ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Virulo interpretó temas del nuevo albúm durante la presentación en el Pabellón Cuba. Foto: Tomada de Cubasi.cu

Con cada nueva propuesta el cubano Ale­jandro García “Virulo” no hace más que confirmar esa extraclase que lo define como uno de los humoristas más sobresalientes de los últimos de­cenios, y no solo dentro de nuestras fronteras.

Aunque no muy cerca en el tiempo, frescos en la memoria están los días en que dirigió el Con­junto Nacional de Espectáculos (CNE), un proyecto que cambió la forma de concebir el humor en Cuba y que fuera semilla germinal del Centro Promotor del Humor.

Virulo es un humorista fuera de serie, eso lo sabemos todos, y es que su exquisita manera de provocar la risa va más allá de un simple acto de comicidad. El arquitecto, profesión en la que se tituló en 1981, se las ingenia siempre para lograr que su arte exija al público un importante ejercicio de pensamiento y reflexione acerca de la realidad en que se desarrolla, logro en el que muestra sus dotes de analista y sagaz observador de  los más simples sucesos cotidianos.

En una ocasión dijo que el humor se involucra con las cosas de las cuales habla o critica, y como para confirmar este axioma pone ahora en circulación un nuevo material fonográfico titulado Cuba si, yanquis ¿qué? (Egrem 2015), un disco exquisito desde todos los puntos de vista que ya da mucho de qué hablar.

Primero recordar que Virulo no da sus primeros pasos en esto de grabar sus canciones, pues es dueño de una extensa discografía que se remonta al decenio de los 80 cuando hacía de las suyas en el CNE y debutó con el vinilo La Historia de Cuba, álbum con el que sentaría las bases de lo que vendría después en su exitosa carrera, porque trabaja sobre la base de diversos ritmos musicales, sobre todo cubanos (sones, guarachas), para narrar diferentes sucesos del devenir del país, mezclando chistes, cuentos y referencias literarias, siempre en alusión a la cotidianidad na­cional en todos sus aspectos.

Luego siguieron decenas de discos (El eslabón perdido y yo, Welcome Colón, La soprano estreñida, Chile habanero) grabados en Cuba y durante los años que residió en México, hasta su retorno a la patria cuando presentó El bueno, el malo y el cubano, nominado a Cubadisco 2015 en el apartado de Nueva trova.

Ahora la virulomanía se mueve alrededor de Cuba si, yanquis ¿qué?; un álbum reposado, facturado en los Estudios Aurika (homenaje a la socorrida lavadora rusa) y, como su nombre lo indica, una referencia directa a la consigna Cuba sí, yanquis no, una especie de leitmotiv que rige cada una de las diez canciones que contiene.

Virulo no hace más que aprovechar el nuevo contexto que ofrece el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos luego de más de 50 años, y  a partir de ahí entabla un diálogo con esta nueva realidad en el que no queda fuera la he­rencia de esas cinco décadas.

En Cuba si, yanquis ¿qué? aparecen, todas de la autoría del Premio Nacional de Humor 2014, canciones de títulos tan sugerentes como la que da nombre al disco, también Un cubano en Holanda, La golpeadora, Dora la deportada, El Cura y la bicicleta, y Tía Cuca, esta última un guiño del humorista a ese clásico del cine cubano que es Los sobrevivientes, del director Tomás Gutiérrez Alea.

Reír es el acto reflejo inmediato, pensar, lo más importante que propone el artista, que ve en su trabajo una vía expedita para promover el diálogo acerca de las transformaciones que están moldeando el futuro del país.

Otro punto interesante de Cuba si… es la manera siempre fresca con que Virulo asume el humor, una declaración de principios contra ese lenguaje estancado, rígido y pobre para contar que tantas veces ha criticado. En cada una de las canciones (con excelentes arreglos musicales de su esposa Arjadis López y

Portada del disco.

Gioser Rodríguez, quien a la vez asumió en las sesiones de estudio la guitarra, el tres y la percusión) Virulo narra sus historias sin recurrir a fórmulas gastadas y mucho menos chabacanas, utiliza al máximo las posibilidades de la música cubana tradicional (en especial estribillos y coros) para lograr un acabado con sólidos valores musicales.

Virulo conserva y a la vez evoluciona, según sus propósitos, en su manera de componer, mantiene su visión crítica de la realidad pero con actitudes de un conocedor de la misma, logrando así mantenerse leal a esos valores que lo hacen tan querido entre sus compatriotas. Solo resta escuchar Cuba si, yanquis ¿qué? para tener su visión de nuestra realidad, esta vez desde el más fino humor.

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carlos romero dijo:

1

7 de agosto de 2015

04:35:12


Considero que Cuba si, Yanquis no, no fue una consigna, fue un principio de idea y de combate, ante las agrsiones de todo tipo del gobierno yanqui y sus lacayos de la mafia miamense. Entonces para mi sigue siendo Cuba SI, Yanquis NO, "NO DEBEMOS TENE DUDAS" "NI EN EL HUMORISMO". Además queda todavía Yanquis fuera de mi casa. Ello no significa un NO a las relaciones respetuosas, con respeto a nuestra soberanía y sistema político, y con las relaciones pueblo a pueblo.

José Luis dijo:

2

7 de agosto de 2015

08:36:41


Y yankees también,dice Silvio

Javier Morell dijo:

3

7 de agosto de 2015

09:37:17


Buen articulo, Pero he estado " desconectado" de Virulo hace tiempo, por eso, donde vive y trabaja ahora? donde poder verlo en vivo? Gracias.

sadiel david duque rodriguez dijo:

4

7 de agosto de 2015

10:55:40


el timbarelo se llama roisel dias cruz es venico y amigo mio d ela infancia,que bueno que avanze

Fernando dijo:

5

7 de agosto de 2015

12:58:36


Me encanta Virulencia, humor inteligente, pero echo en falta el mismo trato para los deportistas cubanos, que se van a jugar fuera y luego no los convoca nunca más Cuba para que nos representen.