ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Además de internacionalistas cubanos para preservar la soberanía e independencia de Angola, Cuba envió médicos para atender a la población angolana. En la gráfica un galeno cubano en el Hospital de Cabinda, Angola. Foto: Ricardo López Sánchez

«Fidel no le pertenece solo a Cuba, le pertenece a este mundo nuestro, a esta América nuestra», sentenció el presidente eterno de Venezuela Hugo Chávez Frías el 13 de agosto de 2001 y los cubanos somos conscientes, que nuestro líder no tuvo límites, fronteras, espacio o tiempo.

Fuimos testigos de su vocación solidaria, allí donde ocurrió una catástrofe natural, una injusticia, un pueblo necesitado de salud o unos jóvenes sedientos de estudios. Entendió que la pobreza no se elimina con las bombas, sino con la cooperación.

Hizo de la solidaridad internacionalista un pilar esencial de la política exterior de la Mayor de las Antillas, brindó apoyo a los movimientos de liberación nacional en América Latina, África y Asia en los años 60 del pasado siglo. Argelia fue la primera que se benefició de la ayuda cubana en diciembre de 1961, mientras combatió el colonialismo francés.

Sobresale en este sentido la epopeya internacionalista de Angola entre 1975 y 1988, cuando miles de combatientes cubanos ayudaron a esa joven nación africana a defender su soberanía e integridad territorial frente a las apetencias colonialistas del otrora régimen del Apartheid de África del Sur, dotado de modernos armamentos suministrados por las potencias capitalistas occidentales.

La Revolución Cubana, liderada por Fidel Castro, apoyó a Vietnam a derrotar la intervención militar norteamericana en su territorio y una vez alcanzada la victoria abrió sus centros docentes para formar a miles de vietnamitas en diversas profesiones.

También la Isla caribeña acogió igualmente a muchos militantes de organizaciones de la izquierda latinoamericana, que se vieron obligados a refugiarse, debido a la persecución desatada por los regímenes militares de la década del 70 del siglo XX.

El principal aporte ha sido en el sector de la salud con la cura y tratamiento de enfermedades a millones de necesitados en el mundo. En 1960, Cuba envió personal sanitario a Chile tras un terremoto que destruyó el país. Para 1963 se conformó la primera brigada médica integrada por 55 profesionales, quienes partieron a Argelia para ayudar a ese pueblo.

Desde esa fecha, la Isla caribeña ha cooperado en el mejoramiento de los indicadores de saldu en 158 países. Actualmente unos 50 000 profesionales del sector laboran en más de 60 naciones y debe destacarse el Programa Integral de Salud, que benefició a Centroamérica después de ser azotada por un huracán en 1998, y la Operación Milagro de rehabilitación oftalmológica, que ha beneficiado a personas de escasos recursos en varios países del llamado Tercer Mundo.

El contingente internacional de médicos especializados en situaciones de desastre y graves epidemias Henry Reeve nació el 19 de septiembre de 2005 a propuesta de Fidel, al conocerse la tragedia causada por el huracán Katrina en territorios del sur de Estados Unidos, ayuda rechazada por el gobierno del entonces presidente norteamericano George W. Bush, pero que sirvió para conformar otras 40 brigadas, que han prestado sus servicios en situaciones de emergencia en 23 países. Debemos resaltar la labor meritoria de esos galenos para combatir la letal epidemia del ébola en África Occidental y el mortal virus del cólera en Haití.

Casi 40 000 profesionales de la salud de todo el mundo egresaron de las facultades médicas cubanas. Otra mención merece los miles de graduados en universidades radicadas en el exterior, conducidas y asesoradas por docentes cubanos. Igualmente la Escuela Latinoamericana de Medicina de la Habana tituló a más de 27 500 jóvenes de 89 nacionalidades en 12 graduaciones. Ese fue un proyecto creado por Fidel el 15 de noviembre de1999.

En el tema educativo, Cuba elaboró y puso en práctica el programa de alfabetización “Yo, sí puedo” en 2003 a propuesta del propio Fidel Castro, con el fin de erradicar el analfabetismo en el mundo. Con ese método para aprender a leer y escribir Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua lograron erradicar ese flagelo en la última década.

El «Yo si puedo» se utiliza en otros países del continente y del mundo, se aplica en varios idiomas entre ellos el francés, el creol, guaraní y maorí, rescatando de la ignorancia a millones de personas.

En la clausura del encuentro Mundial de Solidaridad con Cuba, efectuado en La Habana el 25 de noviembre de 1994, Fidel señaló: «Cuando nosotros ayudábamos a los revolucionarios centroamericanos, los norteamericanos decían que nos quitaban el bloqueo si dejábamos de ayudarlos, y nunca nos pasó por la mente semejante cosa. En otras ocasiones hablaban de que estaban dispuestos a quitarnos el bloqueo si dejábamos de ayudar a Angola y a otros países de África, y nunca nos pasó por la mente la idea de negociar nuestras relaciones con otros países. En otras circunstancias, decían que nos quitaban el bloqueo si rompíamos nuestros vínculos con la Unión Soviética, y nunca se nos ocurrió semejante cosa, porque no somos un partido ni una dirección política que negocie con los principios. A ese precio nunca dejaría de existir el bloqueo, porque es un precio que no estamos dispuestos a pagar».

En esa ocasión y durante toda su vida, su enérgica voz defendió a Cuba de cualquier agresión del imperialismo norteamericano. Sus discursos resultaron enseñanzas cimeras para orientar a las masas en cómo emanciparse de la dominación capitalista mundial.

Se reunió con jóvenes del mundo y de Estados Unidos, quienes desafiando las leyes del criminal bloqueo económico contra la Isla, viajaron a esta latitud para conocer la realidad cubana. Conversó largas horas con ellos para explicarle que la Revolución necesita del concurso de todos en cada trinchera, en cualquier parte del planeta. Fidel fue y es un adalid de la globalización de la solidaridad.

«Fidel cree que es posible el cielo en la tierra», aseveró su amigo brasileño Frei Betto; nosotros decimos: «Fidel hizo posible el cielo en la tierra y viceversa».

Primer Encuentro Mundial de Solidaridad efectuado en La Habana el 25 de noviembre de 1994. Foto: Arnaldo Santos
Conformación del contingente internacional de médicos especializados en situaciones de desastre y graves epidemias Henry Reeve el 19 de septiembre de 2005 para socorrer a las víctimas del huracán Katrina en Estados Unidos. Podio femenino en el Campeontao Mundial de Ajedrez Relámpago Foto: Ricardo López Hevia
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Miguel Angel dijo:

1

1 de enero de 2017

09:12:32


Excelente resumen de la política solidaria e internacionalista de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.