ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El esfuerzo de muchos es lo que le permite seguir rodando a buena parte de ellos, cuando la gran mayoría cuenta con más de tres décadas en sus rodamientos. Esa es la realidad de más del 95 % de los tractores registrados en el país, cuyo parque total ascendía en el 2015 a 62 668 unidades y de los cuales el 70 % estaba vinculado al Ministerio de la Agricultura (Minag).

Y entre la pléyade de energías multiplicadas para mantenerlos vivos, se inscriben en su hoja de ruta la voluntad del Estado y su proceso inversionista para la actividad, y también el ingenio cotidiano —a golpe de pruebas— de mecánicos y operarios, quienes ponen a buen recaudo el ánimo y las ganas de no renunciar a la modernización tecnológica y a la humanización que esos equipos aportan al trabajo agrícola.

Un flash-back del último lustro evidencia la gestión, en tanto país, por renovar gradualmente ese deteriorado parque, sea a través de iniciativas y financiamientos nacionales, o bien mediante proyectos de colaboración y créditos gubernamentales externos, entre otras fuentes.

En septiembre del pasado calendario, por ejemplo, Granma publicó la adquisición por la empresa cubana importadora y exportadora de productos técnicos (Tec­noimport) de 587 tractores de mediana y alta potencias, sobre neumáticos, comprados al Grupo YTO —corporación china líder en la fabricación de maquinarias agrícolas en el mercado asiático— como parte de dos lotes, además de la rúbrica de otro contrato para el suministro de más de 330 nuevas unidades, que debían entrar previo al cierre de diciembre.

Y aun cuando la adquisición de esa maquinaria te­nía destino en varios sectores —entre ellos el Mi­nis­terio de Salud Pública, los Servicios Comunales y la actividad de apoyo a la pesca—, una parte importante parqueaba sus energías en la Agricultura y Azcuba, como principales beneficiarios.

Eddy Soca Baldoquín, director general del Centro Nacional de Control de la Tierra y Tractores, comentó a nuestro periódico que de los financiamientos disponibles para el sistema logístico del Ministerio de la Agricultura, una significativa fracción corresponde a garantizar las partes y piezas de repuesto de estos equipos, o lo que es igual, su vitalidad. Y esto es válido no solo para el segmento estatal, sino va de cara asimismo al sector cooperativo y campesino.

Otra buena nueva llegó hace unos días —con unas 90 millas de por medio— cuando se hizo público el otorgamiento de la licencia por la estadounidense Oficina de Con­trol de Activos Ex­tranjeros a la compañía Cle­ber­ LLC, como uno de los pasos en su ruta a convertirse en inversionista de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) y parquear allí una planta de tractores, con capacidad de producción estimada en cerca de 1 000 unidades al año. Novedad esta que, de aprobarse finalmente por las autoridades competentes en esta última fase, serviría de inyección a un paisaje agrícola cubano ávido del empuje de sus caballos de fuerza.

Máxime cuando a nuestro deprimido parque de tractores le toca lidiar —como frenos adicionales— con la dilatada diversidad de marcas comerciales (más de 26, de diferentes países), sin contar los respectivos modelos por cada denominación que aran en tierras nacionales.

Recordó Soca Baldoquín que, por el momento, la convocatoria más apremiante del centro que dirige, se enfoca en la Actualización Técnica y Registral de tractores y cosechadoras autopropulsadas 2016, prevista del 1ro. al 30 de abril próximo.

Su predecesor —el proceso del 2015— dejó entre sus lecturas dignas de estudio, que ese año registró el total de tractores más discretos respecto a los dos calendarios precedentes; más de la mitad de la cifra global correspondiente a la última actualización técnica y registral está en manos de personas naturales; existen más de 8 490 equipos inactivos, con Granma, Camagüey y Holguín a la ca­beza —por provincias— en este indicador de inercia, y una incidencia mayor en este sentido, de las personas jurídicas en relación con las naturales. Las primeras de ellas con el 20 % de su parque inactivo, mientras las se­gundas apenas un 7 %.

