ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Pelencho fue el único campesino de la Sierra Maestra que escuchó la primera trasmisión de prueba de la emisora Radio Rebelde.

Fue el 24 de febrero de 1958 en la zona La Mesa.

En los Pasajes de la Guerra Revolucionaria, el Che destaca sobre las primeras trasmisiones de la emisora Radio Rebelde que «se realizaron en los días de febrero de 1958, y los únicos oyentes fueron Pelencho, un campesino cuyo bohío estaba situado en la loma de enfrente a la planta, y Fidel, que estaba de visita en nuestro campamento».

En la loma de La Botella, a unos 36 kilómetros de las Minas de Bueycito, vivía Pelencho con su familia en un bohío. A finales de la década del 50 llegó a la Sierra Maestra procedente de Las Villas en busca de un pedazo de tierra para asegurar la subsistencia familiar.

Aunque se llama Rafael Ruiz Pérez, a este villareño nacido en Ranchuelo, desde pequeño le conocen como Pelencho.

«Aquella primera vez que trasmitió Radio Rebelde —relata Pelencho— el Che me dio un radio portátil pequeño para que escuchara lo que se iba a trasmitir».

«El Che estaba en el Alto de Conrado, donde se había instalado la planta trasmisora, cuyos equipos ayudé a subir a la loma, y adonde llevé a los locutores Ricardo Martínez y Orestes Valera.

«Esa tarde el Che me dijo que fuera para mi casa, que estaba en la loma de enfrente del Alto de Conrado, y a donde se llegaba después de pasar una cañada, para que luego le dijera lo que había escuchado.

«A eso de las cinco de la tarde oigo por la radio una voz que decía: ¡Aquí, Radio Rebelde!, e inmediatamente comienza a hablar de la lucha insurreccional en la Sierra Maestra contra la tiranía batistiana, y a exhortar al pueblo a combatir la opresión tiránica; recuerdo que la trasmisión se iba y volvía pero se escuchó bien durante casi una hora, y aquello me emocionó tanto que el corazón me palpitaba fuerte como si tuviera un tambor dentro del pecho".

«Cuando terminó la trasmisión voy hacia el Alto de Conrado bajo un aguacero a ver al Che, y en el camino me encuentro a Ciro Redondo, quien me pregunta si había escuchado bien, entonces le respondo que sí, y le digo todo lo que había oído y él me dice que eso era lo que se trasmitió, y partimos juntos a ver al Che a quien le cuento lo mismo, y recuerdo que se alegró mucho y que me regaló el radio para que mis hijos y la señora pudieran escuchar los programas radiales, y, además, se preocupó porque me había mojado con la lluvia».

Rafael Ruíz Pérez (Pelencho) fue el único campesino de la Sierra Mestra que escuchó la primera trasmisión de prueba de Radio Rebelde. Foto: Archivo

«En abril de 1957 fue trasladada la planta trasmisora hacia La Plata, donde estaba la comandancia del Ejército Rebelde, y yo seguí escuchando las trasmisiones de Radio Rebelde en el radio que me regaló el Che».

Después del ataque victorioso de la guerrilla al cuartel de El Uvero, Pelencho comenzó a prestar ayuda al Ejército Rebelde. Estando en su parcela de tierra en la loma de La Botella, los guerrilleros encabezados por Fidel pasan por aquí, y le preguntan el rumbo más rápido y seguro hacia el Pico Turquino. El se ofreció como práctico, y condujo la columna, guerrillera a través de una senda oculta entre pinares hasta la casa de Leo nardo Torres, ubicada en la zona de Las Leches.

«Unas semanas después —afirma Pelencho— me fui a Pinalito porque tuve conocimiento que aquí estaban los guerrilleros heridos del combate de El Uvero con el Che, y yo estaba decidido a incorporarme a la guerrilla. Cuando vi al Che por primera vez él estaba con Juan Almeida, y al decirle que quería incorporarme a la guerrilla cuanto antes, me contestó que no me apurara y que ya habría oportunidad; entonces me pidió ir a un lugar oculto donde refugiarse, y los llevé a la finca de Polo Torres en la Pata de la Mesa».

En julio de 1957 se constituyó la Columna No. 4 bajo el mando del Che, que es ascendido a Comandante del Ejército Rebelde. Pelencho se encuentra nuevamente con el Che antes del ataque a Bueycito, y le reitera al jefe guerrillero su decisión de incorporarse a la lucha armada. Entonces el Che le explica la necesidad de la guerrilla de contar con mensajeros y abastecedores entre los campesinos serranos, y Pelencho se convierte en un valioso enlace, y, también participa activamente en el abastecimiento a los campesinos guerrilleros.

«En diciembre de 1957 —recuerda Pelencho— el Che me orientó ver al campesino Escudero, quien enviaba armamentos, medicinas y comida desde San Pablo del Yao a El Hombrito, éste me entrega una mochila con medicinas, y cuando voy camino del campamento guerrillero me sorprenden los guardias batistianos quienes me disparan sin preguntarme nada, en un hilito me salvé porque me tiré por una pendiente, y escapé ileso».

La soldadesca batistiana cometió innumerables e infames crímenes para aterrorizar al campesinado serrano que desde el desembarco del yate Granma dio su valiosa ayuda al Ejército Rebelde.

Pelencho recuerda que cuando Sánchez Mosquera comenzó a asesinar campesinos en la Sierra Maestra, el Che le dijo que «la guerrilla empieza a ganar la guerra porque por cada asesinato de campesinos se levantan en armas otros campesinos, y aumenta el número de los que ayudan a los rebeldes».

Al triunfo de la Revolución, Pelencho se trasladó con su familia hacia Bayamo, donde laboró en el plan arroz de Guamo, en el municipio Río Cauto.

La última vez que vio al Che fue cuando éste partió de El Hombrito hacia Minas de Frío a organizar la Columna Invasora Ciro Redondo. De aquel momento recuerda que el Che le indicó que continuara cumpliendo con las misiones asignadas hasta el triunfo insurreccional.

«"En el poco tiempo que tuve la oportunidad de estar junto a él —afirma con voz emocionada Pelencho—, le llegué a tomar tanto afecto y respeto que, aunque pasen los años, y él haya desaparecido físicamente, no lo olvidaré jamás».

Tampoco, Pelencho el campesino villareño de la loma de La Botella, olvida aquel histórico día de febrero de 1958, en que escuchó en el radio portátil que le diera el Che, aquella voz que decía: ¡Aquí, Radio Rebelde...!

Pelencho fue el primer campesino que escuchó la emisora Radio Rebelde, la cual se convirtió en el vehículo trasmisor del mensaje de la Revolución desde la Sierra Maestra bajo el postulado de Fidel de orientar y movilizar a las masas diciéndoles siempre la verdad.

* Publicado en Granma Campesino, el 1ro de marzo de 1978.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.