ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Un biodigestor es una cámara hermética donde se acumulan residuos orgánicos (vegetales o excremento de animales) que mediante un proceso natural de bacterias (anaerobias) presentes en los excrementos permite descomponer ese material. El resultado final es gas metano y fertilizantes. Foto: Cortesía de Jorge Luis Rivero Moreno, coordinador de Biomás-Cuba en Las Tunas

Dentro de las alternativas evaluadas en Cuba para la paulatina y creciente inclusión de las fuentes renovables y limpias en la satisfacción de la demanda energética, la biomasa tiene su espacio. La perspectiva de construir 25 bioeléctricas a lo largo del territorio nacional es una prueba fehaciente de ello.

Desde el ámbito local existen experiencias positivas que hablan de la eficiencia de esta tecnología, y su impacto en renglones vitales, como es el caso de la agricultura.

La producción de biogás, como método para elevar los rendimientos agrícolas e, incluso, el nivel de vida de las familias campesinas, ha sido el centro del proyecto Biomás-Cuba, coordinado por la  Estación Experimental de Pastos y Forrajes, Indio Hatuey (EEPFIH) de Matanzas, que cuenta con el financiamiento de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude).

Hoy, mientras transita por su tercera fase, ese proyecto contribuye a metas cada vez más ambiciosas. Al respecto, Granma dialogó con el máster en ciencias Luis Cepero Casas, investigador de la EEPFIH.

–¿Cómo ha contribuido Biomás-Cuba a la creación de una conciencia sobre la biomasa como fuente de energía y de su impacto en el proceso productivo?

–Su primera fase surgió en el 2008 con el objetivo de demostrar que era posible buscar fuertes alternativas de energía a partir de la producción de alimentos, y bajo ese principio comenzamos a trabajar en varias provincias del país.

«Al inicio fue muy difícil, sobre todo por el desconocimiento. Tuvimos que trabajar muy fuerte con los campesinos para demostrarles que esos residuos animales y de cosechas que ellos tenían podían ser aprovechados. Es cierto que esta tecnología de los biodigestores existe hace muchos años, pero los productores no se habían apropiado de ella.

«Les demostramos que ese biogás podía ser utilizado con una alta eficiencia energética, y que su producción generaba además el bioabono y los efluentes (residuos líquidos o gaseosos), muy beneficiosos para el desarrollo de los cultivos y que en algunos lugares con dificultades de agua, podía utilizarse el biogás líquido para el fertirriego, como una alternativa.

«Los resultados generados por esas buenas prácticas hicieron que un número cada vez mayor de productores se incorporara al proyecto».

–Sin embargo, este empeño traspasó las puertas de los hogares y promovió mejorías en el nivel de vida de los residentes en las fincas escogidas para llevar a cabo cada una de las fases. ¿Por qué?

–En el caso específico del biogás, se introdujeron equipos que funcionan con ese combustible, dígase refrigeradores, lámparas, ollas, cocinas y calentadores, y eso los motivó también, porque demostró que era posible, a partir de esta tecnología, la elevación de su nivel de vida. Ese beneficio final influyó de forma muy positiva en la idea que ellos se formaron de su uso.

–Uno de los retos innegables que tiene Cuba hoy en materia de fuentes renovables es fomentar la producción nacional de equipos que funcionen con estos tipos de energía. ¿Pudiéramos hablar de alguna perspectiva de esta índole relacionada con el biogás?

–En la primera fase de Biomás- Cuba, nosotros introdujimos y evaluamos equipos para utilizar con biogás; en la segunda fase profundizamos esos estudios y tratamos de motivar a la industria para producirlos. Hoy, en la tercera fase, la estación se ha involucrado en la coordinación de un nuevo proyecto, destinado a trabajar en pos de las producciones nacionales, que puedan posteriormente llevarse a nuestra red comercial.

«Dicho proyecto se denomina Tecnologías de energía limpia para las zonas rurales de Cuba, financiado por el Fondo Global para el Medio Ambiente Mundial, GEF por sus siglas en inglés, e implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que involucra a varios ministerios e industrias, para producir esos equipos en Cuba.

