ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Al día de hoy, el mayor logro en esta vía es probablemente la línea ferroviaria Yiwu-Madrid, la más larga del mundo con 13 000 kilómetros. Foto: EFE

BEIJING.–Cuenta la historia que siglos atrás existía una ruta de transporte que conectaba a China con zonas de Asia y África, pasando por el mar Mediterráneo hasta llegar finalmente a Roma. Aventureros, comerciantes, diplomáticos, atravesaban los 7 000 kilómetros cargando mercancías como té o porcelana hasta llegar al Occidente; en el camino se producían convergencias de culturas, pensamientos y religiones, así como canjes de novedosos productos y técnicas artesanales.

Mucho tiempo pasaría antes de que esta vía tuviera un nombre propio: la «Ruta de la Seda», acuñada en 1877 por el geólogo alemán Ferdinand von Richthofen, al hacer referencia al producto más frecuente de este corredor.

Hace cinco años, la denominación recobró su protagonismo gracias al presidente chino Xi Jinping, quien introdujo el concepto de la «Franja Económica de la Ruta de la Seda» y, un mes más tarde, propuso la «Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI», en conjunto con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.

Esta iniciativa, que centra sus metas tanto en la parte económica como en la cultural, se propone, por un lado, eliminar trabas al comercio, integrar financieramente a los territorios participantes y conectar infraestructuras; y por otro, estrechar los lazos multilaterales.

Debido a la importancia que tiene esta iniciativa, Granma les propone un acercamiento al tema.

 ¿CÓMO SE ARTICULA EL PROYECTO?

La iniciativa se combina a partir de dos puntos esenciales: la parte terrestre (la Franja) y la marítima (la Ruta), de ahí su denominación. En la primera de ellas se pretende formar corredores de cooperación económica internacionales, algunos de los más importantes son los nodos: China-Mongolia-Rusia, China-Asia Central-Asia Occidental y China-Península Indochina.

Hasta este momento, el mayor logro en esta vía es, probablemente, la línea ferroviaria Yiwu-Madrid, la más larga del mundo con 13 000 kilómetros, que atraviesa en 16 días China, Kasajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania y Francia, hasta llegar a España. Estrenada en diciembre del 2014, la línea logró recortar el tiempo de tránsito y hacer más competitivo su precio de transporte, en comparación con el aéreo.

En tanto, la parte marítima incluye una red de puertos e infraestructuras que conectarán el sur y el sudeste asiático, con África Oriental y el norte del mar Mediterráneo. En los territorios que forman parte de la iniciativa se construirán todo tipo de obras de infraestructura: nuevas vías de ferrocarriles, puertos y carreteras, oleoductos, gaseoductos y centrales eléctricas.

La zona cubierta por la Ruta y la Franja abarca a naciones donde vive el 70 % de la población mundial y albergan el mismo porcentaje de las reservas de petróleo y gas del planeta; en un futuro no muy lejano se espera que estas generen alrededor del 55 % del Producto Interno Bruto a nivel global.

Durante los viajes del presidente chino Xi Jinping y de diversas personalidades con altos cargos políticos, así como de intelectuales y empresarios a cada rincón del mundo, el impulso a la iniciativa ha sido parte esencial.

Las puertas están abiertas para todo aquel que quiera incorporarse: «todos los países, ya sean de Asia, Europa, África o las Américas, pueden ser socios internacionales de cooperación en la Iniciativa de la Franja y la Ruta», expresó Xi el pasado año durante el Foro de Cooperación Internacional del proyecto, efectuado en el gigante asiático. En ese evento, el mandatario reveló que su país había destinado 124 000 millones de dólares al mismo.

Según su sitio web oficial, la iniciativa ha tenido entre sus éxitos principales que más de cien países y organizaciones internacionales han respondido positivamente, se han firmado acuerdos relativos a la cooperación con el gigante asiático y se han establecido 56 zonas de cooperación económica y comercial en más de 20 naciones a lo largo de la Franja y la Ruta. Además, se han generado más de mil millones de dólares en ingresos fiscales y alrededor de 180 000 puestos de trabajo en los países que la conforman.

 ¿CUATRO RUTAS DE LA SEDA?

Según la página oficial –en español– de la iniciativa, esta también pretende forjar cuatro Rutas de la Seda: la verde, la de la paz, la inteligente y la de la salud. La primera de ellas busca combinar los intercambios comerciales con el cuidado medioambiental y el desarrollo sostenible.

Hace apenas unos meses, durante el Foro Anual de la Conferencia Ecológica Global, celebrado en la provincia china de Guizhou, el secretario general del mismo, Zhang Mai, expresó que «la ruta económica actual, como la de la antigua civilización, busca no solo fomentar un intercambio de bienes, sino de cultura, y China quiere también promocionar prácticas ecológicas y de respeto al medio ambiente».

