ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Ilustración: Archivo de Granma

Lo doloroso, lo que sorprendió y dolió profundamente a Maceo y sus fuerzas, fue la noticia de que, en los instantes en que ellos terminaban el combate del Camino de San Ulpiano, se acababa de firmar en Camagüey el Pacto del Zanjón. Y Maceo, indignado, amargado, se preguntaba qué dirían sus hombres, qué dirían sus compañeros, qué dirían los heridos, cómo se podía justificar ante sus muertos, los que había tenido en aquellos combates, si en esos precisos instantes se estaba firmando la paz sin la independencia.

Y aquella paz sin independencia realmente se había hecho sin consultar a todas las fuerzas, puesto que las fuerzas de Maceo, una de las más importantes de la Revolución, no habían sido consultadas.

Fueron esos factores los que determinaron una conducta, una actitud y un gesto que señalan una de las más extraordinarias proezas patrióticas de nuestras guerras de independencia, de nuestros combatientes revolucionarios, que fue la Protesta de Baraguá (…).

Maceo se reunió con Martínez Campos… no para acordar nada, porque ahí no se acordó nada. Si algo se acordó en Baraguá fue que ocho días después se rompían otra vez las hostilidades y continuaba la guerra.

Comienza diciéndole que está en desacuerdo con lo pactado en el Zanjón, continúa expresándole personalmente, o a través de sus compañeros de más confianza que ellos lo que quieren es la independencia. Al extremo que Martínez Campos dice que si hubiera sabido que querían una reunión para pedir una cosa imposible, no se habría reunido.

Pero hay, en medio de esto, algo que tiene un gran valor, porque uno de los ayudantes de Maceo entonces le explica a Martínez Campos. Dice en esencia: «Bien, usted dice que no pueden dar la independencia. ¿Podrían dar la libertad a los esclavos?» (…).

Y por eso, ¡qué hermoso camino desde el instante en que Carlos Manuel de Céspedes libera a los esclavos, hasta el minuto en que Maceo le plantea a Martínez Campos en Baraguá la libertad de los esclavos como condición mínima para que pudiera haber paz en nuestro país!  

Esa es la esencia de la Protesta de Baraguá. Maceo y los cubanos se proponían proseguir la guerra y, efectivamente, acordaron el rompimiento de las hostilidades para el día 23 de marzo (…).

Con la Protesta de Baraguá llegó a su punto más alto, llegó a su clímax, llegó a su cumbre, el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo; y… las banderas de la patria y de la revolución, de la verdadera revolución, con independencia y con justicia social, fueron colocadas en su sitial más alto.

Fuente: Discurso pronunciado en el acto de conmemoración del centenario de la Protesta de Baraguá, en Santiago de Cuba.

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guadarramas dijo:

1

15 de marzo de 2019

07:31:47


Desde pequeño, cuando empecé a estudiar Historia de Cuba, dos próceres me llamaron poderosamente la atención, el primero Carlos Manuel de Céspedes, porque mi corta edad me permitía comprender en cierta medida como se despojaba de todos sus bienes por la causa de la independencia y el segundo Antonio Maceo, cuando entre paginas pude conocer de la Protesta Baraguá que ponía de manifiesto el espíritu de lucha de los cubanos y lo inclaudicable de ese patriota, que supo aquilatar tempranamente quienes eran los EE.UU y estaba dispuesto ponerse al lado de España si entraban en la guerra. Un suceso épico que nos mantiene la moral y el espíritu de lucha muy alto.

Manuel Domínguez Moreno dijo:

2

15 de marzo de 2019

10:37:48


El Maestro, nuestro José Martí escribiría: … “tengo ahora ante los ojos La Protesta de Baraguá que es de lo más glorioso de nuestra historia". El gran suceso fue exiguo y fugaz: El General español Arsenio Martínez Campos desea darle lectura al texto de lo firmado en el Pacto del Zanjón, pero Maceo, concluyente y firme, le paraliza: — “Guarde usted ese documento, no queremos saber nada de él” ... “El Pacificador", perplejo y vacilante, observa a todos y cada uno de los jefes cubanos allí presentes, el semblante de los mambises no deja lugar a sospecha alguna. Martínez Campos pregunta a Maceo: — “Entonces … ¿no nos entendemos? ... ¿volverán a romperse las hostilidades?” ... “El Titán de Bronce” alega con autoridad y rotundamente: — “No, no nos entendemos … ¡ Volverán a romperse las hostilidades !” ... La entrevista duró solamente unos minutos, y en la cual, se establece una tregua de ocho días. Arsenio Martínez Campos, “el Pacificador” y su comitiva de acompañamiento se marchan del campamento mambí, y a modo de despedida, un buen y aguerrido cubano a voz de cuello dice: … “¡ muchachos, el 23 se rompe el corojo !”. Ayer, hoy y mañana, Cuba fue, es y será un eterno Baraguá, así lo juramos, lo afirmamos y testificamos el sábado 19 de febrero de 2000 bajo los “Mangos de Baraguá”. ¡ Viva Antonio Maceo ! … ¡ Gloria eterna a nuestros guerreros que dieron su sangre por la independencia ! … ¡ Viva Cuba libre ! ...

Miguel Angel dijo:

3

15 de marzo de 2019

11:03:04


Cuba es un eterno Baraguá. Vivan eternamente el General Antonio Maceo Grajales y todos los participantes en este heroico acontecimiento histórico.

Lidia Esther Cruz Cruz dijo:

4

15 de marzo de 2019

12:42:02


Además de tener un ejemplo de continuidad histórica, estamos en presencia de uno de los hechos más trascendentales de nuestra Historia. Mantener viva la idea de que Cuba es y será un eterno Baraguá, es una necesidad en momentos de tantas tensiones.

GGN dijo:

5

15 de marzo de 2019

14:14:12


por eso Maceo es uno de los grandes paradigmas de nuestra historia patria, no solo por la grandeza de su valor y sus principios, sino porque además supo poner en alto la dignidad de los cubanos, para que nos respeten como nos tienen que seguir respetando hasta nuestros días