ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Yaimí Ravelo

Que alguien nos lo recuerde, por favor. Han pasado 57 años y yo acababa de nacer. El Pre­sidente Obama no había nacido. ¿Cuál fue el punto de ruptura de Cuba y los Estados Uni­dos?, ¿por qué, apenas un año después de iniciada la Revolución, en diciembre de 1960, el Gobierno estadounidense suprimía la cuota azucarera que cada año reservaba al principal producto cubano de exportación?, ¿acaso porque se violaban los derechos humanos? No lo creo. La Revolución había derribado una dictadura que los violaba impunemente, que asesinaba a los jóvenes en las calles. Aquel ejército asesino y corrupto combatía a los insurgentes en las montañas orientales, con armas estadounidenses. ¿Por qué, si no habían roto con Batista, rompían con el recién estrenado go­bier­no revolucionario? Ah, la doctrina imperial de seguridad nacional: el país no termina donde termina, se extiende hasta las torres de petróleo del Medio Oriente o de Venezuela, has­ta cualquier lugar donde operen o pretendan operar las trasnacionales. Se le impuso el bloqueo económico, comercial y financiero a una semicolonia que se insubordinaba; algo que, ciertamente, afectaba sus intereses económicos trasnacionales.

Nuestro Presidente ha propuesto al Go­bierno de los Estados Unidos una convivencia civilizada que acepte y respete las diferencias. Pero cuando el Presidente Obama habla de que el bloqueo no produjo los resultados esperados y que ha decidido por ello cambiar de estrategia (no de fin), dudo. ¿Será posible?, ¿querrán, de verdad, ellos? ¿No será que el multipartidismo que exigen y el desarrollo de la propiedad privada que desean se asocia no a la Carta de los Derechos Humanos, sino al De­cálogo de una soñada Reconquista económica y política?

Creo que la visita de Obama es un paso positivo. Es un hombre carismático. Con su sonrisa y su inteligencia natural, conquista corazones. Nosotros, quiero decir, los cubanos de las últimas décadas, conocimos a otro tipo de líder. El candidato a un cargo político en aquella sociedad debe ser un producto apetecible para el potencial consumidor: debe saber reír con los humoristas de turno, y si es posible, hasta bailar. Los electores-consumidores lo tendrán en cuenta —se supone—, si es simpático, y parece seguro de sí. Su programa de gobierno recogerá dos o tres tópicos de gran demanda para el sector que representa y mantendrá el orden establecido. Yo agradezco que venga, y que intente capturar mis sentimientos. Pero los cubanos hemos estudiado, y eso sirve de algo: las medidas que ha tomado para desestructurar el bloqueo, en lo posible, eluden la colaboración con el Estado, que es por cierto quien asegura la salud y la educación gratuita de todos los cubanos, y la seguridad social de niños, ancianos y desvalidos. Su propósito, insiste en ello, es estimular el éxito de los llamados “emprendedores”, los pequeños y medianos propietarios. Cree que ellos abrirán el camino hacia el capitalismo cubano. El capitalismo cubano, desde luego, no sería muy cubano. Y aquí está la bola escondida; porque si las trasnacionales regresan y se apoderan del país como antes, los pequeños y medianos propietarios serían barridos. Resulta que, paradójicamente, los cuentapropistas cubanos se­rán exitosos mientras vivan en una sociedad socialista.

A pesar de estas cavilaciones incómodas, me sentí satisfecho cuando dijo: “el destino de Cuba no va a ser decidido ni por Estados Unidos ni por otra nación, el futuro de Cuba —es soberana y tiene todo el derecho de tener el orgullo que tiene— será decidido por los cubanos y por nadie más.”

¿Entenderá lo que para noso­tros significa, en términos de soberanía na­cional, que ocupen ilegalmente por más de cien años parte de  nuestro territorio en Guan­tánamo?

Si la idea es que nuestros pueblos se en­cuentren y compartan con libertad sus criterios, aceptamos el reto. Nosotros también tenemos cosas que aportar y criterios que defender; no es gratuito el interés mutuo por desarrollar investigaciones médicas conjuntas, y por colaborar en el control de epidemias que afectan por igual a todos los pueblos del mundo, como las del cólera en Haití, el ébola en África o el zika, más recientemente. Entonces, no entiendo por qué Obama, si elogia la actitud de Cuba en África, mantiene el programa que estimula la deserción de los médicos y enfermeros que colaboran en otras naciones.

