ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los encuentros de guaracha devienen excelente espacio para evocar la obra de trovadores como Ñico Saquito

LAS TUNAS.—Para mantener vivo el género y aproximarlo cada vez más al gusto popular, sobre todo de generaciones jóvenes, vuelve a “luchar” su espacio la guaracha en esta oriental pro­vincia, por intermedio de la novena edición del festival Guarachando compay gallo, del 6 al 8 de este mes.

Armado hasta las cuerdas de su guajiro optimismo, el trovador Gaspar Esquivel mueve cielo y clavijas para que cultores del ritmo aquí o procedentes de otras zonas del país, pongan al alcance de los tuneros esa música e incluso teóricas apreciaciones, más allá de la cabecera provincial.

Según declaraciones del propio Esquivel, la cita pretende congratular de manera especial el XI Congreso de la Asociación Nacional de Agri­cul­tores Pequeños (ANAP), el Día Internacional de la Mujer, así como los 35 años del grupo holguinero Los Gua­yaberos, precisamente uno de los que de­­ben  asistir, junto a Cumanay, el septeto Arau­ca, Co­n­trapunto, Son del Barrio, Rumores del Yáqui­mo y otras agrupaciones que de alguna manera incursionan en el ritmo dentro y fuera del territorio.

Organizadores de estos encuentros, participantes y amantes del género opinan que la guaracha gusta, que prende con facilidad entre quienes la escuchan, pero que necesita mayor difusión y más espacio tanto en la programación radial y televisiva como en los carnavales y fiestas populares.

Conocido es el amplio repertorio que para la posteridad legó Ñico Saquito —considerado el máximo exponente de la guaracha cubana—por intermedio de melodías como María Cristina me quiere gobernar, Cuidadito compay gallo, Atízame el bastidor, Chencha la gambá, No de­jes camino por vereda o Sabor a caña, tabaco y ron, entre otras.

Tampoco el público cubano está ajeno al elevado vuelo que le imprimieron a esa melodía trovadores como Pedro Luis Ferrer o el sello también personalísimo de Faustino Oramas, El Gua­ya­be­ro, sobre la base del humor y de un doble sentido que, bien usado, suelen hacer de la guaracha un género simpático, atractivo, marcadamente crio­llo y enraizado en la cultura cubana.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.