ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Jesús Chaviano Ruiz, campesino afiliado al Decreto Ley 300. Foto: del autor

MACIZO DE GUAMUHAYA, Cumanayagua, Cienfuegos.–Las autoridades del Ministerio de la Agricultura y la Empresa Agropecuaria Eladio Machín (responsable del programa cafetalero aquí) le confiaron una importante tarea a Jesús Chaviano Ruiz, campesino afiliado al Decreto Ley 300.

Esa misión consiste en impulsar la Finca Integral de Semillas de Mayarí, la única de su tipo existente en la porción cienfueguera del Macizo de Guamuhaya, cuyo objeto social estriba en la producción y venta de semillas certificadas de alta calidad, tanto para los cafetaleros de todo el Escambray como del oriente del país.

A Jesús no le asignaron tal responsabilidad sin un fundamento. Este hombre es un destacado productor de café, cuya fama le antecede en la cooperativa de producción agropecuaria 10 de Octubre, a la cual pertenece y en donde es reconocido como un líder en el impulso del programa de reordenamiento cafetalero.

«Conozco bien la seriedad de la encomienda que me han dado a mí y a mis cinco trabajadores, y por ello me he volcado a ello con el rigor que amerita. Trabajo de lunes a domingo de lleno dentro del café, planta de la cual nos hemos convertido en una especie de observadores diarios», afirma.

Recuerda el campesino que «el declive productivo suscitado aquí como consecuencia del periodo especial determinó la pérdida de la finca de semillas de Charco Azul, que solo pudo trabajar pocos años antes de los 90. Ahora estamos en solitario en Mayarí, con semilla básica traída de la Estación Experimental de Café de Jibacoa».

«Las semillas proporcionadas, que aquí desarrollamos, obedecen a la política parietal de las montañas cubanas, puesto que en todos los lugares no se comporta de igual manera la naturaleza. El régimen pluvial en algunos sitios es superior a otros donde el clima puede ser más o menos húmedo. Por eso, en función de adecuarnos a las distintas circunstancias climáticas, poseemos nueve variedades», sostiene.

Jesús indica que en su finca plantan el café del futuro, del Escambray y más allá. Cada parcela tiene el nombre, la variedad y la cantidad de plantas. Todo delata organización, trabajo continuado y un gran deseo de que el empeño prospere.

El cafetalero siente predilección, entre las variedades sembradas para semillas, por «la denominada Isla 611, puesto que es en extremo resistente a plagas y enfermedades. En estos momentos dichas plantas cuentan solo con un año y siete meses; sin embargo cuando vienen personas de todo el país a verlas, de tan vigorosas, lozanas y compactas, creen que tienen más tiempo», refiere.

En su consideración, «para conseguir lo anterior todo depende del cuidado. Las mejores atenciones culturales son la limpieza y el abono; amén de velar las sombras y que no existan fallas físicas en el terreno, para que haya rendimiento. Si no tenemos dichos elementos fundamentales, no se generará cuanto queremos».

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Oscar Ramos Isla dijo:

1

27 de junio de 2017

09:47:33


Mantener el ciclo de plantación del café. Renovar las plantaciones viejas por otras de mayor calidad para producir más.

Roger dijo:

2

27 de junio de 2017

10:09:52


Café del futuro?.

guillermo dijo:

3

27 de junio de 2017

19:04:25


Qué buen Decreto Ley y qué buen productor!

victor ramos dijo:

4

27 de junio de 2017

20:16:52


hombres con semejante entusiasmo lo alcanzan todo.

wbc dijo:

5

28 de junio de 2017

13:59:37


Jesus Cuba necesita muchos hombres como tu.