ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Tomada de Internet

El 16 de enero de 2019, el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció la decisión de suspender solo por 45 días la aplicación del título III de la Ley Helms-Burton, “para realizar una cuidadosa revisión… a la luz de los intereses nacionales de los Estados Unidos y los esfuerzos por acelerar una transición hacia la democracia en Cuba, e incluir elementos tales como la brutal opresión del régimen contra los derechos humanos y las libertades fundamentales y su inexcusable apoyo a los regímenes cada vez más autoritarios y corruptos de Venezuela y Nicaragua”. 

El gobierno del Presidente Donald Trump amenaza con dar un nuevo paso que reforzaría, de manera peligrosa, el bloqueo contra Cuba, violaría flagrantemente el Derecho Internacional y atacaría directamente la soberanía y los intereses de terceros países.

Cuba rechaza esa amenaza del modo más enérgico, firme y categórico.  La asume como un acto hostil de extrema arrogancia e irresponsabilidad, a la vez que repudia el lenguaje irrespetuoso y calumnioso del mensaje público del Departamento de Estado.

La Ley Helms-Burton entró en vigor en 1996. Se concibió para codificar y endurecer la política de bloqueo económico, comercial y financiero impuesta oficialmente en 1962, con el objetivo de subvertir y derrocar al gobierno de Cuba e imponer un régimen del agrado del gobierno de los Estados Unidos. 

Consta de cuatro títulos y se aplica desde su promulgación. Se caracteriza por su extremo alcance extraterritorial, por ser violatoria de las normas y principios del Derecho Internacional, contravenir las reglas del comercio y las relaciones económicas internacionales y por ser lesiva a la soberanía de otros Estados, principalmente por la aplicación de sus disposiciones contra las compañías y personas establecidas en el territorio de estos.

Ha sido rechazada por la comunidad internacional casi unánimemente en las Naciones Unidas, en organismos internacionales especializados y en organizaciones regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión Africana. Varios países cuentan con leyes nacionales para enfrentar los efectos extraterritoriales de esta ley.

Entre los objetivos centrales de la ley Helms-Burton ha estado entorpecer las relaciones económicas, comerciales y financieras de Cuba con terceros países y afectar su capacidad de atraer inversión directa de capital extranjero para su desarrollo. A ese propósito se dedican expresamente los títulos III y IV de la ley.

El título III establece la autorización a nacionales estadounidenses a presentar ante tribunales de los Estados Unidos demandas contra todo extranjero que “trafique” con propiedades estadounidenses que fueron nacionalizadas en Cuba en la década de 1960, en un proceso legítimo, como reconoció la Corte Suprema de los Estados Unidos, llevado a cabo por el gobierno cubano con pleno apego a la ley nacional y al Derecho Internacional. 

Entre las aberraciones más significativas, dicho título extiende esta autorización  a propietarios que no eran ciudadanos de los Estados Unidos al momento de producirse las nacionalizaciones y cuyas supuestas propiedades nadie ha certificado.

En virtud de lo dispuesto en la propia ley Helms-Burton, todos los Presidentes estadounidenses desde 1996, incluido Trump en 2017 y 2018, han hecho uso consecutivamente de la facultad ejecutiva de suspender la aplicación del título III cada seis meses con motivo de reconocer que consiste en el aspecto más burdo e inaceptable de esta contra el Derecho Internacional y la soberanía de otros Estados. También por comprender que su aplicación provocaría obstáculos insuperables para cualquier perspectiva de solución de las reclamaciones y compensaciones a los propietarios estadounidenses legítimos.

Por su parte, el Tribunal Popular Provincial de La Habana, el 2 de noviembre de 1999, declaró Con Lugar la Demanda contra el Gobierno de los Estados Unidos por Daños Humanos y lo sancionó a reparar e indemnizar al pueblo cubano en la cuantía de $181 100 millones de dólares y, el 5 de mayo de 2000, también por Daños Económicos  ocasionados a Cuba y lo sentenció por valor de $121 000 millones de dólares.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ha reiterado la disposición de Cuba de hallar una solución a las reclamaciones y compensaciones mutuas.

Esta decisión que el gobierno de los Estados Unidos amenaza con adoptar, implicaría que, contrario a lo que establece el Derecho Internacional y la práctica de las relaciones internacionales, individuos y entidades extranjeras con negocios legítimos en Cuba, puedan verse ante la amenaza de afrontar reclamaciones infundadas y carentes de legitimidad ante tribunales de los Estados Unidos. Es conocida la conducta políticamente motivada y venal de algunas cortes de La Florida, frecuentemente utilizadas como un arma contra Cuba.