La lógica de la convivencia civilizada conduce a la eliminación incondicional del bloqueo. Y descarta frases como esta: “hay mayor interés en el Congreso para eliminar el embargo. Como dije anteriormente, la rapidez con que ello suceda, en parte va a depender de que podamos solventar ciertas diferencias sobre asuntos relacionados con derechos humanos.” La no aceptación del sistema político cubano, digámoslo de una vez, nada tiene que ver con principios o convicciones humanistas, sino con intereses económicos imperialistas. Fidel y Raúl —tanto como Camilo y el Che, entre otros— conquistaron el corazón de los cubanos en 1959, no por un estudiado carisma eleccionario, sino porque primero pusieron en juego el suyo propio, porque más que con palabras —y no se puede decir que hablaran po­co— hablaron con hechos. Es el tipo de líder al que se acostumbraron los cubanos. Obama no pudo resistir la tentación de fotografiarse con la silueta del Che a sus espaldas; él nada tuvo que ver con su muerte, desde luego, pero es el Pre­sidente del imperio que la decretó. ¿In­ten­taba apoderarse del símbolo o solo se llevaba a casa un souvenir? La apropiación y la manipulación de los símbolos podría ser tema de otro artículo.

Que acepten nuestro socialismo pacífico no es un grave problema, Cuba no es una amenaza para los Estados Unidos. Pero si el imperialismo no se contiene, por naturaleza, en sus fronteras, ¿qué hacemos? Esta visita ya es histórica. Hacía 88 años que no venía un Pre­sidente de ese país; antes del 59, la colonia se administraba desde la Embajada. El puente de la confianza debe construirse desde las dos orillas.

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Miguel Angel dijo:

1

22 de marzo de 2016

07:20:14


Excelente trabajo del comp Enrique Ubieta Gómez, muy profundo, analítico, comenzando su descripción desde el propio inicio de la triunfante Revolución el 1o de enero del 59, Fidel fue a los EEUU a participar en la Asamblea General de la NNUU, nadie del gobierno norteamericano lo recibió, pidió entrevista con el repugnante presidente Eisenhower, no lo recibió. No le dieron derecho a un hotel para él y su delegación, como al resto de los países, con pretextos burdos. Recibió la solidaridad de la comunidad afronorteamericana de USA, por qué? por ser simpático, nada de eso, nuestros dirigentes no están formados en esa escuela, por lo q representaba la Revolución cubana como ejemplo de emancipación para todas las causas justas, incluyendo la lucha de los negros contra la discriminación en su propio país. Fidel expresó q no iba a los EEUU pra pedir beneficios personales ni pedir dinero para Cuba, solo quería pedir buenas relaciones entre las dos naciones. A partir de ese momento, después de las nacionalizaciones obligadas por la posición contrarrevolucionaria de las empresas yanquis, se implantó la guerra de todo tipo contra Cuba hasta hoy, la instauración del genocida del bloqueo por mas de medio siglo para matar por hambre y necesidades a nuestro pueblo, q apoya la Revolución y sus conquistas. Obama, q es un hombre inteligente, pragmático, destaca q el bloqueo ha sido perjudicial para todos y la Revolución esta incólume, hay q cambiar el método, no el objetivo, q persiste, destruir la Revolución. Entonces se concentra el ataque en los supuestos DDHH, cambios de política interna, quiere decir, instaurar el capitalismo cubano, crear una clase media cubana, q después combata con su poder económico a la Revolución desde dentro, muy astuto, pero no tragamos el anzuelo, nada de capitalismo, ya lo conocimos en Cuba y la actualidad en otros países, cuales son los resultados? conocidos también, riqueza contra pobreza, desigualdad e injusticia. Las palabras de Obama son muy bien estudiadas: “hay mayor interés en el Congreso para eliminar el embargo. Como dije anteriormente, la rapidez con que ello suceda, en parte va a depender de que podamos solventar ciertas diferencias sobre asuntos relacionados con derechos humanos.” Por que hay q politizar el tema, por qué hay q condicionar un derecho q nos corresponde, a cambios en nuestro sistema político económico social, es decir, socialismo. Acaso nosotros condicionamos sus problemas internos, su sistema imperial para negociar? Entonces tiene q existir, lo exigimos, igualdad de condiciones. Tienen q aceptar nuestro sistema socialista, si de eso depende la continuidad de las relaciones, están perdidos, se ha derramado mucha sangre en toda nuestra gloriosa historia para echar por la borda, de golpe y porrazo, todas las conquistas, los DDHH q disfruta nuestro pueblo, no lo aceptamos. Conversamos de lo quieran, establecemos los acuerdos de cualquier índole beneficiosos para ambas naciones, pero sin ceder un ápice en nuestros principios, en la independencia de Cuba, en la existencia victoriosa de l Revolución Socialista. Viva Cuba Libre!

