ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La proximidad del verano y el fin del actual curso escolar llenarán aún más las vías de niños, jóvenes y hasta no tan jóvenes, a cualquier hora del día, incluso de la noche, con sus interminables partidos de pelota, encuentros de fútbol o de bolas, esta última, en su nueva modalidad de usar como "role" las tapas de los registros de Aguas de La Habana, ubicados entre las vías.

Además de las molestias que estas actividades causan a la tranquilidad ciudadana y de que pueden ocasionar accidentes, con la consiguiente pérdida de vidas humanas, tal conducta, "justificada" por muchos al no existir áreas libres de juego o suficientes instalaciones deportivas (asunto pendiente de solución desde hace años), implica la violación de las normas jurídicas que regulan el uso de las vías, ya sean estas de interés nacional, provincial o municipal.

La actual Ley 109, del Código de Seguridad Vial, en la sección De los peatones, en el Artículo 146, recoge las prohibiciones al respecto. En su inciso 3 se señala que está prohibido "invadir o permanecer en la calzada de forma tal que obstruya la circulación vial". En su sección De las prohibiciones, el Artículo 109 dice: "Se prohíbe interrumpir el tránsito de una vía en cualquier forma y por cualquier tiempo, sin el permiso o la autorización de la unidad correspondiente del Ministerio del Interior y sin situar previamente las señales adecuadas, a fin de garantizar la seguridad de la circulación".

Si como vemos a diario, nuestras calles funcionan también como campos deportivos, nos preguntamos cuál es la seguridad que estas realmente ofrecen a conductores y pasajeros, incluso, a peatones, quienes a veces se ven obligados a tomar la vía, debido al mal uso que de las aceras hacen estos mismos "deportistas" u otras personas.

En el Artículo 146 antes mencionado, en su inciso 2 se dice que queda prohibido: "formar grupos en las aceras que obstruyan la circulación de otros peatones, o impidan la visibilidad de los conductores en las intersecciones".

Ante esta realidad me niego a hacerme el de la "vista gorda".

Los Consejos de la Administración tienen su cuerpo de inspectores; están, además, la Policía Nacional Revolucionaria, los compañeros de Tránsito, los padres, la familia y los vecinos. Todos debemos evitar estas molestias y un fatal accidente, y exigir, pues a veces esos menores o esos muchachones, solo responden con la falta de respeto.

Quienes tienen la obligación de hacer cumplir las normas establecidas, que lo hagan. Como mismo hay multas para los conductores, las hay para los peatones. Hagamos lo que nunca debimos de dejar de hacer... y busquemos soluciones. ¿No creen?

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.