ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Enrique Ubieta explica la historia de las políticas de «centro» y sus objetivos en Cuba. Foto: Annaly Sánchez/ Cubasí/ Cubadebate 

Cuando el mundo era bipolar, alguien dijo lo que suena a obviedad: «juntemos lo mejor del capitalismo y el socialismo en un solo sistema». Si cada uno tiene sus defectos y virtudes por qué no desechar lo inútil. La idea es atractiva, sería algo así como la sociedad idílica. Pero qué impide realizarla, ¿por qué se sigue hablando de capitalismo y socialismo? Detrás de aquella obviedad habita otra: no puedes sacar lo mejor del capitalismo como si se tratara de una fruta que se dañó al caer del árbol. Las virtudes de ese sistema se sustentan en sus defectos.

Al parecer la idea no era lo que prometía y continúan las mismas opciones: o mantienes el modo de vida que daña cada rincón de este planeta o buscas una alternativa que solucione los problemas desde la raíz.

En la política, como en la vida, estar en el centro resulta complicado. Sin embargo, existe el funambulismo.

Cubadebate conversó sobre el Centrismo Político con el intelectual cubano, Enrique Ubieta, quien a preguntas sencillas respondió con disertaciones sobre la historia, vigencia y posible aplicación en Cuba de la llamada Tercera Vía.

–¿Es posible que el centrismo represente lo mejor del capitalismo y el socialismo?

–El capitalismo no es una suma de aspectos negativos y positivos, de elementos que pueden ser rescatados o desechados: es un sistema, que en algún momento fue revolucionario y hoy no lo es. Lo engloba y lo encadena todo: la alta tecnología, la más sofisticada riqueza y la miseria más absoluta. Los elementos que contribuyen a una mayor efectividad en la producción son los mismos que enajenan el trabajo humano. Los que generan riqueza para unos pocos, producen pobreza para las mayorías, a nivel nacional e internacional. Me parece una falacia establecer semejante meta: no existe «lo mejor del capitalismo», como si este pudiera ser depurado, como si un capitalismo bueno fuese factible. Hay versiones muy malas, como el neoliberalismo o el fascismo, pero no conozco ninguna buena. El capitalismo siempre es salvaje.

«Por otra parte, el socialismo, a diferencia del capitalismo, no es una totalidad orgánica, una realidad ya construida, sino un camino que no deja atrás de golpe al sistema que intenta superar. Probamos por aquí y por allá, adoptamos nuevas formas, avanzamos y retrocedemos, eliminamos lo que no resulta, rectificamos los errores una y otra vez; un camino hacia otro mundo, en medio de la selva, porque el capitalismo es el sistema hegemónico. Lo que lo caracteriza es su intención confesa, consciente, de superar al capitalismo.

«¿Existe un centro? ¿Sobre qué bases se establece? En el sistema electoral capitalista supuestamente existe una izquierda y una derecha, pero esa izquierda, cuya matriz ideológica es la socialdemocracia, que en sus orígenes era marxista y pretendía reformar el capitalismo hasta hacerlo gradualmente desaparecer, hoy es funcional al sistema, y ha renegado del marxismo, y se diferencia de los partidos conservadores en sus políticas sociales y en su comprensión desprejuiciada de la diversidad. La fórmula centrista funciona al interior del sistema capitalista como un recurso electorero. El elector –que se maneja como un cliente porque las elecciones funcionan como si fueran un mercado– está harto de que los partidos de derecha y de izquierda se alternen y apliquen políticas similares, y el sistema construye entonces una falsa tercera vía.

«Pero los polos reales no están dentro de un sistema, se contraponen: son el capitalismo y el socialismo. No existe un centro, un espacio neutro entre los dos sistemas. La socialdemocracia se ubica dentro del capitalismo, pero finge ser un centro, que intenta hacer lo que declaramos imposible: tomar lo mejor de uno y otro sistema. En realidad, provoca una alternatividad de métodos, no de esencias. Más allá de casos muy aislados, como pudo haber sido Olof Palme en Suecia, que vivía en un país muy rico, que aún sin haber tenido colonias, como parte del sistema capitalista, también se benefició del sistema colonial y neocolonial.

