ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ismael Batista Ramírez

El tiempo que transcurre desde que el avión toca suelo y busca posición— antes de que el «finger» se acople a la aeronave y se abra la puerta, antes de que la tripulación se apreste a despedir a los pasajeros— se vive en estos días en el Aeropuerto Internacional José Martí de un modo visiblemente distinto.

A la una de la madrugada un IL-96-300 de Cubana de Aviación aterriza y la noticia se anuncia no solo en las pantallas informativas de la terminal 3. «Llegaron los médicos», se escucha decir a más de un trabajador, y se advierte en esas palabras calidez.

Fuera de la sala de espera adonde llegarán después, a pocos metros del avión que los trae de vuelta, y entre el ruido aún ensordecedor de las turbinas, podemos ver a muchos que se apresuran a asegurar de modo milímetrico la salida de cada pasajero, la carga... Fue un aterrizaje perfecto, dice alguien que pasa cerca y se confunde entre los que ahora hacen señales en medio de la pista.

***

Alrededor de cinco horas separan a Manaos, en Brasil, de La Habana. Unos 3766 kilómetros es la distancia entre la Mayor de las Antillas y la capital del extenso estado de Amazonas, punto de partida principal para el bosque tropical circundante de esta geografía, en las orillas del río Negro, al noroeste de Brasil.

De allí proviene el vuelo número 22 que regresa con colaboradores cubanos del Programa Más Médicos. Con ellos, más de 4500 profesionales de la salud nuestros ya están de vuelta. Otros continuarán arribando en las próximas horas.  

No es esta la primera vez que el capitán de IL-96-300 de Cubana, Roldán Calderín, vuela al gigante Sudamericano. Este vuelo le ha sido familiar, «porque ya llevamos más de 20 años volando a Brasil, a Sao Pablo, Brasilia, Río de Janeiro…, cuando se celebraron los vuelos deportivos allá», ejemplifica a Granma.

Unos minutos después de que viéramos alejarse al último pasajero, de que dejara todo en orden dentro de la aeronave para el siguiente vuelo, desciende y sin reparos nos regala fragmentos de una misma historia.

Porque antes de tocar tierra, mucho antes, el tiempo que transcurre dentro del IL-96-300, al menos en estos días, es diferente.

Tres vuelos ha dirigido ya Roldán desde que Cuba tomara la decisión de retirar sus profesionales de la salud del Programa Más Médicos. Brasilia, Salvador de Bahía, y Manaos…, son vuelos que no olvidará.

«Nos dieron esa misión y la intentamos cumplir con el mayor rigor y calidad posible, porque son nuestros  médicos que. Ha sido abrupta, rápida la decisión, pero necesaria», comenta.

«Hemos tenido que esforzarnos para que todo se cumpla como lo merecen y ha salido bien», sonríe. Y luego habla de la ruta, «que realmente requiere de habilidad porque las condiciones meteorológicas como tal, en todo lo que es el área del Amazonas, de América del sur no son muy favorables, debido a la geografía y situación orográfica, que provoca mucha nubosidad encima de esta zona del continente, al sur», explica Roldán.

«Cerca de 12 tripulaciones del IL- 96 estamos completamente enfrascadas en la misión», apunta, y menciona lo importante que ha es el trabajo de cada uno de  los miembros de la tripulación.

Aldo García,  primer oficial de la aeronave, segundo al mando luego del capitán,  nos acompaña en la conversación. «Esta es la primera vez que participo en una misión de este tipo convocada y programada por el Estado cubano. Es mi tercer vuelo», dice.

Ya estuvo dos veces en Sao Pablo, y ahora en Manaos. Sonríe, asegura que se siente bien, complacido. «La agenda ha sido apretada, pero vamos bien», insiste.

«Los médicos vienen tranquilos, calmados, muchos han tenido que trasladarse desde lugares distantes, selváticos, durante días, hasta el punto de concentración», comentó el primer oficial.