«Ya estamos trabajando con la Industria Nacional Productora de Utensilios Domésticos (Inpud), que tiene experiencia en la elaboración de refrigeradores, cocinas, para que sean ellos los pioneros de las producciones de equipos a biogás. Tienen la infraestructura, el personal calificado, solo necesitan adiestrarse en este tipo de equipamientos.

«Ya ellos han avanzado, han preparado algunos prototipos y diseños de esas producciones, que constituyen punto de partida para una posible producción en serie. Este es un proceso que lógicamente no se puede materializar en un breve tiempo, pues implica una serie de estudios, de pruebas, de validaciones, para alcanzar la meta de establecer una producción nacional.

«Igual estamos trabajando con la Empresa Metal Mecánica Varona para producir agitadores, filtros, quemadores de biogás, entre otros componentes, y con la Empresa de Equipos Industriales, Marcel Bravo, de Santiago de Cuba, para la producción de filtros».

–Son estas noticias halagüeñas, pero imagino que su materialización implique también un mayor aprovechamiento de las potencialidades locales, ¿es así?

–El reto principal es cerrar el ciclo productivo. O sea, producimos alimentos, utilizamos los residuales para producir biogás y los residuales de ese biogás vuelven al campo como fertilizantes. En la medida en que logremos eso será posible que un grupo importante de fincas en el país pueda autoabastecerse de energía y producir la que necesitan para cumplir con su objeto social.

«Fomentamos también otras formas de energía como la eólica, la fotovoltaica, de manera tal que la producción de alimentos sea un proceso sostenible, que se eleven los rendimientos y que podamos disminuir en la agricultura el uso de otros combustibles más dañinos al medio ambiente y más costosos.

«Nosotros, como un centro que investiga, enmarcado en el medio rural cubano, tenemos la meta de elevar el número de sistemas eficientes, de demostrar a todo el país que existen potencialidades dentro del campo para utilizar las energías limpias, renovables.

«Puedo afirmar que dentro de la meta que se propone el país, de lograr para el 2030 cubrir el 24 % de la demanda energética con fuentes renovables, la biomasa se consolida como alternativa altamente promisoria».

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Jorge Figueredo Jorge dijo:

1

18 de junio de 2018

22:53:21


Los biodigestores al igual que otras inversiones deben ser antecedidos por un análisis de factibilidad económica y no siempre en nuestro país se hace ésto, fuí testigo de dos casos de biodígestores fabricados en el complejo azucarero Urbano Noris de la provincia de Holguín, el primero fué en la UBPC Felix Rojas para sumistrar biogas para cocinar en el comedor de esa UBPC, ya estaba construído y me pidiero hacer un análisis de ese tema y busqué información para esa tarea, lo primero que dicen los entendidos sobre ese tema es que tiene que estar cerca de la fuente de materia orgánica, cerca del agua i cerca del lugar donde se va a utilizar ese biogás y éste primer equipo lo ubicaron lejos de la baquería de Estrada que era la fuente de materia orgánica y mas lejos aun de la fuente de agua que era el pueblo de San Germán, se gastaba mas en petroleo de los tractores tirando la materia prima y el agua que el ahorro de combustible del comedor, preparé una conferencia sobre el tema y se las impartí a los cuadros políticos y administrativos del CAI, años después estando yo cumpliendo misión en Nicaragua se le asignó la construcción de un biogás gigantesco a la UBPC Abel Santamaría del CAI Urbanos Noris, el objetivo suministrar gas al comedor de la UBPC y a las casas de los cooperativistas, la materia prima era la cachaza del central azucarera y el agua del rio Cauto, se tiraron las tuberias hasta las casas y se compraron los fogones para gas, al pasar los años el económico de la UBPC sin saber que yo había incursionado en ese tema me comentó que era irrentable ese biogas y le expliqué que se estaba gastando mas combustible cargando la cachaza desde el central, el agua desde el rio, ambos lugares distantes, además un motor de combustión para mover un compresor para impulsar el gas hasta las casas y el comedor, todo ese combustible era mayor que el que se consumía en cocinar en las casas y el comedor. Otro viaje me invitaron para que fuera presidente de un tribunal que iba a valorar varias ponencias entre ellas el uso de la paja de la caña extraída el un centro de limpieza para alimentar las calderas del central, se empleaban un tractor con un implemento para hilerear la paja, otro tractos con una empacadora de forraje para hacer las pacas de paja, un tractor en forma de grua para cargar la paja en el camíon, un camión para llevar la paca hasta el central, cuando terminó la bella ponencia yo pregunté dónde está el estudio de factibilidad económica, cómo se puede saber si en gasto de diesel de todos los equipos que participan en el proceso no es mayor que el combustible dejado de consumir por las calderas del central, les expliqué que todo lo que se haga debía tener un estudio de factibilidad económica para saber si es rentable o no. Pudiera poner muchos ejemplos mas como el pastoreo intensivo tradicional en Cuba que fué un fracaso en Cuba por sus costos, sin embargo si se hubiera implementado el pastoreo intensivo radial los costos son infinitamente menores porque solo llevaba un bebedero para los animales en el centro de los potreros radiales y los cercos eléctricos mínimos. DEBEMOS PONER LOS ESTUDIOS ECONÓMICOS EN EL CENTRO Y QUE LOS ECONOMISTAS NOS DEN LAS PAUTAS PARA LAS DECISIONES Y NO COMO HASTA AHORA QUE NO LOS TENEMOS EN CUENTA,