«La socialdemocracia, que parecía ser la triunfadora, dejó de tener sentido cuando cayó la Unión Soviética y desapareció el campo socialista. Ni siquiera en Suecia pudo mantenerse (Olof Palme fue asesinado). A partir de entonces, el sistema ya no la necesitó y tiene que recomponerse. La Tercera Vía de Tony Blair es un centro que se ha corrido todavía más hacia la derecha: acepta e instrumenta una política neoliberal y se alía a las fuerzas imperialistas en sus guerras de conquista. La historia de la socialdemocracia es esencialmente europea».

–¿Qué papel podrían tener las políticas de centro en Cuba?

–En definitiva, ¿qué es ese centro? Es una orientación política que se apropia de elementos del discurso revolucionario, adopta una postura reformista y en última instancia frena, retarda u obstruye el desarrollo de una verdadera Revolución.

«Y en otros casos, como el nuestro, intenta usar la cultura política de izquierda que existe en la sociedad cubana porque no puedes llegar aquí con un discurso de ultraderecha a tratar de ganar adeptos. Tienes que usar lo que la gente interpreta como justo y con ese discurso de izquierda empezar a introducir el capitalismo por la puerta de la cocina. Ese sería el papel que podría tener el centro dentro de una sociedad como la cubana».

–Con diferentes terminologías y contextos, políticas similares al centrismo han estado presentes en la historia de Cuba desde que el Autonomismo intentara detener la Revolución independentista de 1895… ¿Por qué cree usted que hay una especie de resurgimiento del centrismo en Cuba en el contexto actual?

–En la historia de Cuba está muy clara esa división de tendencias entre el espíritu reformista y el revolucionario. Es una vieja discusión en la historia del marxismo, pero solo voy a referirme a la tradición cubana.

«El reformismo está representado por el autonomismo y por el anexionismo. Hay autores que insisten en decir que el anexionismo aspiraba a una solución radical, porque quería la separación de España. Aquí el término “radical” está mal usado, porque no se iba a la raíz del problema. La solución de anexar el país a los Estados Unidos era solo en apariencia radical porque pretendía conservar los privilegios de una clase social y evitarle además el desgaste económico de una guerra por la independencia, conservar el statu quo a través de la dominación de otro Poder que garantizara el orden.

Las dos tendencias, el anexionismo y el reformismo, tenían como base la absoluta desconfianza en el pueblo. El miedo a “la turba mulata”, como decían los autonomistas.

«El reformismo entreguista ha permanecido a lo largo de la historia de Cuba hasta nuestros días, no se ha extinguido. La Revolución de 1959 lo barrió como opción política real, pero la lucha de clases no ha desaparecido. Si la burguesía o la que aspira a serlo, intenta retomar el poder en Cuba, tanto la que se ha formado fuera del país como la que pueda estar gestándose dentro, va a necesitar de una fuerza exterior que la respalde.

«En Cuba no habría un capitalismo autónomo, no existe ya en ninguna parte del mundo, menos en un país pequeño y subdesarrollado. El capitalismo cubano, como en el pasado, solo puede ser neocolonial o semicolonial. La única forma que tiene la burguesía de retomar y mantener el poder en Cuba, es a través de un poder externo; es la única opción para reproducir su capital, y ya sabemos que la Patria de la burguesía es el capital.

«Hoy existe una situación que favorece este tipo de tácticas centristas, sembradas en Cuba desde el Norte. Termina su ciclo histórico-biológico la generación que hizo la Revolución. Alrededor del 80 % de la sociedad cubana no vivió el capitalismo. Imagínate, Cuba es un país que intenta construir una sociedad diferente a otra que la gente no vivió. Hay una situación de cambio y se introducen nuevos elementos, antes rechazados, en la concepción del modelo económico-social. Es en ese contexto que las fuerzas procapitalistas construyen su discurso seudorrevolucionario, solo en apariencia, enlazado a los cambios que se operan en el país».

