ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Aún se ve al contrato como un documento formal y no como un acuerdo vivo. Foto: Anabel Díaz

Mucho se ha hablado de la contratación económica, de su importancia en el contexto de actualización que vive el país y, sobre todo, de cómo queda relegada en la mayoría de los casos a un documento frío e inoperante, alejado, totalmente, de su naturaleza.

Pero la vida económica del país y su dinámica cambiante nos precisa a volver sobre el tema, porque al decir de la doctora Marta Moreno Cruz, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, no se puede obviar el rol del contrato como instrumento fundamental para la debida gestión de la actividad económica.

No pasa por alto entonces que la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano, así como los Lineamientos reiteran que el contrato debe utilizarse como un instrumento efectivo de la gestión económica, regulación y control del mercado, tanto en el proceso de elaboración del plan como para la concreción de los compromisos concertados entre los diferentes actores económicos, quienes se han diversificado en el escenario nacional.

Desde el 2012, rememora, fueron aprobados el Decreto Ley No. 304, De la Contratación Económica, y el Decreto No. 310, De los Tipos de Contratos, con el propósito de eliminar la dispersión legislativa en esta materia, lograr su reordenamiento, fortalecer la autonomía de los sujetos contratantes y, por consiguiente, lograr una mayor exigencia de responsabilidad ante los incumplimientos.

Se trató, en su opinión, de garantizar un marco de mayor transparencia y flexibilidad en todo el proceso de contratación, y de forma esencial, mayores niveles de colaboración entre todos los agentes económicos, dígase empresas estatales, unidades presupuestadas, cooperativas, pequeños agricultores y personas naturales. Tal es así, que «fueron positivizados en la norma principios básicos como la autonomía de la voluntad, la buena fe, la igualdad entre las partes y el interés general».

Sin embargo, reconoce la también profesora titular de Derecho económico, que «más allá de existir una voluntad política y estatal de fortalecer esta institución y un marco normativo actualizado, persisten importantes irregularidades que no permiten que el contrato económico cumpla su función de regular, ordenar y respaldar legalmente las relaciones económicas entre los diferentes actores que operan en el país, a fin de lograr el cumplimiento del encargo estatal y el plan económico de las entidades».

No podemos soslayar, a su juicio, la incidencia de los problemas objetivos de la economía cubana en la contratación.

Pero existen otras limitaciones, conocidas, bien identificadas, mas no zanjadas, para las cuales se precisan soluciones definitivas.

Marta Moreno subraya entonces que «todavía no participan de forma conjunta todos los especialistas en este proceso (economistas, comerciales, contadores, técnicos y juristas); la negociación del contrato no es efectiva; no se adoptan las modalidades de concertación requeridas en cada caso; y los asesores jurídicos no siempre asumen posturas activas en las diferentes etapas, incluyendo la negociación.

«Aún se ve al contrato como un documento formal y no como un acuerdo vivo, dinámico y cambiante. En muchas ocasiones, una vez concertado, se engaveta y no se evalúa de forma continua y permanente, sin tener en cuenta que está sometido a los cambios y fluctuaciones de la economía y que requiere modificaciones sucesivas en función de los intereses de las organizaciones económicas».

Otra debilidad reiterada y que guarda relación con las competencias de quienes suscriben el contrato, estriba en su contenido. No siempre, asegura la doctora, se incluyen todas las cláusulas necesarias para garantizar el cumplimiento efectivo y con calidad de las obligaciones pactadas ni se prevén los riesgos que puedan surgir durante la ejecución del mismo, en pos de adoptar alternativas para consumar lo estipulado.

Y para colmo, no siempre ni de forma oportuna, se reclaman los incumplimientos ni se exigen las penalizaciones y las medidas de responsabilidad pactadas ante los órganos correspondientes.

La norma, en palabras de Moreno Cruz, permite una mayor libertad contractual, o sea, ofrece a las partes la posibilidad de diseñar el contenido del contrato, sin violar las disposiciones imperativas y los intereses del Estado. Predomina, no obstante, la copia de modelos o proformas contractuales que no son negociadas, lo que da lugar, en muchas ocasiones, a cláusulas abusivas y contrarias a derecho, sin que exista un accionar ante tales asuntos.

La Decana de la Facultad de Derecho hace hincapié entonces en la necesidad de comprender e interiorizar, por directivos y asesores legales, que el contrato, como instrumento para la elaboración y concreción de los planes, una vez concertado, se erige en la primera norma para las partes, generadora de obligaciones que deben ser ejecutadas y controladas.

Sobre estos temas, precisamente, versa la XVII Jornada Internacional de Contratos, que inició este miércoles en La Habana y se extenderá hasta el 26 de enero.

