CIENFUEGOS.–En materia de alimento animal, se trata de producir cuanto se pueda, con índices cada vez más crecientes con respecto a volumen y eficacia. El concepto es garantizar en el territorio, en la medida de lo posible, lo que el país no puede importar y resulta necesario para nuestro desarrollo.
Así reflexiona Yoan Sarduy Alonso, delegado del Ministerio de la Agricultura aquí, y los hechos no lo desmienten, pues esta es una de las provincias que presenta un quehacer más sostenido y reconocido a escala nacional en la configuración de alternativas para la alimentación animal.
DESECHOS INDUSTRIALES
Uno de esos ejemplos lo constituye la creación de pienso local, no industrial, para las diferentes especies, mediante subproductos derivados de las dinámicas fabriles. Así, por ejemplo, la Fábrica de Pienso Líquido, perteneciente a la Empresa Porcina de Palmira –con una capacidad instalada para producir 320 toneladas por jornada–, elabora el material a partir de barreduras del Combinado de Cereales, del Puerto y de la Empresa de Silos, entre otros objetivos industriales de Cienfuegos.
El pienso líquido se realiza con desechos de estas u otras producciones que en la fábrica procesan, se les aplican normas de inocuidad e introducen un porcentaje acuoso y otro de materiales sólidos, para luego distribuirlo en pipas a los productores que tienen convenios con el Combinado Porcino y hacia las granjas porcinas.
La industria es un territorio bien aprovechado de cara a la alimentación animal, sostiene Maiki Osiel del Toro, jefe del Departamento de Ganadería de la Delegación Provincial de la Agricultura. Él afirma que el molino de arroz de Aguada de Pasajeros genera 700 toneladas de polvo de arroz, de las cuales el 80 % está balanceado con los convenios porcinos.
Y en la Empresa de Productos Lácteos Escambray, de Cumanayagua, se generan 7 200 toneladas de suero anuales dirigidas a la alimentación de los cerdos y, en menor grado, a la ganadería vacuna.
Los residuos de las industrias pesqueras y cárnica están contratados para la alimentación de las clarias en la etapa de ceba, lo cual suple el 35 % de los requerimientos nutricios de dicha especie acuícola, en fase de necesaria expansión.
Marleny Verdón Martínez, vicedelegada de Ganadería en la Delegación Provincial de la Agricultura, indica que a lo largo del periodo de zafra azucarera se consumen por la ganadería vacuna y menor un total de 16 500 toneladas de cachaza, 13 650 de miel urea bagacillo, 1 500 de miel urea y 146 de bloques de miel. Además, se utilizan más de 40 000 de cogollo y más de 30 000 de paja de caña.

FÁBRICAS DE PIENSO CRIOLLO
Salvo en la rama genética y durante el periodo de inicio de los terneros en cría artificial, el pienso importado no se emplea en las unidades de ganado vacuno, cuyos animales se alimentan, entre otras vías, con pienso criollo creado en dos fábricas del territorio.
Maiki Osiel del Toro subraya el relieve de estos dos enclaves, ubicados en la Empresa Pecuaria El Tablón, del municipio de Cumanayagua; y en la unidad empresarial de base Rodas, con una capacidad instalada de producción del alimento animal de 120 toneladas diarias cada una.
De acuerdo con Verdón Martínez, es necesario fortalecer esta vía porque la Fábrica de Piensos Industrial del territorio (que también pertenece al sistema de la Agricultura y donde registran índices productivos de más de 600 toneladas diarias, con material de importación) tiene un compromiso que supera la provincia.
Acota que el pienso criollo, enviado en mayor medida a las vaquerías, se confecciona sobre la base de desechos de cosecha, la zacharina de la caña, sulfato, sales minerales, un porcentaje mínimo de soya o maíz, y plantas proteicas.
PRODUCTORES Y PLANTAS PROTEICAS
Si bien hace cuatro o cinco años no era muy comprendido su beneficio, hoy los 1 480 productores con más de diez vacas en Cienfuegos apuestan por la titonia, la morera y la moringa, plantas que proporcionan proteínas a sus animales y contribuyen a su crecimiento y producción lechera.
Un ejemplo de buen aprovechamiento es la granja El Abra, de Cumanayagua, donde en todas las unidades productoras hay sembradas y se les suministra a las vacas como parte de la dieta. En el ordeño alcanzan los diez litros por animal.
El campesino José González Alejo dice que desde que descubrió las bondades de la morera y la titonia siembra ambas especies y sus vacas las consumen.
En el periodo de ordeño es fundamental, considera.
«Aunque llevamos varios años trabajando en ello, ahora lo emprendemos como nunca antes, dada la situación del país, y vamos a incrementar las plantaciones, que crecerán en la actual campaña en el orden del 20 %, equivalente a 943 hectáreas más que el año anterior. Para ello, desde el mes de noviembre estamos inmersos en la preparación de tierras para la siembra. Ya en la provincia tenemos preparadas 4 406 hectáreas, para un 114 % de cumplimiento», explica Verdón Martínez.
Ella señala que el tema de las plantas proteicas anda bien y continuará mejor, aunque tal mejoría no procede del entusiasmo, sino del trabajo constante y de la garantía de la semilla.
«Contamos con nueve viveros en las empresas pecuarias El Tablón y La Sierrita, en los municipios de Rodas, Aguada de Pasajeros, Palmira y también en la Empresa de Ganado Menor y 11 hectáreas en la Finca Provincial de Semillas en el municipio de Abreus», refiere.
Del Toro añade que las empresas agropecuarias están haciendo contratos con la biofábrica, para contribuir también a la garantía de las plantas proteicas.
Existen un cronograma y una estrategia de trabajo para, al finalizar esta campaña, lograr que el ciento por ciento de los campesinos con más de diez vacas tengan garantizada la base alimentaria con plantas proteicas cultivadas en sus propias fincas.
MAYOR SIEMBRA DE PASTOS Y FORRAJES Y MÁS SILOS
Marleny Verdón agrega que en este año serán plantadas 6 781 hectáreas de pastos estrella y mulato (alimentos consumidos por el animal en el potrero), king grass y leucaena.
A manera de favorable adelanto, comparte que ya las empresas del giro firman sus contratos con Azcuba para comprarle caña de calidad, en pos de garantizar la siembra de este alimento.
La subdelegada de Ganadería enfatiza en el hecho de que «este año somos una de las pocas provincias que fabricó silos para almacenamiento de alimentación para el ganado vacuno, con capacidad de 780 toneladas. Esto preserva el alimento de cara a la etapa de sequía, que es cuando más lo necesitan».
Para evitar la importación hay que lograr que los territorios miren a través del prisma del aprovechamiento de potencialidades internas y la creatividad individual y colectiva. Estas alternativas de alimentación animal constituyen un complemento importante, pues si bien todavía no resuelven el problema en su totalidad, establecen la metodología y los pasos para, en un plazo mediato, evitar la dependencia y lograr los propósitos al desplegar el máximo de las capacidades.
















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Alberto N Jones dijo:
1
6 de junio de 2019
16:03:21
FranciscoB dijo:
2
6 de junio de 2019
16:44:17
Ernesto Renè Salcedo R dijo:
3
6 de junio de 2019
20:00:47
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