–¿La actualización del modelo económico y social cubano tiene alguna semejanza con el Centrismo?

–No la tiene. Apelo a conceptos que hallé en el filósofo argentino Arturo Andrés Roig. Es imprescindible diferenciar dos planos: discurso y direccionalidad discursiva, significado y sentido. Recuerdo que mientras estudiaba la década de 1920, observaba que Juan Marinello y Jorge Mañach decían casi lo mismo, manejaban conceptos muy similares, porque eran intelectuales que estaban en la vanguardia del pensamiento y el arte cubanos. Pero si sigues la trayectoria de ambos, comprenderás que aquellas palabras con significados similares tenían sentidos diferentes. Marinello se integró al Partido Comunista y Mañach fundó un partido de tendencia fascistoide. Uno peleaba por la justicia social y el socialismo, mientras que el otro deseaba tardíamente convertirse en el ideólogo de una burguesía nacional que ya no existía. No creo que esa ruptura sea solo el resultado de una evolución posterior: ya estaba implícita en la diferente direccionalidad histórica de sus discursos.

«Es importantísima esa diferenciación de sentidos, hoy más que nunca, porque vivimos en un contexto lingüístico muy contaminado, promiscuo, en una sociedad global que ha asimilado el discurso e incluso los gestos tradicionales de la izquierda, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial. La lucha de clases se enmascara, y es preciso desentrañar a quienes sirven nuestros interlocutores.

«¿Qué se proponen los Lineamientos? Buscar una vía propia, alternativa, para avanzar hacia el socialismo, ya que no existe ningún modelo universal y cada país y cada momento histórico son peculiares. Un socialismo cubano equivale a decir un camino cubano hacia una sociedad diferente a la capitalista, en un mundo hostil, desde la pobreza, el bloqueo implacable y la ausencia de recursos naturales, si exceptuamos el conocimiento de sus ciudadanos.

«Esa es la situación real de Cuba. Nos proponemos mantener y profundizar la justicia social alcanzada, y para ello debemos dinamizar las fuerzas productivas. Por eso establecemos límites a la acumulación de riquezas y propiedades, y nos preocupamos por los mecanismos de control de esos límites. En sentido inverso, los centristas, con lenguaje parecido al nuestro, sugieren que hemos abandonado el ideal de justicia social, pero exigen una profundización de esos cambios que conduciría al desmantelamiento de lo mínimamente conseguido en términos de justicia. La “profundización” que exigen los centristas, tanto desde el punto de vista económico como político, es una vuelta al capitalismo. Pueden y deben ser escuchadas las opiniones críticas y divergentes en nuestra sociedad, pero todas deben apuntar hacia un mismo horizonte de sentido.

«Cuando alguien dice que el socialismo no ha logrado erradicar la corrupción o la prostitución, yo me entristezco porque sé que es verdad. Pero al mismo tiempo habría que preguntar: “¿el capitalismo qué haría con eso?” Lo multiplicaría.

Cuando la acusación no conlleva un camino hacia el afianzamiento del sistema que tenemos en el país –el único que puede subsanar sus defectos, insuficiencias y errores–, sino hacia su destrucción, la crítica es contrarrevolucionaria.

«Porque no todo lo que hagamos estará bien; nos vamos a equivocar, eso es seguro. El que camina se equivoca. Lo importante es tener la capacidad para rectificar y tener claro el sentido de lo que estamos haciendo, para qué lo hacemos. Si en algún momento perdemos el rumbo, habrá que consultar la brújula que marca el sentido. Que todo lo que podamos hacer ahora, y lo que discutamos, esté marcado por la clarificación de qué queremos y hacia dónde vamos».

–¿Se puede ser centrista y revolucionario al mismo tiempo?

–No, en absoluto. Un reformista no es un revolucionario. Lo que no significa que un revolucionario no pueda hacer reformas. Los revolucionarios hicimos la Reforma Agraria, la Urbana… Ser reformista es otra cosa.

