ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La instalación tal y como quedara tras el azote del huracán Irma. Foto: Lauris M. Henríquez

MAYAJIGUA, Sancti Spíritus.–De todos los desmanes que dejó el huracán Irma en el motel San José del Lago, una de las instalaciones turísticas más golpeadas por el meteoro en tierra firme, ninguno les provocó tanto dolor a sus trabajadores como la pérdida de la arboleda casi virginal que por décadas fue creciendo dentro del propio balneario.

Cuando el meteoro se asomó por el oriente del país, la gente de Los Lagos, como popularmente se le conoce a la villa del grupo Islazul, bajó los calentadores solares, las antenas y las lámparas exteriores; amarró los techos de los caneyes y puso a buen recaudo hasta la copa más insignificante de la vajilla, pero no pudo impedir los daños en la flora, sin duda uno de los atributos más llamativos del lugar.

De cómo se ha venido recuperando la instalación, ubicada estratégicamente a mitad de camino en el corredor turístico que enlaza por el Circuito Norte los polos de Cayo Santa María (Villa Clara) y Cayo Coco (Ciego de Ávila), da cuenta no solo la creciente afluencia de visitantes a la zona, sino el regreso de la colonia de garzas, el contoneo de los flamencos en el agua y la limpieza y el orden que se respiran en el centro.

Además de las malas noticias, Irma trajo para Los Lagos una suerte de componenda a lo interno que terminó mejorando el ciento por ciento de las áreas interiores y exteriores, muchas de las cuales no recibían un mantenimiento profundo desde el ya lejano 2011.

La recuperación del inmueble incluyó también el nacimiento de nuevas habitaciones –ahora suman 78–, el mejoramiento del restaurante especializado, la reconstrucción de la cerca perimetral, el enchape de algunas áreas y la colocación de una nueva señalética, además de los trabajos de remozamiento en la piscina termal, distinguida por su temperatura de 32 grados y por la generosidad de sus aguas medicinales.

La instalación tal y como quedara luego de su recuperación. Foto: Vicente Brito

En explotación desde los años 40 del siglo pasado, la piscina techada aguarda ahora por el encamisado de su manantial, una medida sugerida por los expertos con vistas a asegurar la vitalidad de una fuente en la que, según dicen, se bañaron ilustrísimos personajes como el Obispo de Espada y el Conde de Bella Mar.

Adairis Rodríguez Camacho, jefa de Recreación en la villa, explicó a la prensa que para sustituir la vegetación afectada en las áreas verdes de San José del Lago se plantaron más de 3 000 árboles maderables y frutales, y se colocaron nuevas pérgolas y decenas de paraguas de guano, sobre todo en las inmediaciones de la piscina, de modo que la sombra se mantenga como un valor añadido en el centro turístico, algo consustancial al lugar desde los tiempos en que las familias Arrechavaleta Escobar y Berrayarza y Cabrera sembraron la semilla del turismo de naturaleza en Mayajigua, allá por la primera mitad del siglo XIX.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.