ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La ceiba de unos 15 metros de largo y 2,5 metros de diámetro, que presuntamente derribó el puente de Zaza del Medio, apareció varios kilómetros río abajo. Foto: Miguel Ángel Luna Foto: Miguel Ángel Luna

SANCTI SPÍRITUS.–La ingeniera Isabel Díaz había sufrido los sobresaltos por salvar la presa Lebrije tras aquellos aguaceros interminables de junio del 2002; había trabajado en el Canal Magistral y en los sistemas de riego de Sur del Jíbaro; había, lo que se dice «fangueado», en los terraplenes de la camaronera y hasta en las terrazas de los hoteles de la península de Ancón.

Después de graduarse en la especialidad de Viales, la jefa de la Brigada 5 de la UEB Movimiento de Tierra, del Ministerio de la Construcción (Micons), había vivido esas escaramuzas y muchas otras a lo largo de sus 30 años como trabajadora de la construcción, pero no había tenido la oportunidad de pararse debajo del puente ferroviario de Zaza del Medio para ver con sus propios ojos lo que la fuerza persistente del agua es capaz de destruir.

«Yo nunca pensé que esto fuera posible», confesó a la prensa el pasado 7 de junio cuando la cuadrilla bajo su mando comenzó la construcción de un atajo para llegar hasta las bases del viaducto con vistas a reforzar la estructura dañada, un paso insoslayable para recuperar la vitalidad de la pasarela, también usada por cientos de vecinos como camino de ida y vuelta sobre el Zaza.

Diez días antes en el propio río, la estación de Paso Ventura, ubicada en las cercanías de El Saltadero, municipio de Cabaiguán, registró un aluvión cerca del mediodía de 16,77 metros de altura, que clasifica entre los mayores reportados en ese lugar desde que fuera instalado el sistema de medición en el principal río de la segunda mayor cuenca hidrográfica del país.

El temporal, asociado a la tormenta subtropical Alberto, seguramente va a ser recordado en todo Sancti Spíritus, pero mucho más entre los habitantes del poblado de Zaza del Medio, a quienes desde entonces se les ha cuadruplicado la distancia para viajar hasta la capital provincial, un itinerario que recorren a diario los que laboran en la urbe o requieren de sus servicios.

UN INVENTARIO LASTIMOSO

Cuando el 24 de julio de 1984 quedó concluido el puente que une a Sancti Spíritus con Zaza del Medio, los lugareños de la zona creyeron que tendrían una obra para toda la vida: entre las dos laderas del río había sido levantada una mole de hormigón y acero de 175,92 metros de largo, a una altura máxima de diez metros y con una estructura repartida en nueve luces, todo lo cual parecía más que suficiente para evacuar crecidas de cualquier dimensión.

Aguas arriba, apenas a unos pocos metros, existe desde 1902 el puente ferroviario, inamovible y presuntuoso, que primero soportó el tráfico del Ferrocarril Central y luego el del ramal Zaza del Medio-Sancti Spíritus-Tunas de Zaza, y algo más abajo, un discreto viaducto construido a nivel de estiaje que, según ironizan los zaceños, lo mismo se lo tragan las grandes avenidas que bajan desde Placetas y Cabaiguán, que la orina que produce una rana en Guaracabuya.

De los tres, el vehicular de 1984 se desplomó en pedazos el pasado 28 de mayo, cuando en medio de la crecida al parecer una ceiba gigantesca embistió la parte central, episodio captado en un video que se hizo viral por aquellos días, y el ferroviario de inicios de siglo terminó tan malherido en una de sus bases que se mantiene sin prestar servicios hasta los días de hoy.

Fuerzas de la Empresa de Construcción y Montaje de Sancti Spíritus asumieron el reforzamiento de la estructura dañada en el puente ferroviario. Foto: Oscar Alfonso/ACN

Pero el inventario de males no terminó en esta comunidad: algunos kilómetros más arriba, en la zona de La Larga, también quedó averiado el puente de la carretera Sancti Spíritus-Yaguajay, donde hoy solo se encuentra abierta la senda sur, mientras reportaron daños menores los ubicados en la Autopista Nacional (finales de los 80) y en la Carretera Central, reconstruido en 1959 luego de ser derrumbado por las fuerzas rebeldes que tomaron Sancti Spíritus.

¿EL AGUA O LA CEIBA?

Los especialistas están convencidos de que tanto la caída del pasadero vehicular de Zaza del Medio como las averías producidas al de la carretera de Yaguajay y al de la Autopista Nacional no fueron provocados por fallos en la fabricación de las respectivas obras o por errores de proyecto.

A kilómetro y medio de la Carretera Central, casi dentro de la presa Zaza, una brigada de pescadores de la acuicultura acaba de localizar la ceiba descomunal que presumiblemente fuera filmada en Zaza del Medio en el momento justo en que impactaba las columnas del puente ahora semidestruido.

«Parece un dinosaurio dormido», comenta el ingeniero Miguel Ángel Luna Castro, director provincial de Vialidad, al describir el árbol de 15 metros de largo y 2,70 metros de diámetro encallado en una de las márgenes del río, que él personalmente tuvo el cuidado de fotografiar.

«El puente de Zaza del Medio estaba entero, se habían cumplido las inspecciones requeridas, no había nada que hiciera suponer una fractura», aseguró a la prensa el ingeniero civil Alfredo Moreno Mendoza, diseñador original de la obra, ya jubilado, para quien el colapso sobrevino no porque el volumen de agua fuera superior a lo proyectado, sino por el impacto a gran velocidad del susodicho árbol, justamente en el punto más crítico: la columna externa aguas abajo.

A más de 4,5 millones de pesos asciende el costo de los daños que provocaron las lluvias de mayo a la infraestructura vial de la provincia, de los cuales la mayor parte está siendo destinada a la rehabilitación integral del sistema de puentes sobre el río Zaza, de acuerdo con los cálculos del Centro Provincial de Vialidad, que no incluyen el ferroviario.

Según Luna Castro, los males menores reportados en la Carretera Central ya fueron resueltos; en la Autopista Nacional se labora en la reparación de un aproche y se ha previsto refundir una columna, al igual que en la carretera a Yaguajay, sitio este último donde además se proyectó una solución que incluye reforzamiento con vigas metálicas.

Harina de otro costal es la recuperación del viaducto de Zaza del Medio, donde los expertos han propuesto, entre otras variantes, aislar la zona donde se van a ejecutar los trabajos, de manera que no sea preciso bajar los altos volúmenes de agua que hoy acumula la mayor represa del país, un llenado que en última instancia habría que agradecer también a la misma crecida macondiana que tantos dolores de cabeza ha traído para la región.

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El titi dijo:

1

4 de julio de 2018

21:57:39


En la primera foto aparece repetido el crédito del fotógrafo. Saludos.

Fredesvindo Rojas Vásquez dijo:

2

5 de julio de 2018

23:21:33


...qué tal tronco, ... en el nor oriente del Perú (Utcubamba) lo denominamos "tunsho" o "árbol panzón",...