ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Internet

A Wilfredo Prieto (Sancti Spíritus, 1978) parece asistirle el don de la ubicuidad. Pocos artistas cubanos se hacen visibles en tantos lugares al mismo tiempo y dejan marcas apreciables para públicos exigentes en circuitos internacionales que legitiman sus producciones. Esto no es fruto del azar: la obra de este joven artista encierra propuestas ingeniosas de alto valor estético a tono con las conflictivas realidades de los tiempos que corren.

Los últimos meses de su carrera han sido intensos, con un verano donde suscitó opiniones favorables del público y la crítica al desplegar una muestra personal en el Museo de Arte Con­temporáneo (SMAK) de la ciudad belga de Gante.

Hablando mal de las piedras resumió de algún modo su trayectoria en lo que va de este siglo. Lo que más llamó la atención fue la manera con que el artista involucró la casi totalidad de los espacios del SMAK al discurso conceptual que ejerce. Luego, ante cada instalación, los asistentes pudieron dialogar, y cuestionar, los diversos significados que en el caso de Wilfredo nunca son conclusivos.

Cuántas interrogantes se habrán hecho al observar en Estrella muerta un fósforo calcinado como símbolo de lo perecedero. O al tratar de penetrar en la densidad matérica que niega la transparencia de una esfera de más de dos metros de diámetro (Cuanto más añades, menos ves). O al intentar descifrar los signos de la precariedad en la mínima pero monumental Grasa, jabón y plátano. O al seguir las imágenes multiplicadas me­diante espejos de un billete de un dólar  en una evi­dente metáfora sobre la pesadilla de la especulación financiera.

A todas estas, las líneas paralelas trazadas a ma­no alzada por el artista a lo largo de todo el espacio de la sala principal del SMAK distan de ser una boutade excéntrica. Las calidades de la tinta su­gieren una metáfora que solo es concebible por un artista que habla desde el Tercer Mundo: una proviene de una estilográfica de lujo Mont Blanc, otra de un común, corriente y desechable bolígrafo Bic.

Coincidiendo con la muestra del SMAK, quedó abierta en Nueva York la exposición Bajo el mismo sol: arte latinoamericano de hoy, con la cual el Museo Guggenheim puso a disposición del público los nuevos ejemplares de su prestigiosa colección correspondiente a nuestra área geográfica. Entre esas adquisiciones destacan dos obras de Wilfredo: Paseo, realizada en el 2000, y Sí / No, también del mismo año, consistente en dos ventiladores cuyos giros respectivos sobre el eje vertical y el horizontal, crea un efecto paradójico.

También figura en la exhibición Una historia: arte, arquitectura y diseño de los años 80 a  nuestros días, amplio muestrario que expone la actualización de los fondos del Centro Georges Pompidou, de París, y en el que Wilfredo cuenta con una obra adquirida por la institución: Ava­lancha, concebida originalmente para la VII Bie­nal de La Habana en el 2003.

Mientras se prepara para participar el año próximo en la Bienal habanera, Wilfredo Prieto sueña con hacer realidad un proyecto destinado a su lugar de origen en la provincia espirituana. La idea es atrevida y atractiva a la vez: una carretera de dimensiones monumentales, diseñada a partir del símbolo de infinito, que se representa como un ocho tumbado o una serpiente uróboros (en su sentido más general simboliza el tiempo y la continuidad de la vida.

Representa el renacer de las cosas que nunca desaparecen, solo cambian eternamente).Tendría un kilómetro de longitud y  doscientos metros en su parte más ancha,  con cuatro vías de circulación, de tres metros cada una; y en la intersección de los viales, un puente elevado que garantice la circulación en ambas direcciones. El proyecto se nombra Viaje infinito.

Se trata de una propuesta desacostumbrada y audaz, pero más temprano que tarde podrá ser efectiva y aportar un elemento distintivo al desarrollo del arte en esa región del país.

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sinpelosenlalengua dijo:

1

10 de septiembre de 2014

13:31:40


Tambien hay muchos ciegos con dinero en el "Mundo del Arte"... Conocí a Wilfredo desde que era estudiante de la Academia de Trinidad y era un pésimo dibujante y pintor. Parece que el "Concepto" le vino mejor que el pincel...

sinpelosenlalengua dijo:

2

10 de septiembre de 2014

13:50:19


Cito: "Se trata de una propuesta desacostumbrada y audaz, pero más temprano que tarde podrá ser efectiva y aportar un elemento distintivo al desarrollo del arte en esa región del país". Con el debido respeto de Virginia. Esa región del país se llama Sancti Spíritus, en la que han existido durante décadas elementos y artistas "distintivos" del excelente nivel que tienen las artes plásticas en esta provincia. Que usted desconozca esto aun siendo presidenta de la sección de artes plásticas de la UNEAC nacional me parece falta de interés en lo que va más allá de la periferia "Habanera". Y por tanto una soberana falta de respeto con todos los creadores que existen por acá. No me parece que tenga que venir Wilfredo a “distinguirnos”.

nairo dijo:

3

10 de septiembre de 2014

17:19:12


@sinpelosenlalengua ha dicho "era un pésimo dibujante y pintor" y y le pregunto Que tiene que ver eso con su triunfo como artista? Quieres decir que los mancos no pueden hacer arte? Conozco a Wilfredo también desde la academia en trinidad y nunca fue alguien que compaginara mucho conmigo pero tiene el mérito de haber triunfado en ese mundo de especulación que es el mercado del arte contemporáneo, si realmente estuviste en la academia Oscar Fernades Moreira en trinidad en esa época habrías entendido que pintar bien o dibujar bien no es directamente proporcional con el éxito en ese medio sino regresa atrás en el tiempo al siglo 19 allí te sentirás mejor

sinpelosenlalengua dijo:

4

10 de septiembre de 2014

20:16:42


En primer lugar disculparme por confundir en mi anterior comentario a Virginia con Lesvia Ven Dumois (actual presidenta de la sección de Artes Plástica de la UNEAC). Para Nairo: Respetar la opinión de los demás es de sabios. Lamento informarte que no necesito regresar a ningún Siglo 19. En primer lugar no he puesto en duda el "triunfo" de Wilfredo en el campo de la vorágine del mercado del arte contemporáneo. En realidad afianzas mi hipótesis acerca de la suerte y el arte de conseguir el mérito escudado en críticos, curadores, etc que te patrocinen o a los que "les caigas bien". Si quieres te remito a un artículo de Héctor Antón de la Revista Arte Cubano en el que destripa a Prieto. En sentido general no me interesa que él sea exitoso o no, solo lamento la forma en la que muchos ven el término "éxito" llevado a las Artes Plásticas. Mucho cuidado con esto pues entonces en términos musicales habría que decir que Osmani García, El Chacal y muchos etc, son "mancos con suerte"... Saludos