
Treinta años confirman cierta madurez. Es una edad de examen: evaluar lo hecho, proponer metas superiores, atemperarse sin obviar las esencias. Es una edad de consolidación y reformas.
Tres décadas, justamente, cumplirá el Código Civil cubano el próximo 16 de julio. A la «celebración» anticipada acudieron catedráticos de Argentina, Colombia, Hungría, México, Nicaragua y Perú, quienes participaron en el Congreso que, con motivo de la efeméride, tuvo lugar en La Habana, entre los días 21 y 23 de junio.
Un Código Civil, explica a Granma el doctor Leonardo Pérez Gallardo, profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, «es el producto jurídico más depurado de una nación. A lo largo de la historia, la promulgación de un Código ha estado vinculada a grandes acontecimientos y ha significado el proceso de unificación o renacimiento del nuevo Derecho.
«Los códigos civiles llegaron con vocación de permanencia, de perpetuidad en el tiempo porque rigen el estatuto personal y patrimonial del principal artífice del Derecho: las personas».
Un Código, prosigue, «es expresión de la ordenación de normas jurídicas con coherencia, concisión, unidad, con pretensiones de plenitud y generalidad, a cuyo tenor estas se ordenan. Debe recoger la tradición y experiencia acumulada de un pueblo y amoldarla a los nuevos tiempos, a los nuevos derroteros».
Cuando en 1987 el Parlamento cubano aprobó el Código Civil, inició, al decir de Pérez Gallardo, una nueva etapa en la institucionalización del Derecho patrio tras la Revolución de 1959, y que irradiaba a la persona, la propiedad, los contratos y la herencia.
Hasta entonces, rememora, estuvo vigente el Código Civil español del 24 de julio de 1889, el cual se hizo extensivo a Cuba pocos días después por Real Decreto del 31 de julio, y entró en vigor el 5 de noviembre de ese propio año.
Nuestro Código, subraya, es todavía de los más noveles del continente. De hecho, fue el último de los sancionados en el pasado siglo. Sin embargo, la dinámica de las relaciones sociales y económicas de Cuba nos sitúa en un contexto muy diferente al que existía durante el proceso de codificación.
Ciertamente, reconoce el también vicepresidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, «el Código es aún joven y debería enfrentar con lozanía los retos que se avecinan».
No obstante, cabría pensar, en palabras de Pérez Gallardo, «si su espíritu y el dictado de sus propias normas pueden cobijar los retos actuales de la sociedad y la economía cubana: las nuevas formas de gestión no estatal, la entrada en escena de personas jurídicas no reconocidas, de otras formas de propiedad, de tipos contractuales no regulados en dicho ordenamiento, incluso de nuevos derechos reales.
«¿Podrá asumir el Código los avances de las ciencias médicas, por ejemplo, la manipulación del cuerpo humano, las técnicas de reproducción asistida, las investigaciones biomédicas, los trasplantes de órganos?».
El Código Civil, como herramienta esencial en cualquier sociedad, es un sensor que capta los más imperceptibles movimientos económicos y sociales que atañen a la persona. Hoy, señala Leonardo Pérez, no se concibe una interpretación de las normas jurídico-civiles sino se hace desde la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el Estado cubano.
De cualquier forma, pese a las críticas que desde el orden técnico puedan hacerle los juristas al Código, advierte que «se trata de una obra de esta nación, que nos identifica. Es y seguirá siendo la brújula que oriente a los operadores del Derecho a la hora de encaminarnos hacia terrenos incluso inexplorados. Y no se trata de su valor supletorio, sino del método que ofrece, del razonamiento al cual nos conduce, del encuadre geométrico de sus instituciones que permite al jurista cavilar, discurrir.
«No creo que las campanas suenen a réquiem por la muerte del Código», dice. «Las campanas tañen, eso sí, pero en expresión de su consagración. Rescatemos su valor y con ello, engrandezcamos el Derecho de este país».
















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Erick dijo:
1
25 de junio de 2017
09:12:17
Rafael dijo:
2
27 de junio de 2017
14:35:05
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