ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Es necesario estar dotado de un talento especial y de un conocimiento vasto de la obra de un intérprete para saber escoger lo más representativo de su repertorio. Eso ha hecho la Egrem gracias al concepto de producción de Jorge Ro­dríguez con la obra de Mer­ceditas Valdés.
Rezos, cantos de cuna, pregones, tangos congos, y sones afro aparecen reunidos en este significativo fonograma.

Hay hechos culturales que pueden quizá pasar inadvertidos o desa­percibidos que es lo mismo según la Academia de la Lengua. Pero hay otros ante los cuales hay que detenerse porque van cargados de esa misteriosa esencia que es la identidad de una nación.

Sin pretensiones didácticas, si­no como muestra artística mon­da y lironda, Merceditas Valdés, La Rei­na de la Música Afrocubana,  es un hecho cultural ante el cual no podemos quedar indiferentes. Mer­ceditas reinó de manera insuperable durante más de 50 años en los escenarios de Cuba y de Amé­rica Latina llevando los cantos llamados de base, es decir, los rezos lucumies o yorubás como decimos ahora, y los congos y ararás a la ra­dio, a la televisión y a los teatros.

Todo empezó, desde luego, en los ilé ochas, o casas de santo, en los templos congos y luego de la mano del maestro de la etnología cubana en la radio, cuando casi nadie, y menos una joven mujer, se atrevía a develar los arcanos de los cultos de origen africano. Un gesto así no cabe en ningún discernimiento pero si en la ruta heroica de una gran artista. Merceditas satisfizo, entonces, los apetitos cotidianos de muchas personas que solo escuchaban estos cantos en las ceremonias religiosas. Ella los llevó como un tributo al público. Fue en su momento la cúspide de todos los anhelos populares. Y lo hizo con su delicada voz de akpwona excepcional, sin ostentación ni academicismo sino como un impulso auténtico de su sensibilidad.

Su talento habló por sí mismo. Ningún fanatismo atávico pudo ale­jarla de su misión. Desde su ba­rrio de Cayo Hueso, donde nació, saltó de la mano de Zoila Gálvez, la soprano de coloratura, otra grande y casi olvidada, al Club Atenas y recorrió la isla junto a Fernando Ortiz en conferencias patrocinadas por la Sociedad Pro-Arte Musical.

Ella era como le dijo la Gálvez a Don Fernando “un diamante que no necesita ser pulido”.

Trabajamos juntos por muchos años, en pueblos de la antigua provincia de La Habana, en teatros y en el Aula Magna cuando en 1986 celebramos los 30 años de la vez en que Don Fernando llevó los tambores batá y a Merceditas a la Uni­ver­sidad.

Este disco es un homenaje a ella, a los géneros populares, tan nutricios y poderosos; esa música que ha marcado la sensibilidad del cu­bano. “La pequeña Aché”, como le llamó Don Fernando, muestra aquí su grandeza, y el rico legado que dejó a las nuevas generaciones.

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paco dijo:

6

5 de septiembre de 2015

17:06:27


Palabra mayor la del maestro Miguel Barnet para exaltar los meritos incuestionables de Merceditas Valdes.Tanto ella como su inolvidable compañero Guillermo Barreto, el batalero Jesus Perez y otros musicos que la acompañaron, no dejaron de luchar por mantener en alto lo mejor de la cultura Afro cubana, parte vital de nuestra identidad cultural.Fue capaz de dejar apresado en el disco ademas de los tradicionales rezos a los orishas, varios Sones, Boleros y Guarachas interpretados con singular sandunga. Y existe una grabación en la que entona aquellas Congas que el pueblo convirtió con otros textos en cantos revolucionarios en 1961.Vale que se inserte en una proxima antología.Esta que realizó Jorge Rodriguez para la EGREM es digna de divulgar.Cuanta falta hace que esta generación reciba por nuestros medios voces e imagenes como las de la Pequeña Aché, pero no con la solemnidad que acostumbran algunas emisoras, sino con los códigos que imponen estos tiempos.

Anton Diaz dijo:

7

7 de septiembre de 2015

09:21:15


Por la presente quiero nviarle un saludo desde Tampa a Luis Serrano Terry. Compartidos trabajos en la Antigua Delegacion Azucarera de camaguey. Mucha salud, Terry

Lucía Ajete dijo:

8

7 de septiembre de 2015

16:40:31


La edición de este disco hace un majestuoso homenaje a una diva de la tradición oral religiosa de nuestro país, recordar los pasados culturales e históricos ayudan a las nuevas generaciones a conocer lo mejor de la música cubana, que a veces se escucha fuera de Cuba con gran devoción y aquí está ausente de las emisoras radiales y la tv cubana¿Por qué no ponen programas con esta cantante? . Gracias por recordarla.

julio aguilar dijo:

9

10 de enero de 2016

07:40:14


No conocía nada de Merced italiano Valdes, lo importante es que sale a la luz esta cantora de la música afrocubana donde los hace sentir por las alturas a los dioses, baba la os, orishas y todos los que cultivan este arte sincretico, que no conocemos los que jamás arribamos a Cuba. 10 enero 2016.Ecuador