LIMONAR, Matanzas.—Jóvenes repentistas de varias provincias del país asumieron el desafío de medir bien las palabras para probar sus fuerzas en esta región, precisamente un territorio que se precia de ser uno de los más encumbrados del género en toda Cuba.
El joven repentista y escritor Orismay Hernández Ramírez, director de la Casa Naborí, comentó que la música campesina, en toda su extensión, es parte de nuestra identidad y se ha renovado como género gracias al trabajo creativo de muchos jóvenes.
De ahí la importancia del Concurso de Jóvenes Improvisadores, certamen que discurrió en su XXI edición y al cual asistió la vanguardia del repentismo como una de las manifestaciones que nutre el arte de la décima improvisada y que generalmente sorprende por la espontaneidad y vuelo metafórico de los textos.
Nombres como los de Liliana Rodríguez, Sindy Manuel Torres, Frank Pereira, Héctor Luis Alonso e Islay Madruga, competidores con un reciente pero probado trayecto, garantizaron la buena salud del evento y la resonancia que tuvo en escenarios como la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos, la Ciénaga de Zapata, y la Casa Naborí, en Limonar.
Reiber Nodal Pérez, de Ciego de Ávila, se agenció el primer premio del jurado y el lauro de la popularidad. El segundo y tercer galardón fueron a la cuenta de Sindy Manuel Torres y Liliana Rodríguez Peña, de Pinar del Río y Las Tunas, respectivamente.
El reconocimiento a la mejor pareja recayó en Héctor Luis Alonso y Sindy Manuel Torres, en tanto Julio Pablo Francisco se hizo del premio al mejor pie forzado, y Ana Mary Gil, al de mejor cantor.











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Mardiel dijo:
1
30 de marzo de 2016
09:46:55
pedro dijo:
2
30 de marzo de 2016
14:10:13
mardiel dijo:
3
30 de marzo de 2016
16:30:25
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