Por más que Cuba convida al capital foráneo a invertir en la industria nacional de hidrocarburos (petróleo y gas), no pierde oportunidad para reiterar las pautas que rigen el hacer negocios dentro del sector energético de la Isla.
Cuba Oil & Gas 2017, reunión que recientemente se llevó a cabo en La Habana con más de 250 participantes de países como Canadá, Estados Unidos, México, Venezuela, Brasil, Argentina, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, España, Rusia, China, la India y Australia, sirvió para subrayar que el programa de desarrollo para el aprovechamiento y uso racional de todas las fuentes de energía disponibles en Cuba se basa en la independencia energética.
Organizado por la británica International Research Networks (IRN), con la ayuda de Cuba Petróleo (Cupet), el encuentro convocó a unas 70 compañías especializadas para, a través de conferencias, debates, rondas de negocios y recorridos dirigidos, intercambiar información y mirar de cerca el panorama energético doméstico y las oportunidades que brinda la Ley 118 de Inversión Extranjera, vigente desde el 2014.
De acuerdo con la directora de Desarrollo de Negocios de IRN, Paola Galanti, se pensó en concertar «una cita específicamente para Cuba porque parece ser el momento en que la Isla tiene todas las cartas para atraer las inversiones y nadie quiere estar fuera de eso».
A cargo de la exploración y producción e importación y exportación de combustibles; la refinación de petróleo crudo; la elaboración de grasas y aceites lubricantes; y la comercialización de combustibles y lubricantes, Cupet reconoce que el apoyo gubernamental, la estabilidad política, la seguridad, la experiencia y calificación del personal, el potencial energético, los bajos costos de operación, las bondades del régimen fiscal y tributario y la existencia de una infraestructura logística y operacional son las más importantes facilidades que ofrece la mencionada ley.
Sin embargo, la presencia de capital extranjero en el sector energético no es cosa nueva. En 1995, el turismo y la rama petrolera se convirtieron en pioneros de la apertura de la inversión en Cuba. Eso sí, la industria de los hidrocarburos no acepta empresas de capital totalmente foráneo.
Rubén Cid, viceministro del Ministerio de Energía y Minas, explica que el principio de la década de 1990 marcó una nueva era para la industria petrolera de la Mayor de Las Antillas porque, desde entonces hasta la fecha, se han realizado miles de kilómetros de sísmica 2D Y 3D; perforado decenas de pozos, tanto en tierra como en mar; y firmado más de 42 contratos (de diferente tipo) con participación de capital internacional.
Al respecto, Alberto Ramos, representante de Petróleos de Venezuela, S.A., agrega que «estamos en Cuba desde el 2007, hemos tenido intensivas campañas de sísmica y seguimos desarrollando estudios porque ciertamente el potencial petrolífero cubano es muy atrayente».
INVERTIR NO ES SINÓNIMO DE DOMINAR
Al referirse a las principales líneas para la obtención de petróleo y gas natural asociado, insertadas en la Estrategia Energética Global del país, Cid resalta que se impulsa «un ambicioso proyecto para el notable mejoramiento de las infraestructuras eléctricas y la instalación de nuevas plantas de generación térmica», así como el acelerado uso de las fuentes renovables de energía.

