ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los cañones del río Toa forman parte de las bellezas paisajísticas del Parque Nacional Alejandro de Humboldt. Foto: Julio Larramendi

Creado en 1996, al fusionarse un grupo de las áreas protegidas más antiguas del país, entre ellas la Reserva Natural Cupeyal del Norte y el Refugio de Fauna Alto de Iberia, el Parque Nacional Alejandro de Humboldt (PNAH) abarca un área aproximada de 70 680 hectáreas, ubicadas en zonas de las provincias de Guantánamo y el noreste de Holguín.

Recibió tal denominación en memoria del eminente científico alemán de igual nombre, considerado el segundo descubridor de Cuba, y constituye el núcleo principal de la Reserva de la Biosfera Cuchillas del Toa.

Según refleja el libro Parque Nacional Alejandro de Humboldt, la naturaleza y el hombre, cuyos editores son el especialista en Ciencias Ecológicas, Gerardo Begué-Quiala, y el reconocido fotógrafo de temas ambientales y Doctor en Ciencias, Julio Larramendi Joa, el lugar atesora una gran diversidad florística, estimada en más de 1 500 especies, algunas de las cuales constituyen verdaderas joyas de la botánica.

Tales son los casos de varias especies insectívoras, entre ellas dos correspondientes a los géneros Podocarpus y Dracaena, este último perteneciente a un grupo de plantas de las más primitivas del reino animal.

En los puntos El Toldo, Alto Iberia y Cupeyal del Norte, el endemismo vegetal sobrepasa el 70 %, uno de los más elevados del archipiélago cubano.

Dentro de las peculiaridades del PNAH sobresale la de ser la región de mayor nubosidad en el territorio nacional y presentar un elevado promedio de días con lluvias al año.

Incluso, los acumulados anuales de precipitaciones llegan a superar los 2 400 milímetros y más en Baracoa y La Melba, dos de los cuatro sectores que lo integran junto con Cupeyal del Norte y Ojito de Agua.

Su ubicación geográfica en la parte más pluviosa de Cuba favorece la presencia de una significativa red de cuencas hidrográficas de primer orden, donde resaltan las correspondientes a los ríos Toa, Sagua, Jiguaní, Moa, Nibujón y Santa María, de aguas muy trasparentes y cristalinas.

APUESTA POR LA CONSERVACIÓN

Uno de los mayores tesoros del Parque Nacional Alejandro de Humboldt es la abundancia, diversidad y endemismo que caracterizan su fauna, la más rica del país.

Investigaciones desarrolladas por diferentes instituciones científicas estiman en más de 1 200 las especies de animales localizadas allí, relación en la que figura el almiquí, verdadero fósil viviente del cual en los últimos años solo ha podido observarse un reducido número de ejemplares, y el Gavilán Caguarero, ambas en serio peligro de extinción.

Los tupidos bosques sirven de refugio seguro para poblaciones significativas de Cotorra (Amazona leucocephala) y Catey (Aratinga eups), además de acoger apreciables cantidades de especies endémicas, residentes y migratorias de aves.

Vale mencionar que en determinados parajes del mismo habita la famosa ranita de Iberia, una de las más pequeñas del mundo y joya de indiscutible atracción en la fauna nacional.

También son representativas de la riqueza faunística del PNAH la apreciable colonia de manatí (Trichechus manatus), la gran variedad de reptiles y ser reservorio de uno de los peces más llamativos de nuestro país, la biajaca del Guaso o joturo (Nandopsis ramsdeni), pez endémico de agua dulce y de distribución restringida para la porción extremo oriental del archipiélago cubano.

Igualmente destaca la presencia de numerosas especies de moluscos, entre ellas la Polimyta picta, así como escorpiones, insectos y demás grupos de invertebrados.

Considerada una de las zonas de mejor equilibrio ecológico, endemismo, conservación y biodiversidad de Cuba, el Parque Nacional Alejandro de Humboldt fue declarado en el 2001 Sitio de Patrimonio Mundial Natural por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Por la entrega y abnegada labor de los trabajadores y el personal científico- técnico encargado de su cuidado y protección, en el 2008 mereció el premio nacional de Medio Ambiente, conferido por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y el premio nacional por la Conservación del Patrimonio Natural, otorgado por el Consejo Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura, en el 2011.

Más allá del loable empeño para salvaguardar tan verdadero «templo» de la biodiversidad cubana, el PNAH enfrenta diversas amenazas, como son los impactos del cambio climático, la tala y caza furtivas, la presencia de especies exóticas e invasoras, y la degradación de los suelos.

PRECISIONES
- Una expedición integrada por especialistas cubanos y miembros de la revista norteamericana National Geographic, avistó en 1983 por última vez en - - - Cuba al Carpintero Real, en la localidad de Ojito del Agua.

- La importancia del Parque trasciende las fronteras nacionales, al ser una de las áreas protegidas mejor conservadas del Caribe insular.

- De las 70 680 hectáreas de extensión total del PNAH, 2 250 pertenecen a la parte marina y las restantes 68 430 son terrestres.

- La cuenca del río Toa es una de las ocho de interés nacional existentes y la de mayor alimentación pluvial de Cuba.

- Ocupa territorios de los municipios holguineros de Sagua de Tánamo y Moa, y de los guantanameros Manuel Tames, Yateras y Baracoa.

- En la riqueza forestal del Parque está presente un elevado porcentaje de los árboles maderables que posee Cuba.

- Con 1 158 metros de altura, el pico El Toldo es la mayor elevación del Parque Nacional Alejandro de Humboldt.


FUENTE: LIBRO PARQUE NACIONAL ALEJANDRO DE HUMBOLDT, LA NATURALEZA Y EL HOMBRE, EDITORES GERARDO BEGUÉ-QUIALA Y JULIO LARRAMENDI JOA.

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Yander L. Diez dijo:

1

1 de julio de 2018

08:41:11


La rica biota cubana necesita de muchos estudios y divulgación de sus valores. Esperemos que un día los cubanos valoremos todas las riquezas naturales que tenemos. Artículos como este son un intento por divulgar esas maravillas. Sin embargo, como ocurre con muchos otros, demuestra la carencia de un periodismo especializado, responsable y una adecuada revisión científica. Entre otros detalles, en este artículo se puede leer el gigantesco disparate de que una planta pertenece al reino animal, creo que no hay más que decir: "Tales son los casos de varias especies insectívoras, entre ellas dos correspondientes a los géneros Podocarpus y Dracaena, este último perteneciente a un grupo de plantas de las más primitivas del reino animal".