Alrededor de 500 juristas, economistas y profesionales de otras ramas del saber, junto a representantes de España, Italia, Nicaragua, Estados Unidos, Haití, República Dominicana, Colombia y Uruguay, intercambiarán sobre cómo lograr el real cumplimiento de la función reguladora y correctora de la contratación económica en el escenario actual y futuro del país.

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Luis German Gonzalez S. dijo:

21

28 de enero de 2018

09:11:32


Las relaciones económicas entre las empresas, las unidades presupuestadas y las formas de gestión no estatal se refrendarán mediante contratos económicos y se exigirá por la calidad del proceso de negociación, elaboración, firma, ejecución, reclamación y control del cumplimiento de los mismos como instrumento esencial para la gestión económica. Así versa el Lineamiento nro 10 ,para llevarlo a vía de echo choca con el factor humano y la legislación vigente ,el primero con los problemas cognoscitivo ,la segunda con sus trabas en función de mantener el orden .Debemos de encontrar un sistema que ante todo sea ágil y permita que se actualicen los contratos en función de la actividad productiva ,pues cuantas Empresas y entidades presupuestadas ,ahora en tiempo real estamos violando la legislación porque no se ha logrado firmar los suplementos en tiempo y forma . si no presto un servicio vital o entrego materias primas necesarias a mis clientes freno la prestación de servicios y producción de bienes de consumo.por lo tanto si paro en bien de la Ley nos inducen a hacerlo en función de mantener la actividad económica. por tanto hay que seguir buscando soluciones que agilicen este proceso . y elimine la perdida de tiempo. Excelente el evento que se desarrolla.

Juan Carlos dijo:

22

29 de enero de 2018

11:55:03


En alguna publicación leí hace unos meses que Cuba clasificaba entre los países de América donde más se demoraba un contrato en hacerse efectivo, unos dos años más o menos. A lo interno ese espacio de tiempo es más pequeño pero con las mismas faltas, no se consulta a los técnicos de las diversas especialidades que en la concreta son los que ejecutan y cumplen los contratos, por mi profesión he tenido que revisar varios en los que mi área, Seguridad y Salud en el Trabajo, se ha visto involucrada y salvo algunas empresas muchas desconocen los requisitos para que la rama más importante de la economía del país, debido a la protección del recurso humano, se vea involucrada. Y eso hace pasar mucho trabajo a la hora de hacer cumplir un contrato no importa lo que sobre que sea.

uno-mas dijo:

23

30 de enero de 2018

11:40:11


Ahora nos encontramos con entidades del comercio exterior que pretenden imponer los acuerdos que se han firmado con proveedores de productos y servicios internacionales en los contratos con las empresas cubanas, sin adaptarse a la legislacion nacional y hace bastante dificil alcanzar acuerdos y avanzar en las negociaciones.

uno-mas dijo:

24

30 de enero de 2018

11:41:25


Que transcendencia tiene la firma de las llamadas "actas de discrepancia" en los contratos??? favor y actualizarme, nos esta pasando y no tengo claridad al respecto

Lic. Evaristo Félix Pérez Nápoles, Asesor Jurídico dijo:

25

11 de junio de 2018

10:39:49


El contrato económico es instrumento legal creador de obligaciones y derechos mutuos de las partes contratantes y responden a la ejecución de los planes de la economía nacional, en el caso de los actores del sistema empresarial y las unidades presupuestadas, principalmente. La legislación vigente facilita las relaciones jurídicas, lo único que estamos acostumbrados a las proformas impuestas y al no realizarse el proceso de negociación -no nos sentamos en la mesa y evaluamos directamente las cláusulas del contrato que son necesarias negociar- y sí entregamos un texto en digital, que lo recibe un tramitador, en su caso lo pueden o no dar a conocer y dictaminar por el jurista, analizar y aprobar en el Comité de Negocios y/o de Contratación, por separado en cada una de las entidades partes, imponemos la ficha de cliente, que responde exclusivamente a normas de control interno, y máxime, hemos impuesto la utilización del certifico legal, un resumen de la documentación legal de la entidad, acreditado por el jurista, ah, la Directora de Asesoría Jurídica del Ministerio de Justicia respondió de forma verbal que los asesores jurídicos no tenemos facultad para emitir ese instrumento contractual, lo único que ninguna autoridad administrativa o gubernamental se ha pronunciado por escrito e instruido sobre el tema. Sobre la contratación económica tenemos que regular varios temas, ya expuse dos, la negociación y el certifico, voy a dejar abierto el tercero: cobros y pagos. Saludos.