ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

“El agua es un recurso que no abunda hoy y se espera que para el futuro cercano haya que buscar alternativas para su explotación en esta isla rodeada de mar, donde se derrocha tanto de ese líquido”, aseguró el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Me­nén­dez, vi­cepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, durante el balance de los resultados del año 2015 en el Instituto Nacional de Re­cursos Hidráulicos.

De los 47 indicadores implementados para evaluar el cumplimiento de los objetivos de trabajo, se evaluaron de bien 30, nueve regular y ocho de mal. De ese análisis trascendieron aque­llas líneas donde debe centrarse el perfeccionamiento del Instituto, por ejemplo: elevar el nivel de obras certificadas, mejorar la eficiencia energética, incrementar la cobertura del servicio de acueducto, así como de saneamiento de las aguas, y optimizar las soluciones a las averías detectadas.

En el caso de Oriente, es crucial el papel del grupo temporal de enfrentamiento a la sequía, al que comparecen organismos estatales derrochadores de agua. De esta manera se logró reducir el gasto innecesario del líquido durante los procesos industriales, sobre todo en aquellas fábricas con cierto nivel de obsolescencia, que requieren de un constante mantenimiento para lograr estándares de calidad y eficiencia que impacten en la vida económica del país.

Pero el incumplimiento de los indicadores en varias provincias fue el núcleo del análisis, más allá de los buenos resultados. “Nos están afectando problemas subjetivos, errores in­jus­tificados. Si un cuadro no se siente capacitado para asumir una tarea, lo mejor es que la entregue, porque luego viene el delito. Cuando se certifica una obra, se supone que cumple con los requerimientos del país”, acotó Valdés Menéndez, como parte del debate.

Alina Leal, delegada al balance por Ca­ma­güey, señaló que la política de cuadros no fue la mejor en su provincia, lo cual incidió en el in­cumplimiento en el plan de inversiones, además no existe una suficiente cobertura hidrométrica y se produjeron hechos delictivos. Para revertir este efecto, se trabaja en el control a pie de obra de cada detalle, en busca de alcanzar la eficiencia necesaria.

“Hubo una UEB que tuvo hasta siete directores en un año, ello incidió en la falta de seguimiento de los problemas en la base”, declaró Alexander Abreu, delegado de Artemisa, don­de se evidencian grandes problemas en la política de cuadros.

“En las provincias que son experimentos debe arreciarse el control y la eficiencia, se supone que son los ejemplos a generalizar”, subrayó Valdés Menéndez, quien además se refirió a la necesidad de implementar un sistema empresarial donde las negligencias no queden a la cuenta del país, pues todas las inversiones han sido planificadas y no tienen por qué fallar.

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Ciro M.Flores Fernández dijo:

1

13 de marzo de 2016

08:11:32


En el caso nuestro, en Camagüey,no tenemos metrado, el consumo de agua en todas las fábricas y dependencias (me refiero a Bebidas y Refrescos) que era por donde primero, debemos iniciar la gestión del agua.