Sin minimizar las ventajas que otros medios menos agresivos al suelo ofrecen, la introducción de maquinarias de nueva tecnología es un síntoma esperanzador de proyectos más ambiciosos que apuestan por invertir en un escenario productivo que implora —más bien exige— in­yecciones de recursos como las que se le han ido administrando por prescripción estatal. Pero la receta en sí, los tractores, no tienen la panacea, hay que apelar —por encima de todo— a los hombres y mujeres detrás del volante de estas vetustas moles de hierro en nuestros campos.

 
 
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Rafael Rodriguez dijo:

11

25 de febrero de 2016

10:10:00


Con los problemas financieros que tiene el país y lo costoso que son los tractores importados, no se por cual negligencia hace bastante tiempo en un almacén al aire libre en Guanabacoa exactamente frente al complejo deportivo Quintín Banderas hay mas de 100 tractores durmiendo sin aportar nada a la economía, si se compraron por necesidades de la agricultura, por que no lo distribuyen y entregan a quienes los puedan poner a trabajar y poder recuperar esa inversión convirtiéndolos en alimentos para el pueblo. Cuando no duele en bolsillo se bota el dinero ajeno.

Ramon Respondió:


25 de febrero de 2016

11:20:47

Mucha razon tiene usted en su comentario , y es una pena que eso siga ocurriendo las conciencias de las personas no cambiaran cuando no les toca de cerca el pagar esos tractores nuevos para ponerlos a trabajar. Lo que pasa es que los responsables de ese desperdicio de recursos tienen nombres y apellidos y seria bueno empezar a sacar a la luz a esos negligentes e irreponsables, el dia que se haga vera usted que los demas la pensaran mas de dos veces antes de no cumplir o trabajar mal.

Palax dijo:

12

25 de febrero de 2016

11:14:21


Lo que no entiendo es que siendo Cuba un país agrícola en los años 70 y 80 del siglo pasado no se montara en nuestro país una fábrica para hacerlos acá en Cuba.

jose cuervo dijo:

13

25 de febrero de 2016

11:39:18


Muy buen trabajo. Ilustrado y muy digerible para el lector.

Alexander dijo:

14

25 de febrero de 2016

12:58:36


No todo es feliz en este campo. De qué sirve tener tractores nuevos si no se usan para el propósito principal, sino como medio de transporte. Yo vivo en Alamar y casi todos los días veo por las calles uno de los tractores nuevos que entraron al país trasladando a una persona!

Dalí dijo:

15

25 de febrero de 2016

13:07:34


NO debemos tener miedo a abrirnos inteligente y responsablemente la propiedad privada, esta ya existe, lo q si no se debe permitir es el monopolio, y la superdiferenciación de clases sociales! Si ganas más pagas más(impuestos), no tienes el derecho de ser tratado, ni mejor atendido q los demás x q tiene mejor posición económica y/o social, no me impotaria q tengas 1 carro cuando yo pueda viajar en 1 ómnibus como ser humano, si tienes tú casa de 2 plantas y con piscina etc, felicidades, yo entro a la del centro recreativo o a la del hotel xq trabajé bien y pude ahorar un poquito y mi casa es simple pero tengo lo básico en ella! etc etc etc ..............Podemos hacer el socialismo del siglo 21 como soñó Chavez para su patria!

Ramon Respondió:


26 de febrero de 2016

07:20:33

Estimado Dalio, desde que el mundo es mundo en el capitalismo quien mas gana paga impuestos de acuerdo a su renta. Pero eso nada tiene que ver con este problema de los tractores que llegan nuevios comprados por el estado cubano y luego quien debe encargarse de distribuirlos y garantizar que se pongan en funcion de la agricultura no lo hace y los dejan oxidarse bajo sol y lluvia a la intemperie. Estas negligencias suceden en todos los lugares y paises cuando las cosas son estatales y a nadie le duele de su bolsillo que se desperdicie tanto recurso. En cambio si fueran de un privado esto no pasaria porque sabe que se queda arruinado, ya antes de hacer la compra sabe cada tractor donde va y que lo hace porque existe una demanda y lo vende a quien lo compro, en cambio cuando es el estado el que compra esos grandes numeros , llegan al pais los tractores, y despues quien se debe ocupar esta siempre reunido, quizas se entero de la noticia de que llegaron por otro que lo oyo decir , en fin lo mismo con lo mismo y se desperdician recursos y dinero que el estado no tiene por culpa de un incapaz.