ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Primera Campaña Nacional de vacunación contra la poliomielitis. Foto: Archivo

Cuando el doctor Miguel Ángel Galindo Sardiña llegó a la Isla de la Juventud, el 25 de febrero del año 1962, ya le conocía muy bien el rostro a la poliomielitis. Quizá no tenía entonces claro que aquella enfermedad, cerca de la cual había estado antes cuando en el hospital Frank País ayudaba a rehabilitar casos de niños contagiados de polio, marcaría en buen sentido el rumbo de su vida.

A 55 años de ese febrero «decisivo»  cuenta a Granma cuánto significó aquella primera campaña nacional de vacunación antipoliomielítica, e hilvana memorias de un momento que marcó un antes y un después en la salud pública cubana.

«No fue sencillo, pero valió todo el esfuerzo. Para hacer esta campaña el país tuvo que movilizar unos 100 000 miembros de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), con el propósito de que estos realizaran el censo de la población a vacunar, que en aquel momento estaba compuesta por los niños desde un mes de nacidos hasta los 14 años de edad».

Rememoró entonces que la participación de los CDR fue clave en tanto brindaron sus locales para comenzar la vacunación, pues aún no estaba conformado el programa del médico y la enfermera de la familia. Pero, asimismo lo fue la incorporación de la Federación de Mujeres Cubanas en el trabajo con las madres y los niños en las comunidades, el apoyo extraordinario que, fundamentalmente, en las zonas rurales dio la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, garantizando el transporte y la movilización de los vacunados; y la intensa divulgación de los medios de prensa para informar al pueblo.

«Fue algo bello, que se logró, con un impacto excepcional además», afirmó el profesor Galindo, al tiempo que subrayó: «a solo dos meses de terminada la campaña se reportó el último caso de poliomielitis en Cuba».

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«El desarrollo de vacunas efectivas para prevenir la poliomielitis fue uno de los mayores descubrimientos del siglo XX». Así queda reflejado en el libro Vacunas. Cuba 1959-2008, de la Editorial Ciencias Médicas, una excelente recopilación de documentos de diferentes épocas y autores, a cargo del profesor Francisco Rojas Ochoa, y que recorren de manera exhaustiva cinco décadas de vacunación en Cuba.

El doctor Miguel Ángel Galindo, asesor del programa nacional de inmunización ha sido testigo de las 55 campañas anteriores Foto: Nuria Barbosa León

La poliomielitis, claro está, tiene su acápite en este volumen publicado en el año 2011. La eliminación de esta enfermedad en Cuba desde la primera campaña de inmunización «es el resultado más relevante de la salud pública revolucionaria cubana en el campo de la prevención. Junto a la eliminación de la viruela y la fiebre amarilla más de medio siglo antes, fue un resultado de alto valor humanístico, sanitario, político, económico y social. Desapareció el drama humano de muerte e invalidez de centenares de casos cada año, a un costo bajo, con notable repercusión social», afirma el texto.

Alrededor de 300 menores cada año sufrían de parálisis pospolio, reseña la publicación, al referirse a las secuelas que dejaba el virus.

«Esta es una enfermedad ancestral», explicó el doctor Galindo, quien dijo se calcula que hace más de 3 000 años empezó a afectar en el mundo. «Se sufrieron grandes pandemias, y fue justamente el continente americano el primero que logró su eliminación. Y Cuba fue el primer país de la región en hacerlo».

«En Cuba la poliomielitis era un mal. Tuvimos en el país cinco grandes epidemias, en los años 1934, 1942, 1946, 1952 y 1955».

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Después de graduarse como médico en el año 1960, el doctor Galindo partió hacia la Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud, a hacer su posgraduado durante un año. Luego se quedó, dice, y en poco tiempo tendría el «privilegio de dirigir junto con el doctor Mario Llero la primera campaña de vacunación contra la polio en este territorio. Éramos unos 8 500 habitantes, y se habilitaron aproximadamente ocho centros de vacunación».

Pero no fue en la única que participaría. «En el regional Guanabacoa, Marianao, Ciudad Habana, también hice campaña, y desde el año 1981 trabajo en el Ministerio de Salud Pública, primero como Jefe del Programa Nacional de Inmunización, y luego como asesor».

«Lo que se logró en ese año en Cuba, cuando aún el sistema nacional de salud pública no tenía sus estructuras completamente formadas y consolidadas es un hecho trascendental», afirmó.

De acuerdo con el libro Vacunas…«esta primera campaña tenía como objetivo general controlar la incidencia de la enfermedad y, como objetivo específico inmunizar con dos dosis de vacuna antipoliomielítica (AP) a 2 567 803 niños menores de 15 años, que representaban el 35 % de la población total del país».

Se inmunizaron 2 216 022 niños menores de 15 años para una cobertura del 86,2 %.

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Varias manos amigas participaron también en esta primera batalla contra la poliomielitis en Cuba. El profesor Galindo menciona entre ellas a la antigua Unión Soviética, que brindó al país la vacuna necesaria, así como la ayuda técnica dada por la entonces Checoslovaquia a través del doctor Karen Sacek y los Laboratorios de Virología del Instituto de Epidemiología y Microbiología de Praga, donde se realizaron los primeros estudios serológicos.

