
El recibir la noticia de padecer cáncer causa un impacto sicológico negativo y genera una gran tristeza para el paciente, sus familiares y allegados.
Por tal motivo integrarse a un grupo social que tiene entre sus propósitos combatir esta afección es la mejor manera de elevar la autoestima y comprender del valor de la vida hasta el último minuto.
Así lo refirieren a Granma Internacional varias mujeres operadas de cáncer de mama, miembros del grupo Alas por la Vida, fundado el 8 de marzo de 2003, a propuesta del colectivo de profesionales del Hospital Universitario Manuel Fajardo, vinculados al Grupo de Mastología.
El principal objetivo constituye mitigar el impacto del diagnóstico buscando informar, orientar, divulgar y promover actividades de salud, así lo afirma Erlinda Disotuar Cobas, profesora jubilada y fundadora del grupo.

Explica: «Me enteré de esta experiencia a través de una convocatoria llevada a cabo por el doctor Alexis Cantero Ronquillo y a la primera cita acudimos 17 mujeres, hoy somos más de 500 con extensión hacia todas las provincias del país. También acuden familiares, cuidadores y jóvenes sanas interesadas en informarse sobre el tema».
En un primer momento, este grupo desarrolló actividades con las pacientes operadas para lograr su rehabilitación total y promover su reinserción en las actividades sociales sin temores o estigmas, con el goce pleno de su bienestar personal.
En la actualidad se ejecutan actividades para promover acciones de salud dirigidas a la mujer sana para que participe en el Programa de Diagnóstico Temprano del Cáncer de Mama y conozca las medidas adoptadas por el Ministerio de Salud Pública de Cuba a través de sus instituciones para dar cobertura médica y ayudar a las necesitadas.
Para ello utilizan los medios de difusión masiva tradicionales y las redes sociales en la Internet para divulgar la existencia del grupo y emitir mensajes educativos sobre la importancia de las revisiones periódicas, el auto examen mamario y la realización de la mamografía.

«Esta vía de integración nos hace sentir divinamente -comenta Erlinda Disotuar Cobas-. Yo misma tengo 70 años con más de 20 años de operada y me siento reinsertada socialmente y plena. De otra manera estuviera en la casa dedicándome sólo a las actividades domésticas. Nuestros médicos vienen y nos ayudan a evacuar las dudas y siempre están atentos a nuestras demandas».
Además de recibir información de los profesionales, el grupo promueve conciertos para atraer a la mayor cantidad de público e interesarlo en el tema; convoca a caminatas y organiza exposiciones gráficas en diferentes museos.
Ello lo reconoce la pintora Bertha Dora Lemus, quien donó 12 de sus mejores óleos a una muestra exhibida en el Museo del Ron en La Habana Vieja, como parte de la jornada por el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, celebrado cada año el 19 de octubre.

«Me dedico a la pintura naif, un tipo de método ingenuo y natural. No requiere estudios académicos y busca crear emociones en el espectador. Me recreo en el tema de la cultura haitiana y pinto mujeres en relación social con otras personas, expreso las distintas religiones en las cuales ellas buscan su fe», explica la también doctora en Pedagogía, hoy jubilada.
Esta artista hace siete años lucha contra el cáncer, ya le diagnosticaron una fase terminal y la imposibilidad de someterse a otra cirugía, sin embargo habla con mucha alegría de varios proyectos a realizar en los próximos días y advierte: “No puedo detener la enfermedad, pero si puedo luchar y sin lucha no hay triunfo”.
Con ella coincide Milagros Hernández Alonso operada en el año 2002 y relata que se vinculó al grupo, porque unos amigos le hablaron al respecto y le proporcionaron un número de teléfono para llamar en el 2006. A partir de ahí no deja de participar en sus actividades.
Añade: «El grupo me dio mucha vida. Como toda operada estaba pasando por una etapa difícil con depresiones y encierros psicológicos. Padecer la enfermedad transforma nuestras vidas tanto laboral como familiar. Una vez que te insertas en Alas por la Vida te permite ver un mundo que tiene muchas similitudes entre las personas».
Entre los principales objetivos se busca elevar la autoestima de las operadas, mejorar su calidad de vida y disminuir el estrés; incorporarlas a la sociedad, buscar apoyo entre los médicos especializados en el tema, difundir información actualizada sobre el cáncer de mama y otros tópicos vinculados al tema; ofrecer información y orientación; aplicar y desarrollar terapias de grupo e invitar a las mujeres operadas que no conocen del proyecto.
Milagros Hernández Alonso significa que recibió gratuitamente todo el tratamiento médico. Ella al observarse una anomalía en su seno acudió al Instituto de Oncología y Radiología en la capital cubana, preguntó en el área de información por la consulta y sin turno previo acudió inmediatamente a una primera evaluación.
Luego le practicaron todos los exámenes con celeridad y los médicos determinaron operar. En el salón detectaron un tumor maligno de gran magnitud y al recuperarse de la cirugía le orientaron un tratamiento de quimioterapia y radioterapia. Por tanto asegura: «No hubo demora de ningún tipo, me trataron como una paciente necesitada de ayuda. No fui la única, sino que todas recibimos el mismo tipo de atención».
Para el doctor Alexis Cantero Ronquillo, coordinador de Alas por la vida y presidente de la Sección de Mama de la Sociedad Cubana de Cirugía, velar por el diagnóstico precoz de la enfermedad permite mayor supervivencia y una intervención temprana para acabar con la tumoración.
Asegura: «El cáncer de mama es un problema de salud a nivel mundial, es la primera causa de enfermedad en las mujeres y la segunda en provocarle la muerte, después del cáncer de pulmón. Hoy estamos enfrentando un asunto de gran dimensión desde el punto de vista humano, médico, económico y social. Sabemos que esta enfermedad conlleva tratamientos y acarrea coyunturas económicas delicadas, ello implica reposo y afecta la situación laboral de la mujer».
Esa alta incidencia igualmente se presenta en Cuba y por tanto el Ministerio de Salud Pública ejecuta un programa de diagnóstico temprano con el pesquisaje garantizado a partir de la atención primaria en los consultorios del médico de la familia, insistiendo en campañas educativas para practicar auto examen de mama de forma sistemática y luego disponer todos los recursos necesarios para combatir la enfermedad, incluso con ensayos clínicos de nuevas terapias como las vacunas profilácticas.
El también especialista de Segundo Grado de Cirugía y Profesor Auxiliar de Cirugía General del Hospital Clínico Quirúrgico Docente Comandante Manuel Fajardo afirma: «Cuba tiene un trabajo mancomunado para luchar contra el cáncer de mama en el cual participa la Federación de Mujeres Cubanas, el Ministerio de Educación y otras instituciones y organizaciones sociales. El proyecto Alas por la Vida es un granito de arena en este sentido».
















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Mary Flor Gandol Morffe dijo:
1
4 de noviembre de 2016
06:19:39
nueva amiga dijo:
2
4 de noviembre de 2016
09:34:00
Miguel Angel Respondió:
5 de noviembre de 2016
07:21:22
Margarita dijo:
3
10 de mayo de 2018
11:25:35
Marilín Respondió:
7 de junio de 2019
15:14:11
Virginia Molina Ponce dijo:
4
3 de noviembre de 2018
15:10:34
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