ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En La Habana se recordó a los protagonistas del combate más intenso de la clandestinidad. Foto: Ismael Batista Ramírez

Durante la madrugada de aquel 8 de noviembre, los vecinos de Goicuría y O’Farrill, actual barriada de Diez de Octubre, vieron bruscamente interrumpido su sueño por ruidos de disparos, explosiones de bombas y granadas, recordó este jueves Julio Dámaso Abreu, combatiente de la lucha clandestina y miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

El fuego de los cerca de 400 atacantes, según fuentes de la época, se dirigía a uno de los apartamentos de la segunda planta del edificio. Desde allí, los cuatro jóvenes respondían con igual ímpetu, rememoró Dámaso, durante un acto en conmemoración del aniversario 60 de esos hechos.

El tiroteo fue intenso y prolongado, más de cinco horas de combate, hasta que se les agotaron las municiones a los revolucionarios, poco después del amanecer, dijo el combatiente. Fue entonces cuando los policías del cuerpo represivo de Batista sacaron del edificio a tres jóvenes: Ángel Ameijeiras, Machaco (33 años), el jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio en La Habana; Rogelio Perea, Rogito (21 años), y Pedro Gutiérrez (31 años), dos combatientes de la clandestinidad. En una azotea aledaña, capturaron a Norma Porras, la única mujer del grupo.

Esa mañana todos pudieron ver cómo los tres muchachos salían del edificio 523 de la calle Goicuría con vida. Sin embargo, horas después aparecieron baleados y mutilados, como si hubieran muerto en el enfrentamiento, explicó.

Sesenta años después, el pueblo cubano no los olvida. Jóvenes, combatientes y estudiantes capitalinos se acercaron a la tarja en el edificio 523, con los nombres de Ángel Ameijeiras, Pedro Gutiérrez y Rogelio Perea y, con una ofrenda floral, recordaron a los protagonistas del combate más intenso de la clandestinidad.
En nombre del pueblo de Cuba, Geovanny Barrueta Ordóñez, miembro del Comité Provincial del Partido y Primer Secretario del Comité Municipal de Diez de Octubre, aseguró que «el ejemplo de estos jóvenes, junto al de otros caídos en la lucha clandestina en la capital, solo nos compromete a seguir defendiendo esta Revolución con nuestro trabajo y esfuerzo».

En honor a la fecha, quince estudiantes de ese municipio capitalino recibieron el carné de inserción a las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas.

Al acto asistió la combatiente Nora Porras, viuda de Machaco y la única mujer que participó en el combate, quien llevaba entonces en su vientre al hijo de Ameijeiras.

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JJ Riera dijo:

1

9 de noviembre de 2018

05:52:40


Gloria eterna a los Héroes y Mártires del Llano y de la Sierra! Que no se borre jamás la memoria de la lucha de nuestro pueblo por su independencia, soberanía y libertad. Perder los valores fundacionales y sagrados de la Patria es un delito y una vergüenza inadmisibles.

cirilo dijo:

2

9 de noviembre de 2018

07:52:17


Han pasado 60 años del crimen, hoy los cubanos decimos nuestros hemanos no estan ni olvidados, ni muertos, viven mas que nunca en el corazon del pueblo.

Miguel Angel dijo:

3

11 de noviembre de 2018

03:55:07


Ángel Ameijeiras (Machaco) pertenecía a una soberbia estirpe de revolucionarios, los Maceo Grajales de estos tiempos. Todos sus hermanos se habían vinculado a la insurrección contra la tiranía: Juan Manuel había caído en el Moncada; a Gustavo lo desaparecieron los sicarios batistianos (mayo de 1958); Nene sufría prisión por sus actividades revolucionarias; Efigenio comandaba una columna guerrillera en el Segundo Frente Oriental Frank País. Al día siguiente del suceso, el 9 de noviembre de 1958, Radio Rebelde anunciaba al pueblo el ascenso a Comandante de Machaco y rendía homenaje "al heroísmo con que se batió durante horas con las fuerzas del tirano, sin importarle el número del enemigo". La alocución finalizaba: "Comandante Ángel Ameijeiras, ante ti se cuadran todos los combatientes del Ejército Rebelde y esperan tus órdenes cuando se acerquen a las calles de La Habana". Nosotros hoy le decimos al Comandante Ameijeiras, a Rogelio Perea, a Pedro Gutiérrez, a Nora Porras y a las decenas de miles de heroínas y héroes de la patria que su sangre no se derramó en vano, sabremos defender la gloria que se ha vivido en estos 150 años de bravo batallar, así como mantener los ideales que los condujo a su sacrificio inmortal. Gloria eterna a los héroes de Goicuría y O’Farrill!!!