Para nuestro pueblo, implica encarar una vez más, de manera firme, consciente y contundente, el empeño del imperialismo estadounidense en someter a su dominio y tutelaje los destinos de la Nación cubana.  

Si el título III se aplicara como establece esta ley y amenaza el anuncio del Departamento de Estado, cualquier cubano y cada comunidad del país verían cómo se  presentan ante tribunales de los Estados Unidos demandas por la propiedad de la vivienda que ocupan, el centro de trabajo donde laboran, la escuela a la que asisten sus hijos, el policlínico donde reciben atención médica, los terrenos sobre los que se edifican sus barrios; y podrán constatar la pretensión de usurparnos a los cubanos la riqueza del país, la infraestructura, las tierras cultivables, las industrias, los recursos mineros, el potencial energético y las bases sobre las que se desarrollan la ciencia y la tecnología y se prestan los servicios a la población.

Todos deberíamos recordar los aberrantes contenidos del Plan Bush que describe e instrumenta detalladamente la forma en que las familias cubanas y el país serían despojados prácticamente de todo.  

Durante más de veinte años, la Ley Helms Burton ha guiado los esfuerzos intervencionistas de los sectores anticubanos en los Estados Unidos para agredir a la nación cubana y menoscabar su soberanía. En virtud de su aplicación, se han aprobado cientos de millones de dólares para subvertir el orden interno en Cuba y se han dispuesto innumerables medidas para intentar provocar un cambio de régimen. Su efecto económico ha implicado un alto costo para los esfuerzos de desarrollo del país y para el bienestar de la población, con un impacto humanitario que no es mayor gracias al régimen de justica social que impera en Cuba.

La pretensión de aplicar plenamente el título III se promueve en contra del criterio de importantes agencias gubernamentales de los Estados Unidos y como consecuencia del poder e influencia que han alcanzado en el gobierno, personas cuya carrera política ha estado marcada por el resentimiento impotente contra Cuba y ha descansado en el uso de la mentira y el chantaje.  

La mayoría de la opinión pública de los Estados Unidos se opone consistentemente al bloqueo económico, según reconocen las encuestas más calificadas.

La historia registra con suficiente claridad que la política de bloqueo económico y los problemas bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos no tienen su origen en las justas nacionalizaciones que, conforme a la ley y con derecho legítimo, llevó a cabo el gobierno revolucionario.  Las agresiones militares, económicas y terroristas del gobierno de los Estados Unidos comenzaron contra Cuba antes de que se produjeran los actos fundamentales de nacionalización de propiedades estadounidenses.

Es sabido que todas las nacionalizaciones de propiedades extranjeras, incluidas las estadounidenses, contemplaron en ley un compromiso de compensación, que el gobierno de los Estados Unidos se negó incluso a discutir, mientras sí fue asumido por los gobiernos de los reclamantes de otros países, todos los cuales disfrutaron de debida compensación.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera los postulados de la Ley de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas (Ley No. 80), y enfatiza que la Ley Helms-Burton es ilícita, inaplicable, y sin valor ni efecto jurídico. Consecuentemente, considerará nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad.

El gobierno de Cuba se reserva el derecho de responder oportunamente a esta nueva agresión.

La Habana, 17 de enero de 2019

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fernando dijo:

6

17 de enero de 2019

11:26:02


Pienso que quien lea el artículo en cuestión y no sienta soberbia e indignación ante la arrogancia, prepotencia y genocidio yanqui sencillamente no es cubano ni humano . Compañeros dirigentes cubanos tómese las medidas que correspondan la mayoría digna del pueblo cubano las secundará. Venceremos.