Esta idea había quedado plasmada en el documento del 2016, «Perspectivas y acciones para promover la construcción conjunta de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI», con un llamado a llevar a cabo construcciones bajas en carbono, teniendo en cuenta el efecto de las mismas respecto al cambio climático y a preponderar el concepto de civilización ecológica.

En tanto, la Ruta de la Seda de la Paz está encaminada a promover la estabilidad y la seguridad, en un contexto marcado por la violencia, las amenazas terroristas y los conflictos entre naciones. La Inteligente se enfoca en la formación de talentos y el establecimiento de una cooperación técnica.

Finalmente, la de la Salud se propone la colaboración y revitalización de la medicina tradicional. Para ello ya existe una alianza entre el gigante asiático y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en aras de asistir a naciones vulnerables ubicadas a lo largo de la Franja y la Ruta.

 ¿AMÉRICA LATINA ESTÁ INCLUIDA EN LA INICIATIVA?

En palabras de Xi hay que «tomar acertadamente el pulso de nuestra era, captar las oportunidades de desarrollo y forjar de la mano la Comunidad de Destino China-América Latina y el Caribe para avanzar juntos».

En los últimos años se ha producido un desarrollo vertiginoso en las relaciones entre el gigante asiático y nuestro continente. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el comercio entre la región y China se multiplicó por 22 veces entre el 2000 y el 2013. En el 2017, la cifra alcanzó los 266 000 millones de dólares.

En ese sentido y durante la inauguración de la II Reunión Ministerial del Foro China-Celac, celebrada en enero pasado, se anunció la incorporación de América Latina a la Iniciativa, al considerarla extensión natural de este proyecto.

«Hoy día vamos a plasmar un nuevo plan maestro de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, y forjar una ruta de cooperación transpacífica, con vistas a conectar y estrechar aún más nuestras fecundas tierras de China y América Latina y el Caribe, dando inicio a una flamante era de nuestros vínculos», reveló un mensaje del presidente Xi, leído por el canciller Wang Yi.

Según datos de BBC Mundo, cinco países han firmado acuerdos de cooperación con el proyecto: Bolivia, Panamá, Antigua y Barbuda, Trinidad y Tobago y Guyana; estos incluyen obras viales, portuarias o energéticas en su territorio, a la vez que facilitarán el comercio, la cooperación en el sector financiero y la búsqueda de áreas donde ambas partes puedan cooperar.

Este mes se celebrará en la ciudad china de Nanjin el II Seminario Internacional «China y América Latina: Diálogo entre Civilizaciones», cuyo eje central será «La Franja y la Ruta: un canal para el diálogo entre las civilizaciones chino-latinoamericanas».

El evento contará con la participación de diplomáticos, empresarios y periodistas de nuestra región, quienes intercambiarán sobre cómo continuar impulsando las relaciones entre ambas partes, desde la perspectiva de la Franja y la Ruta.

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Luis dijo:

1

4 de septiembre de 2018

19:35:32


La Franja de la Ruta de la Seda es el proyecto más importante de construcción y desarrollo de infraestructura en la historia---no sólo por sus inversiones sino también por sus ramificaciones en innumerables aspectos: la agricultura, las ciudades, la industria pesada y la ligera, el comercio terrestre, los servicios urbanos y rurales, y también el comercio marítimo. Y China acomete estas inversiones sin imposiciones políticas, sin injerencias, y con el mayor respeto a la soberanía de los pueblos que participan en este inmenso proyecto. ¡El contraste con la política del imperialismo estadounidense no podía ser mayor! Mientras el régimen de Trump fomenta guerras, imposiciones, agresiones económicas, sabotajes y chantajes, China toma el sendero del respeto a los pueblos, y del beneficio mútuo. ¡Ejemplo para el mundo y para los pueblos latinoamericanos!.

Edilberto Cruz dijo:

2

4 de septiembre de 2018

21:22:50


Interesante artículo, que demuestra como China se perfila en serio como la 1era potencia económica del mundo, su mirada va más allá de lo común piensa en el pasado y lo actualiza con ideas novedosas en la que nadie está pensando, su capacidad intelectual es increíble.

Miguel Angel dijo:

3

5 de septiembre de 2018

07:33:12


Excelente trabajo. El Gigante asiático, sobre la base de un sistema económico social socialista con las particularidades chinas, avanza vertiginosamente hacia el bienestar de su pueblo, una sociedad modestamente acomodada, inclusivo para miles de millones de personas en el mundo, fundamentado en desarrollo sustentable para todos, en beneficio de la humanidad. Este proyecto es fantástico y convincente, como alternativa de colaboración y desarrollo en un mundo donde predominan el egoísmo, las medidas coercitivas, la agresión, los intentos hegemonistas, la guerra económica y otras abyectas medidas aplicadas por el imperio yanqui. La RPCh es un paradigma a seguir, líder mundial en la lucha por el progreso y el bienestar de todos los pueblos del mundo.