llevamos adelantado gracias a él. Hasta siempre, Maestro!!

Ivette Letusé dijo:

3

13 de junio de 2017

09:41:15


Entre mis recuerdos más valiosos del pasado Festival del Caribe “Fiesta del fuego”, están sin duda los momentos que compartí con Fernando Martínez Heredia. Quizás en el ir y venir de alguna conferencia o en el Hotel Libertad de la ciudad santiaguera, con sonrisa noble, trato afable y frases en su hablar de absoluta cubanía se le podía encontrar. Solo bastó una semana para que dentro de mí surgiera el cariño profundo que me hiciera humedecer los ojos al saber de su partida. No imagino como se sienten los que tuvieron la suerte de compartir con él toda una vida. Ivette Letusé

rac dijo:

4

13 de junio de 2017

10:00:24


Mis más sentido pésame a los familiares. se ha ido físicamente uno de los más grandes pensadores cubanos, para mí, de todos los tiempos, no soy intelectual ni me muevo en el mundo de la historia y la filosofía, solo un revolucionario convencido que ama su bandera y sus palmas, sin embargo a través de mi hija joven graduada de filosofía lo conocí (aunque no tuve la dicha de estrechar su mano) supe de su pensamiento, de su amor por la patria, lealtad a Martí y Fidel , su llamado permanente a los jóvenes, a sus alumnos a quienes les hiso saber y convencer que la lucha por el socialismo en Cuba era ahora más fuerte que nunca y que ellos precisamente tendrían que seguir echando palante, fue un padre para sus jóvenes alumnos las lágrimas y el dolor de mi hija al conocer la noticia me lo hicieron saber, tengámoslo como bandera de lucha en los tiempos que el capitalismo quiere asomar la cabeza en nuestro cayman, él nos estará mirando desde el mismo lugar donde están los grandes de Cuba.

Luciano García dijo:

5

13 de junio de 2017

15:43:59


Fernando practicó "el ejercicio de pensar", también fundó y dirigió Pensamiento Crítico con el objetivo de que todos por entonces lo practicaramos. Descanse en paz, mis condolencias a sus familiares..