ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Dunia Álvarez Palacios

Cuando este martes comience en horas de la mañana, en la ciudad de Lima, Perú, la Tercera Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina, la región estará colocando nuevamente sobre la mesa de diálogo común temas esenciales como la situación de los migrantes, el envejecimiento de la población la salud sexual y reproductiva, los pueblos indígenas y las poblaciones afrodescendientes, el combate al racismo y la discriminación racial, la niñez, adolescencia y la juventud, la igualdad de género y la desigualdad territorial, entre otros.

Con ello, no solo se traerá al debate realidades y desafíos que están presentes en cada una de las naciones, sino que los países del área darán seguimiento a la implementación de las medidas prioritarias del Consenso de Montevideo, el acuerdo intergubernamental más importante firmado hasta ahora en la región en materia de población y desarrollo.

Durante el encuentro, organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Gobierno de Perú, con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), se examinará también el proyecto de primer informe regional sobre la implementación del acuerdo.

En ese sentido, Esteban Caballero, director regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, preciso a Granma que en Lima se discutirá cómo se está avanzando en la consecución de las metas prioritarias del Consenso de Montevideo, a través de los informes nacionales y el intercambio entre los asistentes a la cita.

Esta será una contribución para el examen y evaluación mundial del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD- El Cairo,1994), después de 2014, que se efectuará en el año 2019 en el marco del 52º período de sesiones de la Comisión de Población y Desarrollo de las Naciones Unidas, informa la página de la CEPAL.

Dicha agenda fue revisada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2014, al cumplirse 20 años de su implementación, y reafirmó la vigencia de sus recomendaciones para el progreso de los países más allá del 2014.

Asimismo, se analizará la propuesta de plataforma virtual para contribuir al seguimiento regional del Consenso de Montevideo.

El Director Regional de UNFPA, enfatizó en la agenda de derechos de salud sexual y reproductiva, presente en la conferencia, y que a menudo se entiende desligada de la agenda de desarrollo económico, cuando se trata de una relación también simbiótica.

Según la CEPAL, tanto la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible como el Programa de Acción de la CIPD después del 2014, parten de la premisa de que el desarrollo económico debe sincronizarse con el desarrollo humano, y con la sostenibilidad del medio ambiente y sus recursos naturales.

Apuntó que «uno de los puntos en los que se está resquebrajando el consenso internacional –que siempre ha sido difícil mantenerlo– son los temas de salud sexual y reproductiva, de igualdad de género, la discusión sobre la familia. De hecho, en las tres últimas sesiones de la comisión de población y desarrollo que se reúne en Nueva York, no se ha podido llegar a resoluciones o soluciones acordadas», dijo.

«Frente ese panorama, donde alcanzar consenso multilateral en torno a los temas de la agenda del Cairo, hemos exhortado a los países a  tener en Lima una representación del más alto nivel, y mantener el espíritu de Montevideo en la discusión entre los países de la región, y apoyarlo. Necesitamos  darle un ejemplo a las otras regiones y al foro multilateral global de que, así como América latina es considerada la región de la paz, donde ha hecho grandes avances, sea también considerada como la región que tiene una avanzada en los temas de población», refirió Esteban Caballero.

Otro gran tema de la conferencia, explicó, es «la necesidad de la inversión en adolescencia y juventud, como una etapa de vida estratégica donde se pueden definir intervenciones concretas y de las que vamos a tener, a menor costo, mayores oportunidades para desarrollo sostenible en el futuro».

La población es el mayor recurso de los pueblos, dijo. «Siempre estamos hablando de recursos naturales, financieros, pero pocas veces hablamos de los recursos humanos. Sin embargo, algunos países que no tenían ni financieros ni naturales, y se concentraron en los recursos humanos, son los que más han prosperado en términos de desarrollo», expresó.

Pero cuál es una buena inversión: aquella donde se alinean el derecho humano con la capacidad para ejercer ciertas libertades como la de educarse y vivir una vida sana, al mismo tiempo que tiene una repercusión en términos de productividad en el trabajo. Si se combinan estos tres elementos, ahí encontramos un espacio de inversión sumamente importante, reflexionó Caballero.

La inversión en políticas públicas, enfocadas en incrementar la inversión en adolescencia y juventud, tienen el potencial de acelerar el desarrollo social y económico de los países y prepararnos para los desafíos del envejecimiento. Esta última, una realidad concreta en muchos de nuestros países, con tasas globales de fecundidad por debajo del índice de reemplazo, y donde aumenta de manera acelerada el número de personas que arriban a los 60 años.

Para el entrevistado, la Conferencia regional de Población y Desarrollo tiene el reto de mantener la agenda de población y desarrollo en la región, concluyó el Director regional de Unfpa, quien considero que la delegación de Cuba es una de las que mayor liderazgo para el diálogo tendría en este encuentro.

