ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La industria cubana del mueble es una de las que han dado pasos acertados en la sustitución de importaciones y los encadenamientos productivos con el turismo. Foto: Endrys Correa Vaillant

¿Hasta dónde es medible lo que hacemos hoy en la economía para asegurar la sustitución de importaciones? Ordenar y conducir estos procesos desde el plan, teniendo en cuenta las prioridades del país, las capacidades instaladas y, sobre todo, la necesidad de desarrollar la industria nacional, han sido premisas para el trabajo de planificación del año en curso y de cara al 2020.

Desde esa visión estratégica, los diputados de la comisión de Asuntos Económicos conocieron este miércoles sobre las perspectivas de la sustitución de importaciones y algunos resultados en materia de ahorro, si bien las cifras distan tanto de los estimados como de las necesidades de la economía.

En un abordaje conceptual, Mara Ramos Lemus, viceministra de Economía y Planificación (MEP), definió la sustitución de importaciones como «la producción de bienes y servicios por entidades nacionales con una calidad aceptada y precios competitivos, referentes a la divisa, que asegura la utilización de las capacidades existentes y disminuye su importación».

Para ello, acotó, es preciso, desde el plan, identificar las capacidades disponibles y los recursos financieros necesarios, así como evaluar el impacto de la sustitución mediante el ahorro que genera, el cual se convierte en fuente financiera para nuevos procesos.

Según Ramos Lemus, en 2019 la sustitución de importaciones no se trabajó desde las Indicaciones Metodológicas para la elaboración del plan, aunque se avanzó en algunas organizaciones y organismos como el Ministerio de la Industria Alimentaria y su Grupo Empresarial, así como los de las industrias Ligera, Sideromecánica, Química, Electrónica y Militar.

Los productos seleccionados en cada una de las entidades, acotó, están dirigidos, fundamentalmente, a satisfacer las demandas del Turismo y de las Cadenas de Tiendas Cimex y Caribe.

Añadió que, como resultado de este proceso, fueron identificadas un total de 68 líneas de productos, cuya fabricación nacional debe generar, en 2019, un ahorro de 183 millones de dólares. Sin embargo, a juzgar por los reportes hasta mayo, los números no marchan del todo bien.

Tengamos en cuenta que, de un plan de 51 grupos de productos, apenas se han cumplido 34; mientras que de los 43,2 millones de dólares de ahorro previstos, se han obtenido 41,4.

En cuanto a las cadenas de tiendas Cimex y Caribe, puntualizó la vicetitular del mep, se previó la entrega por la industria nacional de 149 reglones de productos genéricos, con un valor total de 2 791 millones de pesos. Sin embargo, el plan en valores marcha al 89 % y solo 33 productos cumplen o sobrecumplen lo pactado hasta la fecha.

De cara a 2020, significó, se proyectan crecimientos significativos en las líneas de productos identificados. «Este proceso no está restringido en el plan, no obstante, hay que evaluar la sustitución de importaciones, caso a caso, en función de los recursos disponibles y medir su impacto efectivo en los ahorros».

Los grupos empresariales del Ministerio de Industrias, por ejemplo, prevén un crecimiento de 51 renglones de productos a 105 y, por consiguiente, el ahorro debe aumentar de 99 millones de dólares a 173,2.

SOLUCIONES DE FACTURA NACIONAL

«Es preciso reconocer que hemos estado importando en los últimos años por encima de las posibilidades de la economía, de ahí que sea una urgencia disminuir esos niveles sin que ello conduzca a una contracción de la economía, o sea, a un decrecimiento en los niveles de actividad».

Así inició su intervención Alejandro Gil Fernández, titular del mep, quien aludió a la necesidad de alcanzar una relación más positiva entre el componente importado y el Producto Interno Bruto (PIB).

«Hoy esa relación se comporta en el orden de los 23 centavos dólar por cada peso de pib, y si queremos reducir la espiral de endeudamiento es preciso operar por debajo de los 20 centavos dólar».

Para lograr eso, alertó, se necesita una «mirada práctica y colectiva a la sustitución de importaciones».

Cierto es, en su opinión, que el requisito esencial para sustituir es que el producto nacional tenga calidad y un precio competitivo. No obstante, advirtió, hoy no es posible hacer comparaciones exactas entre los surtidos hechos en el patio y los importados, porque la prioridad es producir aquí para garantizar el desarrollo de la industria cubana.

Reconoció que muchas veces, por la falta de financiamiento oportuno, terminamos importando productos sin contar con las garantías necesarias para honrar tales deudas. «Pero las urgencias diarias no pueden llevarnos a tomar decisiones que acentúen el endeudamiento».

Toca entonces, en palabras de Gil Fernández, «enfocarnos en cómo garantizamos las oportunidades de financiamiento a la industria nacional». De hecho, varias de las medidas económicas anunciadas recientemente marchan en esa dirección.

También aludió a los efectos negativos de la dualidad cambiaria y la sobreevaluación del peso cubano, fenómeno que hoy incentiva las importaciones y desestimula las exportaciones.

El llamado, reiteró, es a proteger la industria nacional, porque ello nos da soberanía, seguridad, genera empleo, permite aprovechar la preparación del personal y, sobre todo, contribuye a desarrollar el plantel fabril.

El Ministro del mep también convocó a «ponerles rigor a nuestras producciones. Hay que cumplir con los contratos, los plazos, la calidad. Hay que romper esquemas y correr riesgos».

Por tanto, enfatizó, hay que seguir promoviendo los encadenamientos productivos con el Turismo, la Zona Especial de Desarrollo Mariel (zedm), la inversión extranjera; hay que potenciar las exportaciones, de modo que una parte de la liquidez generada pueda drenarse hacia lo interno de la economía.

