ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El consumidor tiene el derecho a escoger, lo que le da la posibilidad de satisfacer sus necesidades. Foto: Alberto Borrego

Algunos lectores pudieran sentirse identificados con la situación. Es el inicio de mes y, con la libreta de abastecimiento en mano, Julio va a comprar los «mandados» en la bodega. Llega, hace su cola y una vez frente a la balanza siente que el peso no cuadra, que faltan un par de libras en la jaba del arroz.

A unos pocos pasos de ahí está la pesa de comprobación, pero se dice a sí mismo que no vale la pena, que esa a lo mejor tampoco funciona bien, que es mejor resignarse y dejar pasar el asunto. Al fin de cuentas el bodeguero, con toda su experiencia, parece determinar solo con una mirada el peso exacto de cualquier producto, incluso sin tocar mucho la báscula.

Este no es el único momento en que algunos consumidores cubanos se sienten desprotegidos. Lo mismo pudiera pasar en una tienda recaudadora de divisas, mientras el cliente tiene que esperar a que el dependiente termine de registrar las cajas de refrescos, que acabaron de llegar, para poder realizar su compra; al final, además de algún dinero, el comprador ha gastado tiempo innecesario y esos minutos de más, también valen.

O en una cafetería o centro nocturno donde las ofertas y la atención del personal dejan mucho que desear. O cuando compramos un producto y en menos de una semana se rompe, sin derecho a garantía, aun cuando su precio de venta ameritaba la compensación.

 Pero usted no se equivoca, sería ilógico regodearnos solo en los problemas y no enfrentarlos. El consumidor puede reclamar, hacer valer su derecho, es cierto, hay mecanismos que protegen a los clientes frente a este tipo de situaciones, pero, ¿funcionan en su cabalidad?. Ahí estaría también, en buen cubano, parte del «meollo» del asunto.

DESDE LO LEGAL

En la propia Constitución de la República de Cuba se recogen una serie de disposiciones que fueron esgrimidas con la intención de proteger a la población y cubrir sus necesidades básicas, como es el caso del artículo 63, donde se plantea que todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades, y recibir la atención o respuestas pendientes en el plazo adecuado conforme a la ley.

Asimismo, el código penal vigente sanciona y reprime a aquellas personas que practiquen el engaño al consumidor, como vender artículos incompletos en su composición o peso, o deteriorados; cobrar mercancías y servicios por encima de las tarifas aprobadas; ocultar mercancías al público o negar injustificadamente los servicios que se prestan en la entidad; entre otros.

Por otra parte, en el año 1999, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros facultó al Ministerio del Comercio Interior (Mincin), mediante el acuerdo No. 3529 para «dirigir, ejecutar y controlar la aplicación de la política del Estado y del Gobierno en cuanto al Comercio Interior Mayorista y Minorista de alimentos, otros bienes y de los servicios de consumo personal y comercial, además de ser el rector para establecer y controlar la aplicación de las normas que regulen la protección al consumidor en los sectores estatal, cooperativo, privado y mixto que operan en moneda nacional y moneda libremente convertible».

Sin embargo, tales mecanismos han resultado insuficientes en materia de protección y defensa de los consumidores. En parte, porque el propio cliente no llega siempre a conocer toda la legislación de donde se derivan sus derechos y desconoce las vías jurídicas para llevar adelante su reclamación. Pero también ocurre que las medidas puntuales no bastan para frenar un fenómeno que nos involucra a todos, porque hay instituciones que trabajan de forma fraccionada, atendiendo cada cual el pedacito que le corresponde, como si fueran islas separadas.

La protección al consumidor está fuertemente relacionada con la calidad del servicio. Foto: Miguel Febles Hernández

Por supuesto, a estos males se les une otros que afectan al comercio en nuestro país, como la irregularidad en los abastecimientos;  la balanza precio-calidad; la insuficiente información que se le brinda a los compradores sobre los términos de las garantías de un producto; las pocas estrategias e iniciativas de promoción, o los síntomas de apatía y maltrato que en ocasiones muestra el personal que labora en tiendas y otros establecimientos.

Una cosa sí queda clara: dejar a la espontaneidad o a la buena fe la solución de este problema sería pecar de ingenuos. La direccion del país está consciente de que, más que una mirada, lo más importante es la acción precisa, sin retrasos, que elimine la cultura del maltrato. No es un favor atender al pueblo y prestarle el servicio que solicita.

ALGUNOS MECANISMOS Y VÍAS DE RECLAMACIÓN QUE EXISTEN EN EL PAÍS:

- Las Asambleas de Rendición de Cuentas del delegado del Poder Popular de la circunscripción o la atención en privado por este delegado.

- La Fiscalía General de la República y las Consultarías Legales, que atienden las quejas y emiten consultas a los ciudadanos.

- En los Consejos de la Administración Municipal y Provincial, y en las empresas enclavadas en los diferentes territorios donde funcionan los Departamentos de Atención a la Población.

- Las Oficinas de Atención a la Población del Partido Comunista de Cuba, en todas sus instancias.

- Los medios de comunicación masiva son otra vía empleada por la población para emitir sus quejas.

ALGUNOS DERECHOS DEL CONSUMIDOR ESTABLECIDOS EN LAS ENTIDADES PERTENECIENTES AL COMERCIO MINORISTA.

- A la satisfacción de sus necesidades básicas, a través del acceso a los bienes y servicios básicos esenciales mediante las diferentes modalidades establecidas en el país y acorde a sus ingresos.

