ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Y también resonó Fidel, como si estuviera hablándole otra vez a la multitud. Foto: Roberto Chile

(...) al que se puso de raíz de su tierra, y dio a su pueblo el derecho de codearse con los hombres, se le quiere, como a cosa de las entrañas (...) se le abre, para que por él se entre, nuestro corazón...
                                                     José Martí

A la misma universidad donde se hizo revolucionario volvió Fidel este sábado, y allí estuvo con los jóvenes en quienes siempre creyó. En ellos, dos años después, que de pronto serán décadas, siglos..., continúa naciendo...multiplicándose.

La velada político-cultural en homenaje al segundo aniversario de la de­saparición física del Comandante, que encabezó el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fue apenas un pretexto para llenar de generaciones, en nombre de un país, la escalinata de la Universidad de La Habana. De generaciones que le conocieron, que le sintieron y que han de continuar su empeño.

Allí se evocó, en un resumen de vida que desmiente cualquier asomo de muerte, la historia del joven universitario, del moncadista que se autodefendió, del expedicionario, del guerrillero que bajó victorioso de la Sierra y del estadista, siempre visionario, que alertó sobre lo difícil de llevar adelante la Revolución, la misma que habrá de seguirse construyendo… defendiendo.

Allí se escuchó decir a Ronal Hidalgo Rivera, segundo secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas, que «Fidel es hoy necesario y vital. Su palabra certera, sus denuncias contra los horrores del imperialismo, su preocupación por el planeta y su solidaridad con los humildes de la tierra, son banderas que no caerán jamás de nuestras manos».

Y también resonó Fidel, como si ­estuviera hablándole otra vez a la multitud. En uno de los discursos escogidos para la noche, Fidel preguntaba si los jóvenes entregarían la Revolución, si la traicionarían... Y al igual que en el momento real de sus palabras, los jóvenes de hoy lanzaron un no vigoroso, rotundo, un no de continuidad. Ese no, les respondía Fidel, es lo único que podemos esperar de ustedes. La historia, tan caprichosa y sublime, por obra de la «causalidad», se repite.

La velada, por sobre todas las cosas, fue un homenaje en clave de verso y canción; un homenaje, sin estridencias innecesarias, al «ardiente profeta de la aurora», que hizo suya «la necedad de vivir sin tener precio», consciente de «cuánto costó este cielo, cuánto la tierra amada, cuánto alzar la bandera que inmolarse los vio». Por eso, «tu historia crecerá», porque «el Fidel vivo es eterno y el Fidel muerto no existe».

Fidel es semilla que ha de seguir germinando.

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Rigo dijo:

11

26 de noviembre de 2018

12:21:56


Se te recuerda cada instante, fuiste grande y grande fue tu legado. Estas en todas partes.

Ruben estrada Solano dijo:

12

26 de noviembre de 2018

13:16:27


Fidel no ha muerto, siempre esta precente en cada accion que se realiza en favor de la revolucion que el costrullo, su ejemplo quedo para la eternidad, viava FIDEL nuestro invicto Comandante

julio yunior alfonso dijo:

13

26 de noviembre de 2018

13:19:03


Nosotros los trabajadores del Molino Jose Antonio Echavarria Perteneciente a la Empresa Cubana de Molineria Reafirmamos nuestro compromiso Con el Partido y la revolucion de garantizar nuestro encargo estatal con la conviccion de que nuestro comandante sigue aqui junto a nosotros y asi sera por siempre que no lo tenemos fisicamente pero todos los dias respiramos con su aliento.

Manuelcv dijo:

14

26 de noviembre de 2018

13:39:44


Hombres como Fidel en el mundo pueden haber muchos pero como el Nuestro Solo Uno Fidel castro Ruz

mercyrh dijo:

15

26 de noviembre de 2018

13:50:43


Marcha conmigo, Dame tu brazo. Levántame del barro. Empújame cuesta arriba. El viento que no me queme, la lluvia que no me frene. Mirar tus huellas, tu rastro tibio. colgar mi ropa donde has dormido. Soñar, crear, chocar, torcer, Humana carne de un ser bravío, con los errores y los aciertos, y con las dudas de mil destinos. Te siento cerca, no has partido. Saliste del sendero Pero enseñaste el camino.