«Ese financiamiento, como resultado de las ventas, se convierte en incentivo para los productores, que ya no están sujetos a una asignación central, lo cual favorece a la autonomía empresarial», resaltó.

La tarea de los empresarios cubanos, enfatizó, «es mirar para los lados, no del Morro hacia fuera. Hay que analizar qué importa hoy el país, cómo lo podemos hacer en Cuba y llevarlo adelante desde el diseño del plan. El crecimiento, para que sea gradual y sostenido, tiene que sustentarse en capacidades propias».

LA AGILIDAD EMPRESARIAL QUE NOS DEBEMOS

Durante el debate, los diputados intercambiaron sobre la mejor manera de conducir los procesos de planificación al interior de las entidades, en particular lo concerniente a 2020.

Irma Martínez, ministra-presidenta del Banco Central de Cuba, aludió a lo atinado de ponernos metas que podamos cumplir y cuestionó la agilidad, aún insuficiente de los empresarios cubanos para desenvolverse en las condiciones actuales de la economía.

Víctor Manuel Gutiérrez, diputado por Boyeros, insistió en la importancia de sumar a los trabajadores a la identificación de potencialidades para la sustitución de importaciones.

Entretanto, Ana Teresa Igarza Martínez, diputada por Bauta y directora general de la Oficina de  la  zedm, apuntó que todavía «siguen primando, de cara al empresariado, las orientaciones administrativas y no el comportamiento del mercado».

Por su parte, Eduardo Martínez, diputado por Playa, abundó en algunas experiencias que hoy confirman la capacidad cubana para suplir compras en el exterior.

«Para garantizar el cuadro básico de medicamentos y otros recursos, el país necesita 1 100 millones de dólares. De ellos, solo cien millones se importan, el resto se produce aquí. Si en esas condiciones hemos afrontado dificultades, ¿cómo sería si dependiéramos totalmente de la importación?».

Principales directivas de Gobierno para la elaboración del Plan 2020

Priorizar la asignación de recursos financieros a la industria nacional.

Producir en el país todos aquellos productos y servicios aceptados por calidad y precios.

Realizar el levantamiento de la capacidad disponible de la industria, no solo en relación a la demanda, sino a las capacidades y los recursos disponibles.

Incrementar, desde el plan, los productos y servicios que se seleccionen para sustituir importaciones.

Evaluar otros renglones como las producciones agrícolas de arroz, maíz, leche, carne de cerdo y pollo.

Examinar potencialidades de los territorios.

Analizar otros servicios que se importan como: desarrollo de aplicaciones informáticas, consultorías y otros.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

carlos ramon lugo rodriguez dijo:

1

11 de julio de 2019

06:32:10


Actualmente se pierde decenas de miles de toneladas en frutas y vegetales que no se industrializan. Vendamosle la maquinaria necesaria a las cooperativas y productores independientes que lo deseen para hagan conservas , resolveria mercado interno para poblacion y turismo , eliminaria importaciones y hasta permitiria exportar.

alex dijo:

2

11 de julio de 2019

09:13:41


Resulta impostergable sustituir importaciones, pero ojo, la producción nacional debe ganar en calidad, y sobre todo, se debe hacer un seguimiento de los precios, hoy los productos cubanos en la red de tiendas se expenden a precios muchos más altos y con menor calidad que los importados. No se debe descuidar la calidad ni las posibilidades adquisitivas reales del mercado cubano, del cubano de a pie...

Lucía dijo:

3

11 de julio de 2019

10:37:03


Sí por favor, porque las producciones nacionales y para la población dan pena la calidad y el precio que le ponen. Hace un tiempo en la tienda América en MN, del boulevard de San Rafael yo fui a comprar un vianderito de hierro pintado de negro, pensaba yo, y era una cunita. Sin comentarios.

Alexander Sánchez Pérez dijo:

4

11 de julio de 2019

10:37:23


Que tranquilidad, confianza y firmeza me cada día mi revolución pensando y actuando para el pueblo, necesitamos que la producción de la industria nacional mejore grandemente no en cantidad sino en CALIDAD sus producciones Adelante diputados, defendamos la patria. # Somos continuidad

fernando dijo:

5

11 de julio de 2019

12:55:32


El tema más complejo de comentario, por lo menos para mi, es este. Trataré de resumir en lo posible, Se debe agregar los servicios en el rigor de las producciones nacionales y la amplitud en la producción y servicios del país, En cada reunión veo que no se enfatiza en el factor principal :EL PUEBLO ACTIVO EN LOS ASUNTOS CONCRETOS, y se hace todo o casi todo en base a profesionales y además no se incluye o se concibe lo abigarrada que es la vida de los ciudadanos y las infinitas y disimiles en su forma y contenido las capacidades de los individuos y grupos familiares y sociales tanto productivas como de servicios, No veo que siquiera se mencione la EDUCACIÓN social y la variada institucionalidad organizada conque cuenta Cuba en su amplio sentido como factor de preparación, aprendizaje y enseñanza mutua en esta dirección en específico, El internet debe recalcarse que no es un simple medio de comunicación sino también de información educativa, incluyendo el área de la salud natural tan necesaria de educar entre los individuos, las familias , el barrio y la comunidad, Muchos gastos, dolores, malestares y prejuicios dañinos nos ahorraríamos, No terminaría nunca de opinar por esta vía acerca de la idea pero el riesgo de parecer ridículo es muy pequeño comparado con el de servir a nuestra Cuba. Venceremos .