Estos últimos los continuaría el doctor Pedro Más Lago en el Instituto Nacional de Higiene, y más tarde en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí. «El profesor Más Lago, así como Helenio Ferrer, el primer director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, son dos personas que dedicaron un esfuerzo extraordinario a estos logros», precisó.

Así, la introducción de esta vacuna marcaría además el comienzo de los estudios virológicos en Cuba, cuyo pionero, justamente el  doctor Pedro Más Lago, sería el encargado de garantizar el esquema de vacunación que hasta hoy tenemos, y que nace de esas investigaciones.

Luego el profesor Galindo habla también de la valiosa colaboración de Club Rotario de México, quienes durante todo el periodo especial donaron a Cuba financiamiento para la vacuna de la polio.

«Y las manos cubanas ayudaron a otros en esa misma empresa», dice, cuando menciona que nuestro país prestó colaboración en dos campañas: en el Frente Polisario, y en el Congo-Brazzaville.

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«Desde 1962 hasta el 2016 se han aplicado en nuestro país, aproximadamente, 83 millones 800 000 dosis de vacuna antipolio, lo cual ha garantizado la protección de la población cubana menor de 69 años contra la poliomielitis», explicó el doctor Galindo.

La poliomielitis, dijo, está presente hoy en algunos países del mundo, exclusivamente en África; y la Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere erradicar esta enfermedad.

Para ello, comentó, se han trazado una serie de estrategias, y una de ellas es utilizar las dos vacunas de la polio: oral e inyectable. Ambas las tenemos en Cuba, recalcó. Con la primera se inmuniza a los niños y niñas todos los años en campaña, y la IPV (vacuna antipoliomielítica inactivada contra todos los serotipos del virus de la poliomielitis) se suministra por vía inyectable, y forma parte del esquema de vacunación a los cuatro meses de edad.

Cuba es el único país que vacuna por campañas, como esta de la polio oral, refiere.

«Una estrategia diseñada desde el propio año 1962 y que eliminó la polio de un golpe». Las ventajas, enumera, es que al mismo tiempo, se alcanza un mayor universo, e impacto, y se evita la circulación del poliovirus en el medioambiente, pues una vez concluidas ambas etapas de la campaña se recogen los bulbos abiertos o cerrados y se destruyen.

«La inmunización sigue siendo la intervención de la salud pública más práctica y eficaz para la disminución de la morbilidad y la mortalidad de las enfermedades transmisibles prevenibles por esta vía», asegura el texto Vacunas…
Según el documento, «la poliomielitis, enfermedad que lleva más de 3 500 años de existencia apareció en Cuba a finales del siglo XIX y desde 1932 a 1962 se registraron 413 000 infectados y 430 fallecidos. Estos datos son un pálido reflejo del dolor que esta terrible enfermedad siembra en la familia y en la sociedad, la enorme repercusión económica y social que produce y la angustia que genera su posible aparición en el seno familiar».

 En el año 1995, cuando Cuba recibió la Certificación de Erradicación de la Poliomielitis  por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el representante de Unicef en Cuba en ese momento señaló al referirse a este resultado que «se trata entonces de un esfuerzo muy sostenido, jamás abandonado y que, de una manera que hasta es difícil comprender por algunos, se ha consolidado precisamente en los momentos de mayores dificultades y de severas restricciones económicas».

Por su parte, la entonces directora asistente de la OPS, Mirta Roses Periago reconoció que «la conjugación de los recursos del avance científico-tecnológico, la voluntad política y la concepción del Estado, la participación popular, el modelo ético social del desarrollo, la solidaridad internacional y la cooperación técnica se presentó en 1962 en Cuba y así nació la Primera Jornada Nacional de Vacunación. Su concepción, su ideología, sus instrumentos, su metodología sacudieron al mundo».

Y valdría decir que más que esfuerzo fue voluntad, de cada uno de los protagonistas, del pueblo cubano, de su Gobierno, que entendió bien temprano que la salud de su pueblo era el bien más preciado.

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Jorge vicente dijo:

1

25 de febrero de 2017

04:20:04


Es impresionante la obra de la revolución. Patria es humanidad. Viva Fidel por su legado Yo soy Fidel

Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

2

25 de febrero de 2017

06:00:10


Noble el esfuerzo para erradicar enfermedades prevenibles con vacunas. Y, reconfortante cuando se asiste a resultados como los que se evidencian. Deviene compromiso continuar el desarrollo de un Programa estratégico. !Enhorabuena!

Tirso W. Sáenz dijo:

3

25 de febrero de 2017

12:17:23


Considero que las exitosas campañas de vacunación han sido - y siguen siendo - una de las flameantes banderas victoriosas de la Revolución. Deseo enviarle al querido amigo Dr. Galindo, a quien profeso gran respeto y admiración, um fuerte abrazo desse Brasil.

Mayra Marti Perez dijo:

4

23 de octubre de 2018

22:18:37


Que tarea mas hermosa desarrollada por nuesto Ministerio de Salud Publica, hombres brillantes que han brindado toda su vida a contribuir con la Salud Pública, gracias profesor Galindo