«El reformista confía en las estadísticas y en descripciones exhaustivas de su entorno que terminan haciéndolo incompresible. Una descripción minimalista de las paredes de esta habitación no nos permitiría entender dónde estamos, porque este cuarto está en un edificio, en una ciudad, en un país, es decir, la descripción, para ser útil, presupone una comprensión mayor. Hay que alzarse en vuelo de cóndor para ser revolucionario, que es lo que Martí exigía.

«El reformista es descriptivo –cree que la realidad se agota en lo que ve y toca–, por eso se confunde y falla. En la política, el reformista solo puede sumar los cuatro elementos visibles del entorno social. El revolucionario añade un quinto elemento subjetivo no detectable a simple vista. Un elemento que el reformista no toma en cuenta, porque no confía en el pueblo. Podemos resumir ese quinto elemento en el histórico reencuentro en Cinco Palmas de los ocho sobrevivientes del desembarco del Granma, dicho en palabras de Raúl: “Me dio un abrazo y lo primero que hizo fue preguntarme cuántos fusiles tenía, de ahí la famosa frase: ‘Cinco, más dos que tengo yo, siete. ¡Ahora sí ganamos la guerra!’”. Es el salto sobre el abismo que pedía Martí.

«Eso es lo que diferencia a un revolucionario de un reformista. Y un centrista es algo peor que un reformista, porque de alguna manera es un simulador.

«En la tradición europea toda esa trama conceptual, teórica, política que se fue urdiendo desde el siglo XIX le otorga cierta espesura a los debates. En Cuba esos debates manifiestan su trasfondo de forma mucho más evidente. Y toda esa palabrería de juntar capitalismo con socialismo, de quedarte en un plano discursivo revolucionario, pero en la práctica contrarrevolucionario, de alguna manera, a mi modo de ver, también evidencia cierto nivel de cobardía, cierta incapacidad para liderar un proyecto en el cual crees. Esas personas creen en un proyecto que es opuesto al nuestro, pero no tienen la fuerza política ni la valentía suficiente para enarbolarlo abiertamente».


(Tomado de Cubadebate)

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Moraima dijo:

51

11 de julio de 2017

18:00:37


Para los que no conocen el término funambulismo (yo misma no lo conocía) copio la definición de la Academia de la Lengua Española: "1. m. Arte del funámbulo (? acróbata que realiza ejercicios). 2. m. Habilidad para desenvolverse ventajosamente entre diversas tendencias u opiniones opuestas, especialmente en política".

Moinante dijo:

52

12 de julio de 2017

03:05:50


No existe lo mejor del capitalismo, pues el capitalismo es el terrorismo económico-financiero en contra de los humildes y trabajadores para beneficio de una ínfima minoria.

camilo Diaz Román dijo:

53

12 de julio de 2017

11:31:58


Esta idea la escribí para un artículo en la prensa titulado ´´ Los Dioses Rotos´´ pero considero que responde igual al tema. Opino que pretender solucionar nuestros problemas en una simbiosis de Capitalismo y socialismo sería como clonar Lobos con ovejas. Si al mejor alimento le echamos una gota de cianuro, el alimento puede continuar siendo agradable a la vista y al paladar pero te matará. Mi criterio es que nada es igual, por lo que todos no podemos recibir igual fruto del resultado diferente de lo que cada uno aporta. Púes partimos de un proyecto en el que cada uno debe recibir de lo que por su capacidad aporte. Invito a no rendirnos, no todo lo que vivimos y podemos esgrimir como evidencia de lo que vemos como resultado negativo en lo económico y su impacto en la sociedad es imputable al proyecto económico social por el cual se guía nuestra revolución. Las deformaciones y malestar son peligrosamente verdaderas y la amenaza es real, corrompe. Saquemos fuerza de lo positivo, no comparemos los resultados actuales con antes del 59, hablemos de lo vital en una sociedad y hemos logrado comparado a lo que puede ser nuestro medidor con países de similar historia y economía. Calculemos el impacto del bloqueo, una guerra económica del más cercano vecino y más poderosa potencia del mundo, la que dicta la ley del mercado mundial. Calculemos el peso económico para un estado con una política de protección social tan generalizada, tan dañinamente igualitaria pues hasta los que la atacan, los que escupen en su historia son protegidos. Son millones de dólares que por desgracia el que los produce nos niega su uso y castiga al que brinda un crédito. Opino que somos digno de un premio nobel en política social y para realizarla es con economía es un reto para los economistas de Harvard poder entender EL MILAGRO CUBANO. Pensemos con orgullo que fueron nuestros médicos militares los que detuvieron el Ebola en áfrica. Si, los de las FAR que el presidente de los EEUU rechaza tratar con sus empresas. Claro, trata con las asociadas al régimen de Israel que asesina niños palestinos. Nada de nuestros logros puede ser empañado por los que roban desde su lugar de trabajo. Es un mal de la humanidad. Roban en la élite de los EEUU, presidentes de toda la geografía terminan siendo acusados, en el vaticano roban y pecan. El que realiza obras de construcción y montaje sabe que todos los defectos de una obra no se pueden atribuir al proyecto. En ocasiones los obreros no cumple con el proyecto, no utiliza los recursos planificados ni las dosificaciones calculadas. Nuestra revolución la proyectó José Martí y el constructor es Fidel. LOS OBREROS SOMOS NOSOTROS, ninguno podemos evadir responsabilidad en las basuras que suceden ajenas a lo que nuestro proyecto se propone. Nos corresponde a cada uno hacer lo que debe y no lamentarse, menos criticar el resultado que uno mismo participa de él o lo permite. Ningún problema es pequeño, lo particular se encadena y forma lo general, ignorar el mal que sucede a mi lado es ignorar la fuerza del átomo que aislado ni lo podemos observar y reaccionando en cadena destruye el mundo. El socialismo es necesario y razonablemente indispensable para la especie humana. Lo malo lo hacemos nosotros. Es el sistema que tiene un proyecto coherente con la declaración universal que con la Revolución Francesa pudo conocer el mundo. Los errores que se cometen son de hombres no del proyecto. El capitalismo es incompatible con la especie humana. Hoy el presidente de los EEUU niega el cambio climático, el tiene razón, el no percibe el cambio climático, vive en un mundo artificial tecnológicamente adecuado a unas condiciones de vida que solo millonarios pueden disfrutar, similar a las colonias que la NASA proyecta para vivir en la luna o en Marte. El planeta está muriendo Para Marxistas y cristianos solo el socialismo brinda un proyecto justo. Casi 1860 años antes que saliera el manifiesto comunista Jesús Cristo dejó a la humanidad la frase de que ´´más fácil sería a un camello pasar por el ojo de una aguja que un rico entrar al reino de los cielos´´. Así le dijo al joven que pretendía seguirlo, que cumplía con los mandamientos pero heredo riqueza, decía Jesús que toda riqueza es el cúmulo que otros están privado, faltaban 1900 años para que triunfara la primera revolución socialista. El capitalismo no es el proyecto viable al hombre, con el no se puede repartir panes y peces como lo dijo Jesús hace más de 2000 años, ni como Marx lo argumenta desde la ciencia. Más que un problema de posiciones ideológicas es un problema de existir o desaparecer. Soy marxista, respeto toda creencia y posición que civilizadamente se profese. El mundo es salvable solo desde una sociedad colectiva, solo el socialismo lo permite. El capitalismo es una droga que brinda placer basado en el egoísmo y crea el espejismo de que puede ser para el que lo asume, pero se fundamenta en una fórmula matemática que lo niega, tienen que ser los pocos vitales que ostenten el poder que necesitan los muchos pobres que alimenten sus inagotables ambiciones. Somos responsable de lo que nos hace sentir mal, por las miserias humanas propias de cada uno y por no tener conciencia de que en cada lugar somos responsable de lo que puede hacer sentir mal a otros. Podemos ser mejores y salvar a la humanidad y el resto de las especies. Gracias por su Artículo Saludos Camilo