Karel dijo:

2

22 de marzo de 2016

07:37:37


????????????????????????, de acuerdo Enrique, creo que en pocas letras has podido expresar parte de mi sentir y pensamiento. Espero que la nueva generación de nuestro país esté a la altura necesaria para afrontar los nuevos retos. Al no estar en Cuba solo sé por leer el Granma que en algunos ordenadores no se ve quizás por las propias compañías telefónicas es lo que he deducido, esto es solo un ejemplo,de que muchos ignorantes de nuestra sociedad y otros que venden su opinión no no aceptan nuestro sistema social y abren sus bocas llenos de falsa seguridad de criterio para definir lo correcto según ellos, parte de este circo lo vivo diariamente. Si alguien lee este comentario seguro dirá ; pero no estás en Cuba ?, es cierto, no estoy físicamente pero mi corazón sigue allí, como dice la canción, de momento desde aquí hago la labor que me permiten las circunstancias, defiendo y defenderé nuestra patria y nuestros principios. Recordando a nuestro apóstol y parafraseándole, "estos monstruos tienen unas entrañas muy oscuras"

zory dijo:

3

22 de marzo de 2016

07:51:14


Formidable comentario, toda una verdad, ante todo tener presente la cautela, el imperio hace lo suyo y Cuba decide sus pasos.

cubana dijo:

4

22 de marzo de 2016

07:51:14


Comparto sus criterios, soy cubana nacida cuando la crisis de los mísiles y desde pequeña me inculcaron el amor a la Patria, y con él la identificación con el proceso revolucionario, que he aprendido puede ser mejor y más perfectible, solo por nosotros mismos, con nuestro trabajo creador y nuestra eficiencia, aunque los tiempos cambien. Usted ha sido muy claro en su articulo, muy asequible al entidimiento de cualquier persona, lo felicito.

Guglielmo Melloni dijo:

5

22 de marzo de 2016

08:36:44


Queridos compañeros del Granma, a mi parecer, el analisis que hace el autor Enrique Ubieta Gómez, és muy convincente. El problema siempre és lo mismo, .....lo que va repitiendo el compañero Presidente de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz: "LA CONVIVENCIA CIVILIZADA"!!!!! No cabe duda que el presidente Obama és un líder carismatico, amable y inteligente, pero és el presidente de los Estados Unidos de America, del hímperio, que, por nada nal mundo, NO ACEPTA EL PRINCIPIO DE LA SOBERANÍA NACIONAL, no solo de Cuba, ma de qualquier otro país. Por eso que, cuando Obama dice que "....el destino y el futuro de Cuba será decidido por los cubanos y por nadie más....", adjunto al hecho de que abren a los privados cuentapriopistas (disriminando a los órganos estatales), ad algunos intercambios de estudiantes, al hecho que el BLOQUÉO puede ser que un día se va a lavantar, y que lo va a decidir el Congreso, (a según de los cambios politicos que se vayan hacer en Cuba), en una sola palabra, Obama és un "bueno y simpatico muchachón", pero, tambén para él, siempre el asunto és "el cambio de régimen en Cuba". Para concluír, para mi está muy claro que, a pesar de las cosas que yo pienso de los EE.UU. y de su presidente, la visita a Cuba de Obama és una victoria del Pueblo Cubano, de su Revolución, de su Dirección Revolucionaria lídereada por Raúl y Fidel, que, con esta visita, rechaza los calculos imperialistas de ofuscar la imagín de Cuba ante los pueblos de América Latina y del mundo!!! Los acuerdos de estos días con Venezuela del presidente Maduro, las tratativas entre las FARC-EP y el gobierno de Colombia, las intervenciónes fírmes de Raúl, dimuestran que la batalla sigue siendo de largo plazo, pero, los cubanos y los amigos de Cuba en el mundo, estámos en "buenas manos". Un abrazo y Adelante Camaradas!!!