- A la protección de la vida, la salud y la seguridad del consumidor, contra los riesgos provocados en el abastecimiento de productos y servicios considerados como peligrosos, nocivos y contra la mala calidad y la publicidad falsa o engañosa.

- A la protección de sus ingresos económicos, mediante el trato equitativo, justo y respetuoso en las transacciones de compraventa y contractuales y contra métodos comerciales coercitivos o que impliquen desinformación sobre los productos y servicios.

- A la información, o sea, a recibir toda la información veraz y oportuna sobre los diferentes bienes y servicios, con especificación correcta de cantidad, características, composición, calidad y precio, así como sobre los riesgos que representan.

- A la educación y la divulgación sobre el consumo adecuado de bienes o servicios que aseguren la libertad de elección, la equidad en la realización de intercambio y la preparación del consumidor para ejecutar un consumo responsable.

- A escoger, que da la posibilidad de satisfacer las necesidades de los consumidores de acuerdo con sus expectativas, gustos, preferencias, todo ello dentro de un marco nacional y en consonancia con las posibilidades y condiciones específicas de la economía nacional.

- A que no se atente contra la conservación y preservación del medio ambiente.

- A la reparación íntegra, oportuna y adecuada por daños y perjuicios, consecuencia de la adquisición de los bienes o servicios, que se ofrecen en el mercado y a la compensación efectiva, siempre que ello sea factible, según lo regulado ante el incumplimiento del proveedor.

- A acceder a los órganos correspondientes para la protección de sus derechos con vistas a exponer sus opiniones y reclamaciones en las diferentes instancias, creándose las condiciones para que se analicen, mediante procedimientos ágiles y eficaces.

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Kary dijo:

21

5 de abril de 2018

11:31:32


Si es muy cierto el consumidor se siente desprotegido, de contra que ya casi no e encuentra el picadillo de pescado en los mercomar cuando lo encuentras compras 2 kilos por ejemplo y cuando se derrite tiene casi una libra de agua , donde ocurre ese faltante en la fabrica o en los mercomar quisiera saber Gracias por dejar que comente mi duda

RNR dijo:

22

5 de abril de 2018

11:44:26


En la conceptualización del modelo económico y social se aprobó: El sistema de protección a los consumidores comprende la concepción del producto o servicio, su peso, calidad y diseño, envase, embalaje, cumplimiento de horarios de venta, buen trato, información objetiva sobre las cualidades y precios, servicios de información de mercado, de posventa y garantías, vías de reclamación e indemnización. El lineamiento 264 del periodo 2016-2021 dice: Perfeccionar la protección al consumidor adoptando medidas que coadyuven a asegurar sus derechos por quienes producen, comercializan y prestan servicios en general. Cuando el consumidor es engañado, generalmente no hay afectación economía al país, es directo al bolsillo del consumidor, el cual alimenta (sin saberlo en algunos casos y por resignación en otros) la existencia indefinida del mal, pues no existe un verdadero sistema de protección al consumidor. Es responsabilidad de nuestros diputados, los cuales representan al pueblo y son también víctima de la desprotección exigir sin demora la aprobación de una Ley de protección al consumidor, en cumplimiento de lo acordado en nuestro modelo económico. Si reconocemos en el control interno la necesidad de la contrapartida, es lógico suponer que ni la dirección del MINCIN, ni de las cadenas de tiendas de recuperación de divisa, son las idóneas para elaborar regulaciones que tengan que ver con la protección al consumidor. Es la Asamblea como máxima representación del pueblo quien tiene que legislar y proteger alpueblo.

anibal dijo:

23

5 de abril de 2018

11:47:13


Me parece que estamos muy lejos de que haya protección al consumidor en nuestro país; puede que esté un poco legislado sobre el tema pero de ahí a que se cumpla dista un buen trecho. Con el desarrollo de los TPCP se complica más el tema pues no hay quien controle eso. Otro problema: los precios. Que una TRD le cobre a un trabajador 20.50 CUC por un metro de cerámica grees ya es absurdo, es un abuso, entonces ¿protección a quién?

FranciscoB dijo:

24

5 de abril de 2018

11:54:56


La solución es crear una institución de protección al ciudadano al estilo de la contraloría que pueda hasta tramitar casos judiciales

Yosmany Velazco dijo:

25

5 de abril de 2018

12:16:02


Este es un tema trillado, se trata de dar categoría de Ley a la Protección al Consumidor de forma amplia, no solamente con la estrecha visión de los establecimientos de comercio; este tema es mas amplio y abarca todas las esferas de la sociedad que brinda productos o un servicio al usuario final que es el consumidor sea persona natural o jurídica. Creo que no debe ser el MINCIN rector de esta materia pues es el antiguo estigma de ser juez y parte y contribuye a la visión reduccionista de este fenómeno; por ejemplo que tienen que ver el MINCIN cuando a mi me trata mal o me viola mis derechos por ejemplo un notario en una Notaria Estatal del MINJUS?. Cuba debe tomar ejemplos de esta temática en países del entorno que si tienen desarrollada toda una legislación y una estructura para garantizar estos derehos. Los derechos, términos, definiciones, vías y obligaciones se definen por Ley; y es el sistema de justicia a sus diferentes niveles quien garantiza su cumplimiento y el restablecimiento de la legalidad quebrantada. Claro un sistema de justicia fuerte, accesible en términos de rápidez y eficáz en su gestión. Lo otro sería enamorar por estar alegre como dicen los guajiros.