Según recuerda el funcionario, desde hace tres años se aprobó la política para la eficiencia energética, que prevé llegar al 2030 con un 24 % de la matriz energética antillana derivada de esas fuentes limpias, que hoy solo aportan poco más del 4 %. Con tal fin, se avanza en la construcción de parques eólicos y fotovoltaicos, y en el empleo de la biomasa cañera.
Actualmente Cuba logra una producción anual de alrededor de cuatro millones de toneladas de petróleo equivalente. Ese último es un factor de equivalencia, que se utiliza para saber las cantidades de gas y petróleo que se necesitan para generar una misma cantidad de electricidad. La Isla produce cada 24 horas alrededor de 75 mil barriles de petróleo equivalente y, por cada barril de petróleo crudo, entre 60 y 75 metros cúbicos de gas.
Informa el director adjunto de Cupet, Roberto Suárez, que el 97 % del gas producido en Cuba se dedica esencialmente a la generación eléctrica y al consumo directo de la población capitalina. En tanto, el archipiélago caribeño genera más del 95 % de su electricidad con hidrocarburos y sus derivados, ya sea con petróleo crudo en termoeléctricas o con gas en plantas generadoras.
Lo que más destaca el experto es que, sin tener nuevos descubrimientos desde principios del siglo XXI, la estatal petrolera ha logrado una producción estable debido, fundamentalmente, «a la optimización de los yacimientos ya explotados» y a la mitigación de la disminución natural que existe en ellos.
No obstante, lo previsto hasta el 2030 por la organización creada en 1992 incluye elevar el volumen de explotación de los recursos en tierra y aguas someras, y el nivel de recuperación de los yacimientos existentes en el país (que hoy solo oscila entre un 6 y un 7 %), mediante la introducción de tecnologías de recuperación mejorada, las extracción de yacimientos no convencionales y la utilización de pozos horizontales para explorar nuevas zonas cercanas a las que ya se explotan.
La recuperación mejorada, por ejemplo, requiere de elevados financiamientos y abarca métodos como la inyección de agua y el empleo de productos químicos, vapor caliente o espumas, que se usan cuando los hidrocarburos no pueden ser producidos de forma natural o por bombeo.
A cargo de 35 empresas nacionales y cinco mixtas, con más de 63 200 trabajadores, Cupet ya incursiona en la extracción de hidrocarburos no convencionales, aquellos crudos densos almacenados en rocas de alta porosidad sobre los campos petroleros, como resultado del escape de hidrocarburos desde zonas profundas.
En otras palabras, las claves se encuentran en la producción compartida y mejorada, el desarrollo infraestructural y los servicios financieros, que conlleven a la transferencia de alta tecnología y el incremento de los recursos extraíbles.
Particularmente en la industria petrolera, las inversiones están llamadas a concentrarse en el incremento de las capacidades de almacenamiento, la transportación especializada y la transferencia de los combustibles, así como el mejoramiento de las tecnologías para la producción de lubricantes.
Por otro lado, sigue siendo una prioridad la búsqueda de financiamientos a largo plazo para la modernización de las cuatro refinerías cubanas y la introducción del gas licuado como combustible para la generación eléctrica en ciclos combinados. De esa manera, certifica Cid, será mayor la eficiencia económica y sustancialmente menor la emisión de carbono a la atmósfera.
CON LUPA: UNA ZONA ECONÓMICA EXCLUSIVA
Si bien en la Franja Norte de Crudos Pesados, ubicada a lo largo y ancho de 750 kilómetros cuadrados entre La Habana y la matancera Península de Hicacos, se concentra casi la totalidad de la producción antillana, expertos de Cuba y el mundo sostienen que el área cubana del Golfo de México «guarda grandes recursos de petróleo y gas, y es probable el descubrimiento de importantes yacimientos en la zona», refiere Cid.

Abierta especialmente a la inversión desde 1999, la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Golfo de México cubre un área mayor incluso que la del archipiélago cubano: más de 114 000 kilómetros cuadrados, que albergan 59 bloques (de unos 2 000 kilómetros cuadrados cada uno).
Asimismo, se trata de un espacio de aguas cuya profundidad varía entre 500 y 3 600 metros, y en la que se han perforado cuatro pozos de exploración (sin carácter comercial), uno en el 2004 y tres en el 2012, «todos con manifestaciones de petróleo», asegura Suárez.
Dado que la ZEE incentiva la participación foránea para la exploración en aguas profundas, allí se han realizado significativos esfuerzos de adquisición sísmica: más de 30 000 kilómetros de 2D y más de 10 000, de 3D.
Vale insistir en que Cuba es un territorio prácticamente inexplorado en materia de hidrocarburos, que produce algo más del 40 % de los que consume. Por pertenecer a una mega cuenca productora de hidrocarburos, la ZEE atrae la mayor cantidad de miradas en lo que a la costa afuera antillana se refiere.
















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Mauricio Alonso dijo:
1
17 de febrero de 2017
18:23:17
Jorge Respondió:
24 de febrero de 2017
00:03:51
Rogelio Respondió:
26 de febrero de 2017
06:32:02
Mente de pollo dijo:
2
24 de febrero de 2017
07:11:05
Rudy Respondió:
24 de febrero de 2017
10:16:56
Jose Respondió:
24 de febrero de 2017
15:28:45
Jorge Piñon dijo:
3
24 de febrero de 2017
10:18:14
Jose R Oro Respondió:
25 de febrero de 2017
12:43:48
Arturo dijo:
4
25 de febrero de 2017
15:03:51
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