Jose R Oro dijo:

7

17 de enero de 2019

12:02:01


Un acto chabacano y torpe salido de las mentes de los Rubio, Bolton y DT. La razón es tener el apoyo decadente de una parte de los cubanos que viven en los EE.UU. en un momento en que la administración DT vive en medio de una crisis nacional descomunal. Esa es la condición que les pusieron los congresistas de origen cubanos, en especial Marco Rubio, aprovechándose de la extraordinaria vulnerabilidad de DT (mucho más que por el "Cierre" del gobierno, que es solo lo más visible). La ultraderecha de Miami sabe que nunca jamás se les va a repetir el tener a DT, Bolton y otros personajes en el ejecutivo de Washington, y a Bolsonaro, Macri, Duque en América Latina, y observan las cifras de las encuestas como el control de la ultraderecha sobre la comunidad de origen cubano, va disminuyendo cada vez más, tendencia invariable. Quieren estafar con un sueño imposible a una parte de los cubanos que pretenden que les restituyan lo que creen que es suyo o en algunos casos, simplemente albergan deseos de venganza contra el resto de su pueblo. Pero al mismo tiempo están quemando todos los cartuchos, los muy poquitos que les quedan. De parte de la administración DT quieren tratar (¡una vez más!) de intimidar a Cuba para que no apoye a Nicaragua y a Venezuela. Los “ataques sónicos” una de las cosas más burdas y seudo – científicas jamás inventadas han fracasado, necesitan otra bufonería anti – cubana a como dé lugar. Desafortunadamente, muchas personas de origen cubano en los EE.UU., van a ser estafados de la forma más vil por un enjambre de “activistas”, abogados y lobbystas, que les van a sacar hasta el último dólar para promover sus “reclamaciones’. Creo muy sinceramente que esta suspensión por solo 45 días del Título III de Helms – Burton es muy peligrosa, pero la administración DT lo está haciendo para tratar de tener más apoyo por parte de las comunidades de origen cubano, venezolano o nicaragüense. No creo que aplicar este Título III sea posible, es más una amenaza que otra cosa. Ningún país tiene derecho alguno a “representar” intereses de individuos o corporaciones que no eran ciudadanos o estaban registrados primariamente en ese país. Por otra parte poner en vigor esa medida abriría un saco de alacranes. Personas que se suponen “afectadas” de cualquier país del mundo van a tratar de hacer lo mismo, y se va a formar una crisis jurídica de la que solo se van a aprovechar abogados y lobbystas. El día primero de febrero 38 millones de estadounidenses no van a tener bonos de alimentos para personas de bajos ingresos (Food Stamps), ya más de 800,000 trabajadores federales no fueron pagados, están queriendo forzar a los empleados a trabajar sin paga, no hay inspectores de la FDA (Administración de Alimentos y Medicinas) y de lo que se ocupa DT es de insuflarles patéticas “esperanzas” a una parte de las personas de origen cubano, en vez de ocuparse de las cosas más apremiantes de su país. De querer expandir el cruel Bloqueo en vez de comerciar y vivir en paz. El que esto pase nos muestra cuán atosigado y en pánico se siente el gobierno de DT. Sabemos que no va a triunfar, pero es muy lamentable el intento de chantaje y de avivar el odio y la confrontacion entre compatriotas.

Raíl Ibarra Cabrera dijo:

8

17 de enero de 2019

12:31:40


No es extraño que justo el período que queda para aprobar en referendo la nueva Constitución que legitimaría el apoyo a la Revolución cubana por la mayoría de nuestro pueblo, sea el tiempo de prórroga que se aprueba para aplicar dicho título de esa fatídica ley. Sin dudas una forma más de pretender influir en los resultados de la consulta popular. Su miopía política no le permite ver la realidad. Cuba es y será socialista, lo que está garantizado por la unidad de su pueblo en torno al partido. #SomosCuba y vamos por más.

YeraLazar dijo:

9

17 de enero de 2019

18:41:54


El billante lingüista norteamericano Noam Chomsky no se equivocó, cuando hizo con un solo vocablo, la definición de la política de EE.UU contra Cuba, ''Cruel'',yo le agrego aún más, cobarde , inadmisible,prepotente,desvergonzada,y arrogante, que refleja el comportamiento obsesivo,compulso de las adms de turno por la casa blanca,,y para ser más específico,es un propósito impulsado en la adm actual,por uno de los que estructuraron esa ley,Mr Burton,,no solo para causar más daños y dificultados,según lo dijo Ninoska P.Castellón hoy en la radio de Miami,la ley esta diseñada,para ver claudicar y gravitar la Pepública de Cuba,al coloso del norte,pero eso de seguro jamás será logrado, ellos lo saben, y Fidel lo dijo en 1975,la guerdía revolucionaria no se descuidará jamás,pierden su tiempo.

carlos dijo:

10

17 de enero de 2019

19:03:11


al gobierno de los eua poco le importa las declaraciones , siempre han hecho mlo que les da la gana ..... lo que tenemos que hacer es modernizar las FAR eso es lo unico que los detiene