ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Este paisaje se ha convertido en un importante destino turístico gracias a su belleza. Foto: Fabio Vázquez

A finales del año pasado, después de consultar a los principales expertos del mundo de los viajes, el portal digital Business Insider lanzó una lista con los 25 sitios más atractivos del planeta para visitar en el 2018.

En el número dos, por encima de grandes urbes como la ciudad de Tokio, y de otros fascinantes paisajes, como los Alpes suizos, recomendaba a Viñales.

Dos años antes, The New York Times, el influyente diario norteamericano, ya había incluido al valle pinareño entre los 52 mejores destinos para conocer en el 2016.

En ambos medios, se resaltaba su belleza, sus impresionantes mogotes, el entorno campestre, y el calor de su gente hospitalaria y alegre, que ha aprendido a sacarle provecho a las bondades del turismo.

A un siglo de que los cuadros del pintor Domingo Ramos lo dieran a conocer al mundo, Viñales se ha puesto de moda.

El Martí yacente, una curiosidad de la naturaleza que evoca al Apóstol, tendido de cara al sol. Foto: Ronald Suárez Rivas

Cuentan que al principio hubo quienes dudaron de que este valle majestuoso de mogotes jurásicos, recreado por Ramos en sus lienzos, fuera real, e incluso llegaron a insinuar que el lugar solo existía en la imaginación del artista.

No es para menos, teniendo en cuenta que en todo el mundo hay solo un sitio similar, y está del otro lado del planeta: la bahía de Halong, en Vietnam.

Pero Viñales es tan cierto como esas montañas que lo envuelven y que el poeta español Federico García Lorca alguna vez comparó con una manada de elefantes dormidos.

El Mural de la Prehistoria es una de las pinturas a cielo abierto más grandes del mundo, con 120 metros de altura y 160 de ancho. Foto: Ronald Suárez Rivas

En total, 15 010 hectáreas conforman el Parque Nacional Viñales, ubicado en el corazón de la Sierra de los Órganos, en la provincia de Pinar del Río.

Además de sus sorprendentes formaciones geológicas, es un lugar en el que confluyen historia y tradiciones, una amplia biodiversidad, decenas de sitios arqueológicos, y los dos sistemas cavernarios más extensos de Cuba.

Entre sus principales tesoros naturales, se destaca la palma corcho, declarada Monumento Nacional, por su relevancia florística y por haber sobrevivido desde el periodo jurásico hasta hoy, considerada como un auténtico fósil viviente.

El territorio posee también numerosas especies endémicas de la flora y de la fauna, y una gran variedad de aves y moluscos como la Zachrysiaguanensis.

Menos conocidas, pero igualmente hermosas, son muchas de sus cuevas, al punto de que podría afirmarse, sin exagerar, que Viñales es tan bello por dentro como por fuera.

Viñales tiene cuevas de una belleza sorprendente. Foto: Ronald Suárez Rivas

Incluso, para acentuar su magia, los especialistas advierten que todavía existen decenas de kilómetros de galerías a las que el hombre no ha llegado.

Así sucede, por ejemplo, con Palmarito, el mayor sistema cavernario del país, con una extensión comprobada hasta el momento de 59 kilómetros, y que aún no se ha terminado de explorar.

Dicen que Federico García Lorca sentía por el valle una atracción tal, que algunos especialistas han llegado a llamarle «el paisaje cubano de Lorca».

Dora Alonso, por su parte, se inspiró en su naturaleza deslumbrante para escribir varias de sus obras, y llegó a pedir que, a su muerte, sus restos fueran depositados aquí.

Esta es también la tierra que vio nacer a Adela Azcuy, la capitana mambisa que combatió bajo las órdenes de Antonio Maceo, y donde surgió en 1959, por iniciativa de Fidel, la primera milicia campesina de Cuba, conocida como Los Malagones.

Por ello, aunque agradecen que hoy se encuentre de moda, a los habitantes de esta región del occidente cubano les resulta demasiado trivial la manera en que a veces se le promociona como destino, y que lo resume con frecuencia a un exuberante valle de mogotes, con casas coloridas y campos de tabaco.

Es, por ejemplo, como lo presentan Business Insider y The New York Times en sus listas de sitios a visitar, y no les falta razón. Pero Viñales es eso… y mucho más.

 

- Viñales fue declarado Monumento Nacional en 1978 y Área Protegida en 1998.

- La Unesco le otorgó la categoría de Paisaje Cultural de la Humanidad en 1999.

- En el 2017 recibió unos 600 000 visitantes.

- La flora está constituida por más de 1 200 especies, con un endemismo cercano al 30 %.

- Posee una rica fauna entre la que se incluyen más de 130 especies de moluscos y más de 70 de aves.

- En Viñales se encuentra uno de los exponentes más espectaculares del carso tropical residual de montañas.

Testamento

Que me vele el paisaje de Viñales,
la vega más lozana,
la entrañable presencia de su valle.
Que me reciban los mogotes
y la cordillera me guarde.
La maravilla de sus cumbres
será el más fiel acompañante.
En donde quiera que mi nombre
en esa tierra se señale,
deben sembrar un nuevo pino
para sumarme a sus pinares.
(...)
Y si me acogen los caminos,
habrá una fiesta de amistades:
el ruiseñor y los ceibones
podrán venir a saludarme.

Fragmentos del poema de Dora Alonso

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Albert Camargo dijo:

11

25 de mayo de 2018

12:26:48


Hay que decirlo todo,en Viñales tambien hubo señalamientos por subdeclaraciones,por flagrantes violaciones de los espacios y por la venta de productos robados a rstaurantes y hoteles del estado.No podemos darnos golpes en el pecho,prefiero crecimiento sin corrupcion porque este fenomeno es arrasador,desmontador y desmotivador de procesos,sobran los ejemplos,pero nada ha cambiado y creo ya es hora.

Roberto dijo:

12

25 de mayo de 2018

13:22:45


Algo diferente y bueno se siente cuando uno lo visita,como si la belleza física del lugar,la naturaleza y la vida le abrazaran el alma,uno se olvida de si mismo y queda fascinado con la magia del lugar,la virtud de su gente y el trato sincero y cordial de todos,mas aun cuando descubre los programas de conservación,ecológica y mantenimiento sostenibles de instituciones como la Universidad de Pinar del Rio. El Valle de Vinales es perfecto para descansar y recuperarse sintiendo la paz,la esperanza y la alegría de vivir que generan el entorno y el espíritu de sus gentes.