Tony López Iglesias dijo:

54

12 de julio de 2017

16:13:45


El análisis teórico del asunto desde un punto de vista intelectual es muy importante, contribuye a ampliar la cultura política y económica que hace falta tener para no embárcanos en el barco: CANTO DE SIRENAS, sean del Norte, Europeas o del Tercer Mundo, pero SIRENAS EN FIN. Intercambio mucho con la gente en la calle sobre estos temas, con los que estamos en Cuba y deseamos una vida mejor, con los que están en Cuba y han perdido la esperanza, con los que se han ido y vienen de visita, y con otros que aun están en Cuba pero desean irse, de esos intercambios haré una serie de interrogantes que afectan, limitan en la realidad (real) la atracción de los jóvenes y de los que aún no tan jóvenes, pero si seres vivos llenos de sueños y necesidades, muchos con el deseo de que cambie la vida, sin dejar de vivir en CUBA y sin su REVOLUCIÓN: 1. ¿Por que los precios tan exorbitantes de las ropa, los zapatos y los alimentos en las tiendas recaudadoras de divisas, las que SON NECESIDADES IMPERIOSAS PARA LA VIDA, las que no son accesibles por otras vías, tampoco son lujos y por otro lado los salarios no nos permiten comprarlas, porque si te vistes, no comes, si comes no te vistes, y tampoco puedes tener una descendencia numerosa, porque no hay quien le de el frente a ese asunto?. 2. ¿Por que tiene tan baja calidad las ropas y los zapatos que se vende en las tiendas recaudadoras de divisa, que además tienen un precio tan alto, y que se rompen, despegan o duran poco, comparado contra el dinero invertido/ salario devengado/ limitaciones de poder solventar otras necesidades por esa inversión, comparada contra la calidad, aun a precios altos, que venden los trapi chopin ambulantes?. 3. ¿Por qué los equipos electrodomésticos de primeras necesidades para el cubano de a pie, el que no ha cumplido misión, el que vive de su salario y no tiene padrino en el exterior que le mande una remesita, son tal altos en la ÚNICA OPCIÓN: TIENDAS RECAUDADORAS DE DIVISAS, PORQUE SI COMES, NO VISTES, Y MUCHO MENOS HABRÁ ARTICULO.! Ha me van a decir el Banco, BANCO que me presta 5000.00 pesos para comprarme una lavadora y le pago 10 000.00 pesos!, EL MISMO Banco que si tengo una cuentecita, no la del, la mía, el interés que gano es tan poco, No me saques cuentecitas de la gente que tiene cuentas en el Banco, me dicen , muchos la tienen por necesidad, si hubiese otro Banco con mejores opciones las tomarían?. 4. Las mismas preguntas para los materiales de la construcción, con un salario no se puede construir hoy en Cuba, si le pides crédito al Banco, que es una opción, TE ENDEUDAS PARA ESTA VIDA Y PARA LA OTRA, y endeudas hasta parte de tus hijos, y no pidas mas crédito para artículos domésticos de primeras necesidades porque se endeudan hasta los choznos. 5. El tema de los precios NO PUEDE SER ASIGNATURA PENDIENTE PARA QUE LO RESUELVA OTRO, tenemos que hacerlo y rápido, volviendo al mismo tema de la comida, si padeces una enfermedad que lleva dieta de FRUTA, VIANDAS Y VERDURAS: te salaste, porque para eso ni al Banco le puedes pedir un crédito. 6. Hay que trabajar, el trabajo es y será la única vía honesta de ganarnos la vida, muchos en Cuba quieren, desean mejorar su calidad de vida, pero en Cuba no quieren trabajar, alegan que para que, si el salario no les permita cubrir sus necesidades básicas y espirituales necesarias, dicen irse a otras partes del mundo donde a pesar de que los exploten, pero puedan comer, vestir, y tener garantizadas la posibilidad de adquirir una serie de equipos electrodomésticos que mejoran su calidad de vida. La vida se vive una sola vez alegan muchos, y nadie los puede censurar por buscar esa opción, me dicen si hoy en Cuba tenemos estas contradicciones. 7. Un muestra real de estas contradicciones- dicen, se han podido palpar en las discusiones en estos días en la Asamblea Nacional del Poder Popular con las empresas que le están pagando salarios decorosos a sus trabajadores sin respaldo productivo, y son un montón, en todas las provincias ( CUANTOS JEFES, GENTE REVOLUCIONARIA, GENTE BUENA SE HAN HECHO DE LA VISTA GORDA CON ESE ASUNTO), o con el tema del combustible robado en montones de entidades, en todas las provincias, y a pesar de lo dicho, de las leyes, de los sancionados, de los botados, de los presos, y de la gente buena que conoce y ve el asunto el problema se agudiza más cada día, sin percatarnos que esas cosas están ocurriendo porque el salario no da para vivir, por los precios tan altos que tienen las cosas necesarias para la vida, y la gente busca una opción, la gran mayoría no para enriquecerse, para vivir, sin tener en cuenta a la larga ( a mi juicio) sobre el riesgo que se corre al conllevar el país al caos y a la anarquía, hay quienes me ha comentado oye chico en el periodo especial con que cocinaban una gran parte de los hogares cubanos, no era con el combustible que se robaban en los centros de trabajo, cuando se aplicaron opciones que le dio solución al problema la gran mayoría enderezo el rumbo, porque el cubano quiere mejorías, pero sin perder la revolución, PERO LAS QUIERE. 8. Por otro lado, en muchos casos -me comentan-, los planes para cumplirse requieren de materias primas, transportes, piezas de repuesto, presupuesto que, o no llega, o llega limitado y muy tarde, lo que limita objetivamente la posibilidad de cumplir o sobre cumplir los planes para alcanzar las primas necesarias y lograr un salario que le permita subsistir. Estas cosas en resumen, en esencia, le crean al cubano de hoy día, el cubano que ha alcanzado un alto nivel educacional y en su gran mayoría un buen nivel cultural, que tiene un visión más clara del mundo, que- y no podemos perder de vista- NO VIVIÓ EL CAPITALISMO DESPIADADO, le crean un nivel de insatisfacción que los obliga a buscar una salida, una opción a su dilema. Estos temas hoy no están en el debate mediático, pero si en el callejero y en el seno de nuestros hogares, esto no es secreto de estado para nadie, lo saben nuestros enemigos, por eso han apretado la soga, buscando desanimarnos para apartarnos sin tirar un tiro de nuestro proyecto social.

