ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En La Demajagua comenzó el camino de la independencia. Foto: Juvenal Balán

LA DEMAJAGUA, Granma.- A la vera de la campana histórica, de los hierros viejos, en el centro justo de este «paisaje formidable que parece un lienzo de la nación», como lo definiera el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, todas las generaciones de cubanos se encontraron para conmemorar los 150 años del inicio de las guerras por la independencia de la Isla.

Presidido por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del PCC; Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y otros dirigentes de la Revolución, tuvo lugar el acto de recordación y tributo, en que Díaz-Canel Bermúdez exaltó el conocimiento de la historia como clave de la resistencia y las victorias de nuestro pueblo.

El mandatario cubano conminó a revisitar todas las lecciones que legó la gesta independentista, desde los actos fundadores de Carlos Manuel de Céspedes hasta los significados más profundos que sobre tales hechos interpretaron después Martí y Fidel.

Colocación de una ofrenda floral bajo la campana del antiguo ingenio. Foto: Juvenal Balán

Reparó especialmente en la intervención del Comandante en Jefe en La Demajagua, al centenario de la fecha, en la cual el líder verde olivo argumentó de un modo más completo la dimensión real de Padre de la Patria que alcanzó Céspedes con la acción inédita de emanciparse y liberar a sus esclavos.

Retrotrajo las observaciones de Fidel sobre el hecho de que el patricio no esperara las condiciones ideales para alzarse en octubre de 1868, y comparó aquella resolución con la disposición actual que debe tener nuestro pueblo, sometido a un cerco brutal desde Estados Unidos, para luchar por avanzar, aunque no sean las mejores circunstancias.

Al insistir en el deber inexcusable de estudiar minuciosamente aquel discurso de Fidel el 10 de octubre de 1968, Díaz-Canel enfatizó en la vigencia que cobra hoy la afirmación antiesclavista de
Céspedes al incluir todas las razas en su proyecto revolucionario.

«Negros, mulatos y mestizos, les hacen tanta falta al país de nuestro futuro como le dieron gloria al país de nuestro pasado», dijo.

Al destacar que tanto el año 68 del siglo XIX como el 68 del siglo XX heredaron a Cuba una carga grande de lecciones, llamó la atención sobre la conveniencia de preguntarse siempre qué cosas pueden alentarnos, más que la gratitud, a conmemorar a los padres fundadores, y ejemplificó cómo la misma historia interpretada 50 años atrás, hoy «nos está exigiendo repasos y aprendizajes indispensables para el tránsito hacia una nueva etapa de la misma Revolución».

«Actualmente, cuando todos discutimos con qué traje vestir al modelo de sociedad que nos debemos, es imprescindible pensar en Céspedes», añadió, en su llamado persistente al conocimiento de la historia patria, como escudo a la desmemoria que pretenden los enemigos de Cuba.

Ante la mirada atenta de Raúl, paradigma de esa generación histórica que con las armas en la mano llevó a un final triunfal la gesta cespediana, el Presidente cubano reafirmó el compromiso innegociable de dar continuidad al legado de plena independencia y soberanía de la nación, y agradeció a las más nuevas generaciones el mensaje patentizado en el acto, de no claudicar, no traicionar y no rendirse jamás.

Las palabras rubricadas por los más bisoños, se pronunciaron antes en voz de Susely Morfa, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas, quien leyó las líneas escritas hace 28 años para esta ocasión especial, y que fueran enterradas en 1990 junto a la sepultura de Juan Fajardo Vega, el último mambí.

La vistosa ceremonia, en que se declamaron versos, hubo danzas alegóricas y se entonaron canciones por la fecha y a la memoria de Fidel, tuvo un momento solemne con la colocación de una ofrenda floral bajo la campana del antiguo ingenio, así como con 21 salvas de artillería, disparadas al compás del Himno Nacional cantado por los más de 5 000 cubanos presentes.

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Isadora dijo:

1

11 de octubre de 2018

13:29:23


Magnifica foto. Nunca me había dado cuenta de que la rueda está insertada en el tronco del árbol! Cómo fue posible que el tronco del árbol se dividiera.