Les pregunto si en alguno de los vuelos conocían a alguien personalmente. No lo creo, afirma Roldán, pero pienso que de cierta forma sí.

Luego explica que los sobrecargos mayores y aeromozas son los que reciben y despiden los pasajeros. «Nosotros como tenemos otras funciones que hacer en la cabina antes de salir y dejar listo todo para el próximo vuelo casi siempre nos quemamos de últimos, casi no nos vemos; son pocas las personas con las que coincidimos en la puerta».

Sin embargo, mientras dice eso, el IL-96-300 se me antoja un pedazo de Cuba, el más próximo antes de que trascurran las cinco horas de vuelo. El más cálido cuando el anuncio del capitán les da esa primera bienvenida y el acento es totalmente cubano. Y en la explicación de la situación del vuelo, el tiempo estimado al destino, el consejo de ponerse o quitarse el abrigo de acuerdo a la temperatura, les va también la confianza.

Es un primer contacto con algo que se quiere y se anhela; y no hay dudas cuando una voz les dice «bienvenidos, es un orgullo que nos tocara la tarea de tenerlos a bordo y transportarlos a la Patria nuevamente».

Agradeces los minutos dedicados  y corres hacia el salón donde ahora se reúnen los médicos. Y no es casualidad que todos los que te hablen aseguren que el vuelo fue perfecto. «La tripulación nos transmitió seguridad: No se preocupen, que llegarán bien a Cuba».

Miembros de la tripulación del IL-96-300 de Cubana de Aviación. Delante a la izquierda el capitán de IL-96-300 de Cubana, Roldán Calderín, detrás a la extrema derecha, Aldo García, primer oficial de la aeronave Foto: Ismael Batista Ramírez
COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Maria Margarita dijo:

1

7 de diciembre de 2018

08:35:37


Que gesto tan bello de reconocer la labor de los tripulantes encargados de esta tarea y felicitaciones para el nuevo Capitan que recibio el nombramiento en estos dias de viaje a traer de vuelta a nuestros pais a lo galenos cubanos que Dios los bendiga a todos, esperamos mas detalles de estos agnegados trabajadores y de otros puntos que tambien realizan actividades para apoyar.

Carlos Orfei dijo:

2

7 de diciembre de 2018

10:45:09


Gracias Cuba! Saludos desde Brasil.

Xiomara dijo:

3

7 de diciembre de 2018

10:45:21


Muy oportuno ese trabajo de la periodista Lisandra Fariñas . Con un matiz muy humano se revela la responsabilidad de las tripulaciones cubanas que surcan mares y desafían molinos de viento para ejercer con seguridad su labor , fina sensibilidad para graficar cuanto de noble anida en los corazones de los tripulantes que nos devuelven sanos y salvos a los médicos que desde Brasil regresan a la Patria convertidos en CENTINELAS de la Vida para seguir enriqueciendo el valor de la solidaridad . Gracias a los mecánicos sobrecargos , aeromozas por esa vigilia a quienes nos alivian los dolores del cuerpo y del alma.Gracias a la periodista Lisandra Fariñas por acercarnos a quienes trasladan desde otras geografías a nuestros compatriotas. Válido la frase; " un mundo mejor es posible.

Lisandra Respondió:


7 de diciembre de 2018

19:40:19

Gracias a usted por sus palabras. Contar esa historia es deber.

Angel FY dijo:

4

7 de diciembre de 2018

15:45:06


Felicidades a esos pilotos por esa consagración, cuidemos a esos heroes de la aviación, seguro estamos que con ustedes las misiones seran cumplidas cómo los enseño nuestro comandante en jefe Fidel, muchas gracias a estos hermanos .

Juan Martínez dijo:

5

7 de diciembre de 2018

16:02:29


Felicidades a los héroes humanitarios de regreso en su patria. De seguro muchos le van a echar de menos en Brasil. Entiendo que muchos se van pronto a México a continuar con la cruzada cubana de llevar salud a quienes de otra manera no la tendrían, Cuba solidaria, siempre Cuba.