AMGF dijo:

55

12 de julio de 2017

18:00:09


No soy economista, pero estudie Historia y me Licencié, la imparti muchos años. pero lo que quiero comentar es q ue nuestro modelo económico sería más viable si se acercara un poco mas al sentir popular, a las carencias y necesidades y a la flexibilización en el mercado de tiempos como los años 69 al 70,80 y algo que los trabajadores podíamos comprar los equipos elctrodomésticos a plazo a través de convenio con el banco y los sindicatos y asi lo obtuvimos miles de trabajadores, ahora en las tiendas es de todo o nada, los precios de los alimentos tanto liberados en mercados ideales son inaccesibles y lamentablemente lloras cuando quiisieras algo d e lo que te gusta y no puedes comerlo, no se rebajan los precios aunque se echen a perder, en ocasiones en las tiendas de CUC lo hacen con la comida ya casi al vencerse, esto aunque sea feo comentarlo en otros países se puede comprar a plazo los TV, refrigeradores, juegos de salas, ect, a quien no le gusta tener una casa linda y confortable, y quienes son lso que la pueden tener, los que van de mision o tienen familia que los ayude desde el exterior, , nos cansamos d eoir, en TV Cuba Dice, en las asambleas nacionales, etc los precios de .... pero se queda ahí y no tiene solución hasta ahora, en el mundo hay lugares de lujo grandes almacenes para ricos, mercados buenos para clase media y pulqueros, rastros para los d e menos posibilidades. ¿Quien le pone el cascabel a este gato?