ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La Contraloría General de la República sustituyó en sus labores al antiguo Ministerio de Auditoría y Control­. Foto: Yaimí Ravelo

La XIII Comprobación Nacional al Control Interno, efectuada del 1ro. de noviembre al 12 de diciembre de 2018, detectó afectaciones económicas ascendentes a poco más de 2 000 millones de pesos en moneda total, de los cuales el 68 % se corresponde con la cadena de impagos en el comercio y la gastronomía, el 14 % está relacionado con incumplimientos de planes y el 1,5 % se asocia a presuntos hechos delictivos.

De acuerdo con la vicecontralora general, Alina Vicente Gainza, el ejercicio evaluó, de manera priorizada, el cumplimiento de las normativas aprobadas para el sistema empresarial estatal y el uso de los inventarios, así como otros programas complementarios vinculados con la contratación, las cuentas por cobrar y pagar, el control del combustible y los pagos a privados.

Sobre el trabajo en las organizaciones superiores de dirección empresarial, señaló entre las principales debilidades las asociadas a la capacitación, las rendiciones de cuenta de los cuadros y la descentralización de facultades y, de modo general, persisten falencias en la gestión de inventarios.

Además, se reiteran, en no pocas entidades, deficiencias en los procesos de contratación, es alto el impacto en la cadena de impagos de las cuentas por cobrar y pagar y subsisten el deficiente control del combustible y los pagos indebidos al sector no estatal.

En 29 entidades, dijo, se detectaron 43 presuntos hechos delictivos y 12 presuntos hechos de corrupción, que reflejan fisuras y formalidad en las medidas preventivas y poco rigor en el enfrentamiento a las indisciplinas e ilegalidades.

El empleo del combustible, al decir de Vicente Gainza, fue uno de los temas evaluados con mayor intencionalidad, a partir de las indicaciones del Consejo de Ministros. En el 23 % de las entidades, apuntó, los resultados fueron negativos; de ahí que se determinara la reducción, en estos centros, del 50 % del combustible de uso administrativo.

Las principales violaciones, en palabras de la contralora general Gladys BejeranoPortela, vicepresidenta del Consejo de Estado, se corresponden con el desorden de las tarjetas, la ausencia de análisis de consumo por vehículo y el nulo empleo de las herramientas de control.

«Falta espíritu crítico y autocrítico y no siempre se aplican las medidas con el rigor que corresponde», subrayó, al tiempo que insistió en la pertinencia de los análisis, caso a caso, para evitar «tanto la blandenguería y la tolerancia como lo irracional y el extremismo. La Revolución siempre busca lo justo».

En su opinión, es preciso educar a las administraciones en la necesidad del control, no solo para enfrentar el delito, sino como herramienta de dirección, como estrategia para lograr la sostenibilidad de una gestión eficiente. «El mayor antídoto para la corrupción está en lograr resultados económicos superiores».

Reiteró que «el mayor responsable del control interno es el director de cada entidad, pero es imprescindible involucrar a los trabajadores. Hay que transformar las rendiciones de cuenta en verdaderos análisis, con informes transparentes que permitan evaluar el desempeño de las administraciones. Ese es el control principal».

LA XIII COMPROBACIÓN EN CIFRAS

- 3 775 participantes.

- 369 acciones de control. De ellas, 168 inspecciones de la Contraloría y 177 auditorías de cumplimiento.

- 1 425 medidas aplicadas.

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michael vazquez dijo:

1

18 de abril de 2019

03:34:24


Creo que la Contraloria debe ocuparse de los OACE, de las OSDE y Empresas a nivel nacional y dejar las empresas a nivel territorial a los territorios y otras instituciones como el Ministerio de Finanzas y Precios, la ONAT, etc.

jose dijo:

2

18 de abril de 2019

09:44:35


Considero que la contraloría debe hacer controles sorpresivos porque no basta solo con las comprobaciones nacionales al control interno, dado que como están alertados en las empresas y establecimientos se busca la forma de justificar todo y como el papel aguanta todo lo que le ponen todo en papeles marcha muy bien, por eso hay que buscar otras formas de control sobre todo los sorpresivos y también prestarle atención a los anónimos, porque en gran medida dicen muchas verdades que en el momento de una inspección se ocultan adecuadamente detrás de los papeles ya que de el mismo modo que se intensifican los controles los bandidos de cuello blanco se perfeccionan para evadir y salir airosos de estos. La fiscalía también tiene que ser más activa en cuanto a la atención y solución de quejas y denuncia de los cuidadanos.

Alexis dijo:

3

18 de abril de 2019

14:09:41


En el artíiculo expresa: el mayor responsable del control interno es el director de cada entidad, pero es imprescindible involucrar a los trabajadores. Ahí está la respuesta, implicar a todos los trabajadores, no solo al Director general, ¿Pero cómo lo vamos a lograr? Lamentablemente la conciencia no está funcionando bien. Debemos de crear métodos de control dónde todos los trabajadores se vean implicados y comprometidos con todo lo relacionado con la empresa, no dejarlo al Director y el solo luchar contra lo mal hecho. Eso es lo q suce. Así, no se desarrola un pais.