ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Fernando Hechevarría (Micky) derecha y Alexis Díaz de Villegas (Alexander) en una escena de La otra esquina. 

La otra esquina tiene el mérito de haber aterrizado en la televisión cubana justo después de Playa Leonora. Eso, unido al guion de Yamila Suárez, la dirección de Ernesto Fiallo y las excelentes actuaciones de gran parte del elenco, han hecho de esta telenovela un pequeño oasis en medio de la crisis que vive actualmente el género en nuestro país.

La trama habla de amor, de conflictos familiares, de violencia de género, de emigración y de poner la satisfacción profesional por encima de tantas cosas. Temas que podemos hallar en casi la totalidad de estas propuestas audiovisuales.

La historia de Silvia, interpretada por Blanca Rosa Blanco, atraviesa toda la telenovela. Su se­paración con Marcel (Julio César Ramírez) y su amor por el trabajo y las clases “pone en peligro” las comodidades de su hija y en tela de juicio sus cualidades como madre. Quizá esto la convierte en uno de los personajes más controvertidos de la telenovela. Sin embargo, esta historia pasa en ocasiones a un segundo plano, al resultar más interesantes algunas sub-tramas como la que protagonizan Bobby (Juan Carlos Roque Moreno), Julia (Amarilys Núñez) y el resto de la familia.

El barrio al que regresa Silvia, sus gentes, alimentan el resto de la trama. Y hay de todo, un padre retrógrado y celoso, amor en la tercera edad, prejuicios, el hijo que retorna para organizar una salida ilegal, emigrantes internos, traiciones, amores prohibidos, la primera vez… His­to­rias comunes, pero de forma general muy bien contadas en La otra esquina, y he aquí el sentido de su título.

A destacar, la pareja de Hugo Reyes (Camilo) y Yerlín Pérez (Mabel), de una naturalidad exqui­sita, Fernando Hechevarría (Micky) quien nos tiene acostumbrados a actuaciones magistrales cada vez, y Juan Carlos Roque Moreno (Bobby), junto a intérpretes ya consagrados dentro y fuera de la pantalla chica como Paula Alí, Enrique Mo­lina y el recientemente desaparecido Raúl Po­mares.

Aunque la fotografía es en su mayoría acertada, la telenovela abusa de escenas que transcurren en la penumbra, la mayoría sin necesidad al­guna, pero ha logrado disminuir aquellas a la mesa, tan recurrentes en otros audiovisuales de su tipo, donde gran parte de los capítulos acontecían en los horarios de comida.

La música original de Raúl Paz es punto y apar­te. Tanto los temas compuestos específicamente para ella, como las canciones que ya formaban parte de su repertorio, complementan magistralmente las historias.

La otra esquina no es la gran telenovela, ya lo sabemos, pero en el afán de las entregas anteriores de reflejar los conflictos más in­mediatos de la sociedad cubana logra —no así sus predecesoras inmediatas—, visualizarlos sin que estos suenen demasiado a mensajes de bien público.

Luego de las no tan bien recibidas Tie­rras de fuego, Santa María del Porvenir o Playa Leo­nora, la telenovela de Ernesto Fiallo ha venido a ofrecer un respiro a quienes prefieren un espacio televisivo que necesita repensarse desde hace al­gunos años. Mientras tanto —aún con sus de­fectos—, disfrutemos del oasis.

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GGG dijo:

1

3 de febrero de 2015

07:29:46


Muy acertado el comentario. Concuerdo completamente. Me parece q desde hace tiempo no se disfrutaba de una entrega como esta. Incluso, las sub-tramas son mucho más entretenidas y enganchadoras que las de la novela extranjera.... Qué sufrimiento ese Paraíso Tropical!!!!!! Cuándo acabara!!!!!

Anar dijo:

2

3 de febrero de 2015

08:25:44


las actuaciones son muy buenas, tiene razón al decir que el dúo Yerlin _ Hugo se ve muy natural, no dan muestras en absoluto de que están actuando, muy real la interpretación que siempre este tipo de interpretaciones resulta un poco incómoda para los actores, ellos han sabido manifestarse como una pareja de estos tiempos con sus conflictos y alegrías tanto en la intimidad como en relación al resto.

Rafael dijo:

3

3 de febrero de 2015

11:37:02


Un punto negativo de la novela es la actuación de la niña que interpreta a Gabi. No había otra niña que lo hiciera mejor? Será por cuestiones de presupuesto que no se podía repetir la escena hasta que la niña lo hiciera bien? Salvo esto y la oscuridad a la que hace referencia el periodista la novela es de lo mejor que se ha hecho en Cuba en los últimos años. Todos los personajes llenos de conflictos, defectos y contradicciones, cuesta sacar uno que sea bueno bueno. Vamos a ver cómo solucionan el dilema de Silvia porque hasta ahora ha demostrado que para ella es más prioritaria su realización profesional que disfrutar de la crianza de su hija y parece más preocupada porque los demás vayan a pensar que no es una buena madre que por serlo realmente. Ponerle estos conflictos a la protagonista ha sido un acierto, hay que ver cómo los resuelven al final.

AER dijo:

4

3 de febrero de 2015

11:40:16


Encuentro amena y entretenida la novela, es cierto que desde hace tiempo necesitabamos algo refrescante, felicito a todos los que de una forma u otra han tenido que ver con su realización y en especial a ese magnífico elenco. Ojalá y podamos disfrutar de otras entregas como esta.

Lis dijo:

5

3 de febrero de 2015

12:43:21


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