ramon Respondió:


19 de junio de 2018

16:43:55

Si es como usted dice y se lo creo estamos embarcados con el futuro. Que desastre. Esos biodisgestores lo q dieron fue perdida de tiempo y dinero. Los analisis de factibilidad económica estan ausente pq sencillamente liborio (el estado) paga. Por otra parte muchas innovaciones despues de una ponencia brillante quedan engavetadas y sobre eso he leido varios articulos al igual q los productos ociosos en la empresas y asi para no seguir hablando . Hay mucha tela por donde cortar. Nada amigo q en economia estamos con nota cero. Despues culpamos al bloqueo Made in USA.

Antonio Vera Blanco dijo:

2

19 de junio de 2018

05:33:12


Lo primero es dejar de contaminar el suelo y las aguas. Que le ponga un mechero o un refrigerador para consumir el metano es una segunda ganancia. Hubo un estudio liderado por el CNIC, a finales de los 80, el número 63 de aprovechamiento de los residuales, que mostró el volumen de residuales líquidos orgánicos en Cuba, que podría tratarse por proceso de tratamiento anaeróbico con obtención de metano (llamado proceso de metanación, por aquellos tiempos). Ese es el sentido, aún se vierten residuales orgánicos sin tratamiento de residuales.

Pla dijo:

3

19 de junio de 2018

09:04:09


Recientemente participe en un evento de energía renovable organizado por nuestra cámara de comercio y empresas alemanas y existen proyectos de producción de energía eléctrica a partir de la utilización del gas, que en mi opinión es mejor que producir equipos que utilicen el gas que podría demorarse mucho en concretarse en el país. La información esta disponible en la cámara de comercio de Cuba y en Copextel y estas empresas tienen acceso a fuentes de financiamiento también que pueden impulsar el desarrollo de los proyectos.

yk dijo:

4

19 de junio de 2018

14:30:36


Caballero, quien lo diría. Mira que por hacerle caso a unos cuantos "cesudos" se cerró y se eliminó la Cochiquera de Cayo Lardo del Sur, que aportaba gran cantidad de carne de cerdo y consumía todo el salcocho del desecho de los Hoteles del Polo, por no hacer un biodigestor, que hubiera resuelto el "presunto tema de la contaminación ambiental", cosa que ahora si hay contaminación, porque a quien se le ocurre "que la solución era transportar el salcocho en contenedores refrigerados del Cayo a Batabanó, cuando no hay transporte ni para abastecer los insumos y alimentos que requiere el Cayo. Eso sólo es concebible a uno que no sabe de donde sale el dinerito de liborio o no le duele..