ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Directivos del Instituto de Recursos Hidráulicos conversan sobre la nueva Ley. Foto: Dunia Álvarez Palacios

El agua es un recurso esencial no solo para la vida, sino también para el desarrollo de cualquier sociedad, es por ello que a protegerla, darle un uso adecuado y sostenible se han dirigido en los últimos años no pocos esfuerzos, urgidos también por los cambios del clima y su incidencia en el régimen de precipitaciones.

De este imperativo surgió, en el 2012, la Política Nacional del Agua y, más recientemente, fue aprobada en el Parlamento la Ley de las Aguas Terrestres, que publica hoy la Gaceta Oficial junto a su Reglamento.

«La Ley precisa lo que hay que cumplir, el Reglamento es el cómo se hacen las cosas –comenta a la prensa Inés María Chapman Waugh, presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH)–. Por ejemplo, si usted va a solicitar una concesión, cómo se solicita la concesión, a dónde hay que dirigirse, quién autoriza. Si usted va a dar prioridad al tema del recurso agua ante una circunstancia meteorológica como la sequía, cómo se hace, cómo es el reglamento del balance de agua. Si va a pedir una autorización para perforar un pozo, a dónde se dirige, a quién hay que consultar, bajo qué requerimientos, qué debe llevar. Si usted va a inscribir en el Registro, que es uno de los elementos nuevos, hacia dónde se dirige, quién es el responsable del Registro».

Todos estos aspectos se detallan en el Reglamento, explicaba la presidenta, quien también hizo alusión a que el mismo recoge otros asuntos como las definiciones sobre los servicios de acueducto y alcantarillado, y hasta dónde llega el trabajo que tienen que realizar los que proveen estos; algo muy demandado por la población y discutido en el análisis del proyecto de ley.

«Se regula, asimismo, el tema de los permisos, pues el INRH es un organismo de consulta, cómo se realizan, a quién hay que dirigirse, con qué términos de tiempo. Todo ello se recoge en el Reglamento, que es el instrumento que junto con la Ley hay que utilizar para hacer las cosas, por eso es tan importante que se estudie mucho», enfatizó.

Sobre este particular Edilberto Pérez Blanco, asesor jurídico del INRH, consideró que este nuevo periodo tiene justamente el reto de la capacitación, el análisis de la Ley, y la implementación de cada uno de los aspectos que recoge.

«Para nosotros es muy importante que se incorpore la necesidad, en la conciencia jurídica del país, de que esta es una ley medioambiental, de que forma parte del derecho de cada uno, pero que el agua es un recurso natural, finito y muy importante para la sociedad», argumentaba.

«Nosotros tenemos también la misión de educar, a las instituciones estatales, a la población, detallaba Chapman Waugh.

Un aspecto novedoso es el del Registro, donde queda recogido todo el patrimonio de las aguas terrestres, y esto también hay que explicarlo, educarlo».

En este sentido, se ha trabajado en la preparación del personal del Instituto y se continúa en ello –comentaba la presidenta–, pues no solo se trata de un marco legal nuevo, sino que se incorporan nuevas generaciones de trabajadores que igualmente deben estar capacitadas para sus funciones.

Los inspectores estatales, por ejemplo, son una fuerza en la que se ha hecho énfasis, en tanto son los encargados de hacer cumplir la legislación. Se ha fortalecido esta dirección, que está presente en todas las provincias y se subordinan a la presidencia del INRH.

«Esta es una labor permanente, pues los más de 34 900 trabajadores del INRH tienen la obligación de hacer cumplir la Política, la Ley y el Reglamento», dijo.

La Ley de las aguas terrestres tiene en su contenido aspectos relacionados con el abastecimiento de agua potable, los servicios de alcantarillado, el saneamiento de las fosas y tanques sépticos, que tienen un impacto en la población, señaló Edilberto Pérez Blanco. Asimismo, recoge el uso y el reciclaje del agua, el planeamiento hidráulico, el fortalecimiento del llamado balance, que es el equilibrio que se establece entre la demanda y la oferta para la distribución a partir de los distintos usos en la sociedad.

«El agua debemos ahorrarla cuando la tenemos, hay que hacer un uso eficiente y racional de la misma», evaluaba Rolando Calzada Cano, director de planeamiento hidráulico del INRH, quien se refirió, además, a la significación de este recurso en el plan de desarrollo económico y social hasta el 2030.

Este es sin dudas un eje estratégico, afirmaba, ya que estamos encargados del abasto seguro de agua potable tanto a la población como a las demandas que impone todo el desarrollo económico y social de la nación, e igualmente somos responsables de adaptar la gestión integral del agua a los efectos del cambio climático.

¿SOLO EDUCAR?

Si bien es preciso educar a las personas naturales y jurídicas para hacer uso óptimo del agua, también en ocasiones se hace necesario aplicar sanciones a los incumplidores. Al respecto Edilberto Pérez Blanco, asesor jurídico del INRH, explicó que aun cuando las contravenciones (multas, sanciones) relacionadas con el sector no están detalladas en la Ley o su Reglamento, pues el país trabaja en una norma única, continúan vigentes las existentes hoy y se aplican por las autoridades que tienen facultades para ello.

De igual modo recordó que hay conductas que están recogidas en el código penal, como la contaminación de las aguas terrestres y de la atmósfera.

Por su parte Inés Chapman se refirió a la labor que se está desarrollando desde hace cinco años en la detección de incumplimientos de la Política –a lo cual se sumará ahora la Ley y su Reglamento– particularmente en los chequeos que se realizan durante los recorridos por el país. En ellos no solo se exponen los problemas, sino que se establecen plazos de tiempo para su solución o se aplican las contravenciones aprobadas, añadió.

Comentó que entre las principales violaciones se encuentran la contaminación, a partir del vertimiento de los residuales, y los salideros en las instituciones estatales.

La presidenta insistió en la importancia de educar a las instituciones, pero también a la población, para que se convierta en garante del cumplimiento de lo establecido no solo denunciando las deficiencias que observa en la calle, sino enfrentando en su centro laboral las conductas inadecuadas o aplicando en su propio hogar medidas de ahorro.

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Lino dijo:

6

16 de noviembre de 2017

13:41:47


Ya hay muchas personas en desacuerdo con esta ley, veremos si la cumplen..

Argelio Fernández Respondió:


18 de noviembre de 2017

10:22:43

Sí, Lino, imagino que todo el que no se la ha leído esté en desacuerdo con ella y hasta desée que no se cumpla ninguno de sus artículos.