El cumplimiento de las medidas prioritarias del Consenso de Montevideo redundará en el bienestar de unas 650 millones de personas, especialmente de aquellas en condiciones de mayor rezago y vulnerabilidad social, asegurando así el cumplimiento de importantes compromisos internacionales adquiridos por los países, sostiene Cepal.

En ese sentido, los Estados y gobiernos tienen en el consenso una poderosa herramienta para avanzar en la lucha contra las desigualdades y caminar hacia la universalización de los derechos y el desarrollo sostenible. «Para la sociedad civil, especialmente para las mujeres, adolescentes y jóvenes, personas LGBTI, adultos mayores, personas con discapacidad, personas migrantes, indígenas y afrodescendientes, es una plataforma que les reconoce como sujetos de derechos y actores estratégicos de su propio desarrollo, cuya participación es clave para el éxito de las medidas», enfatiza el organismo regional de las Naciones Unidas.

PRECISIONES

-El Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo fue aprobado por los representantes oficiales de 38 países durante la Primera Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo, celebrada en Uruguay, en agosto del 2013. La Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe es un órgano subsidiario de la CEPAL y  es la instancia regional de mayor relevancia en el seguimiento a los temas de población y desarrollo.

-El Consenso es la expresión regional del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) después del 2014, adaptándolo a las necesidades y las realidades propias de la región. Responde, y en su seguimiento, mantiene sinergias con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y contribuye al logro de otros instrumentos internacionales como las conferencias regionales sobre mujer, envejecimiento, migración y desarrollo social de América Latina y el Caribe.

El Consenso de Montevideo aborda diez temas prioritarios:

1.  Integración plena de la población y su dinámica en el desarrollo sostenible con igualdad y respeto de los derechos humanos.
Es el marco general que debe guiar la profundización de las políticas públicas y las acciones necesarias para erradicar la pobreza, la exclusión y la desigualdad.

2.  Derechos, necesidades, responsabilidades y demandas de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

Garantizar a la niñez, la adolescencia y la juventud  las oportunidades para vivir libres de pobreza y violencia, invirtiendo en la educación pública, la salud, el empleo y facilitando su participación en las decisiones que les afectan. Implementar programas de educación integral para la sexualidad y de salud sexual y reproductiva para una sexualidad informada y responsable.

3.  Envejecimiento, protección social y desafíos socioeconómicos.

Formular políticas diferenciadas por género que aseguren la calidad de vida de las personas mayores, ampliando los sistemas de protección y seguridad social.

4.  Acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva.

Proteger el ejercicio libre y responsable de los derechos sexuales y reproductivos de todas las personas, mediante la provisión de servicios de salud de calidad que prevengan la muerte materna, el embarazo adolescente, las infecciones de trasmisión sexual como el VIH/Sida y el aborto inseguro.

5.  Igualdad de género.

Construir políticas de desarrollo que garanticen la autonomía de las mujeres y la igualdad de género en los ámbitos político, económico, cultural, social y familiar para poner fin a la desigualdad, la discriminación y la violencia hacia las mujeres y las niñas.

6.  Migración internacional y protección de los derechos humanos de todas las personas migrantes.

Elaborar estrategias integrales, tanto globales como regionales y nacionales, para defender los derechos humanos de las personas migrantes, y hacer frente a las ventajas y desafíos de la migración.

7.  Desigualdad territorial, movilidad espacial y vulnerabilidad.

Diseñar y ejecutar planes de gestión y ordenamiento territorial centrados en las personas y ambientalmente sostenibles, que reduzcan las desigualdades entre territorios y mitiguen el impacto de los desastres socio-ambientales.

8.  Interculturalidad y derechos de pueblos indígenas.
Garantizar los derechos humanos y territoriales de los pueblos indígenas mediante la adopción y cumplimiento de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

9.  Afrodescendientes y combate al racismo y a la discriminación racial.

Promover el desarrollo de las personas afrodescendientes a través de planes y programas de acción afirmativa, con especial énfasis en adolescentes y mujeres afro. Acatar las disposiciones de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia.

10.  Marcos para la puesta en marcha de la futura agenda regional en población y desarrollo.

Implementar y consolidar marcos institucionales, instrumentos operativos, sistemas de seguimiento y recursos para la acción en materia de población y desarrollo en la región, que den cuenta de los desafíos emergentes en este ámbito.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Ernesto dijo:

1

7 de agosto de 2018

13:05:15


Los temas de población son de extrema importancia, sobre todo en un contexto de resquebrajamiento de consensos, que son resultado de retrocesos importantes en los niveles de educación a nivel global. Derechos adquiridos que no deben perderse, y derechos nunca adquiridos que deben haverse avanzar deben ser el eje de cualquier discusión al respecto. Y una nota: soy de la opinión que tratar a la población como recurso, aunque atractivo (y esto lo digo respecto a Esteban Caballero), aunque pueda tener sentido, entraña un riesgo que se debe considerar, muy similar al que tiene el concepto de capital humano, y es el tratar y utilizar a las personas como meros factores de producción en plano de igualdad con el capital o las materias primas. No estaría demás plantearse una discusión al respecto.