ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Brigadistas nórdicos en la siembra de un árbol de la amistad en el bosque martiano del Campamento Internacional Julio Antonio Mella del municipio de Caimito, provincia de Artemisa. Foto: (cortesía ICAP), Karoly Emerson

Los jóvenes suecos Johanna Wagner, Allis Millergard, Molly Berssren y Anton Suneson integran la 60 Brigada Nórdica de Solidaridad con Cuba, que del 15 de diciembre al 5 de enero visitó la Mayor de las Antillas.

Convocados por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), los más de 40 brigadistas de Dinamarca, Suecia, Reino Unido y Suiza, realizaron intercambios con la población, recibieron charlas de la actualidad cubana y mundial, visitaron lugares de interés histórico y social, y realizaron jornadas de trabajo voluntario. Estos amigos de la Isla estuvieron alojados en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, ubicado en el municipio de Caimito, provincia Artemisa.

Johanna procede de la ciudad sueca de Malmö, estudió cine e inicia sus primeros pasos profesionales en la producción de audiovisuales testimoniales, le interesa conocer el socialismo por las referencias escuchadas de su abuelo, quien perteneció al Partido Comunista, combatió el fascismo en la Segunda Guerra Mundial y le aseguró, que ese tipo de sistema social garantiza el bienestar de las personas. Ella desea aprender de las experiencias cubanas.

Acto de bienvenida oficial a los integrantes del 60 Contingente de la Brigada Nórdica. Foto: (cortesía ICAP), Karoly Emerson

Antes de integrarse a la brigada cursó estudios en Cienfuegos (centro-sur de Cuba) para aprender el idioma español, porque desea leer directamente en la prensa las novedades sobre la nación caribeña. Aseguró que los medios de difusión masiva de su país tergiversan la realidad cubana y ocultan los resultados positivos en la elevación de la calidad de vida de las personas.

«Cuba es un buen ejemplo para mostrar al mundo –puntualizó la joven- aquí se vive en paz, con tranquilidad y sin miedos por la delincuencia, el tráfico de drogas, las mafias y otros males sociales presentes en los países capitalistas, incluido Suecia. Mi experiencia en esta Isla ha sido enriquecedora y deseo regresar.»

Similar criterio expresó Allis, quien visitó las ciudades de Santiago de Cuba, Camagüey y Las Tunas. Ella viajó con antelación a la Isla para asistir al homenaje postumo brindado por el pueblo cubano al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien falleció el 25 de noviembre. Destaca que el pueblo cubano es respetuoso, educado, cariñoso y amable.

Significó que lo mejor de este país caribeño es la calidad humana de su pueblo.

Viajó a esta latitud interesada en la cultura, principalmente interesada en el popular baile de la salsa, pero reconoce llevarse recuerdos más gratificantes.

Ella desea colaborar de alguna manera con el proyecto social cubano y por tal motivo se inscribió en la brigada, que brinda la posibilidad de realizar jornadas de trabajo voluntario en la agricultura y otras faenas sociales.

Sus amigos Molly y Anton también se sintieron atraídos por practicar el idioma español y por ese motivo viajaron a la Mayor de las Antillas. Ellos reconocen vivir una experiencia maravillosa en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, al compartir con personas de otras naciones europeas y recibir testimonios personales de cómo se lucha por derrotar las políticas neoliberales, impuestas por los gobiernos de la derecha en el llamado Viejo Continente. A su vez, aprenden de las conferencias de expertos cubanos sobre la actualización del modelo económico y de la construcción del socialismo en la Isla.

Los cuatro conocieron del contingente solidario a través de la Asociación de Amistad Suecia-Cuba, que dispone de una estructura nacional en ese país europeo, y lleva a cabo acciones para denunciar el genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de medio siglo a la nación antillala; exigir a Washington la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo, donde radica una cárcel que practica la tortura a los prisioneros; desmentir campañas mediáticas contra la Revolución y divulgar la verdad de la Isla caribeña.

Así lo comentó Sonia Villalobos, nacida en Chile y exiliada política en Suecia, quien dirige el grupo solidario en la ciudad de Västerás y afirmó que para cumplir con tales objetivos se instrumentan variadas actividades como los festivales culturales en un punto céntrico citadino; ahí reparten boletines y explican la vida en la nación caribeña.

También promueven los viajes a Cuba a través de las brigadas de trabajo voluntario y de otras modalidades turísticas con el fin de conocer el país; imparten cursos de historia; envían cartas a los medios de prensa que atacan a la Revolución y a sus líderes para exigir el apego a la verdad, y promueven intercambios con el pueblo sueco en diversas acciones de solidaridad.

«Cuba es nuestro referente –enfatizó la activista política- no descansaremos en nuestra labor solidaria y continuaremos dando batallas por la Revolución en cualquier lugar del mundo. El pueblo cubano puede contar con nuestro apoyo incondicional.»

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Miguel Angel dijo:

1

7 de enero de 2017

07:22:22


Linda tradición de amistad y solidaridad del pueblo de los países nórdicos con la Revolución cubana. Muchas gracias "AMIGOS" por su apoyo.