ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Tarimas vacías y escasos productos en venta es el escenario común, por estos días, en los agromercados que funcionan bajo gestión estatal. Foto: Jose M. Correa

Tarimas vacías. Es la primera impresión que se pudieron haber llevado los clientes si por estos días visitaron algunos de los agromercados de La Habana, principalmente aquellos que funcionan bajo gestión estatal; una incertidumbre compartida por la población y que se acentúa ante la escasa oferta y variedad de productos de que hoy adolecen estos comercios.

En un recorrido por varios municipios de la capital, Granma pudo constatar que no se trata de un hecho aislado, lo cual algunas personas en la calle ya asumen como consecuencias de las lluvias que cayeron en zonas de Artemisa y Mayabeque, o el recurrente tema de los precios y esquemas de comercialización, puestos en la mira durante las sesiones de la recién finalizada Asamblea Nacional del Poder Popular.

La realidad es que el abastecimiento en diciembre fue muy malo, sobre todo después del día 24, comentó Alfredo Arteaga Cárdenas, jefe de Área de Venta del Mercado EJT Porvenir, en Lawton.

“Ahora en enero, han comenzado a entrar algunas viandas y hortalizas como plátano burro, de fruta y de vianda, quimbombó, boniato, también tuvimos habichuela y tomate. Este último se vendió a dos pesos la libra, pero como las cantidades que nos suministran no son las necesarias, lo que duran en tarima son apenas unas horas”, agregó.

Eloína García, vecina de la localidad, refirió que en las últimas semanas del año casi no se vieron verduras y esa es una fecha en la que el cubano acostumbra a llenar sus jabas lo me­jor posible. “Pero si vas a los ‘particulares’ hay de todo, el problema son los precios, imagínate que la libra de tomate está de 20 a 25 pesos, y la malanga va por el mismo camino”.

Al respecto, Raúl Rivero Batista, jefe de los Mercados EJT en la provincia, confirma que la falta de suministros a principios de este año y finales del 2015 es innegable. “Los diez mercados que nosotros tenemos están en la misma situación, incluso el de 17 y K en el Vedado, que es de gran referencia en la capital. Pero si te llegas al de 19 y B u otro de oferta-demanda (MAOD) la imagen es bien diferente”.

“No obstante, confiamos en que la situación vaya recuperándose, tal es así que para este mes ya tenemos en convenio (con la empresa agropecuaria Alquízar) la compra de 890 toneladas, entre viandas, hortalizas, frutas y granos”, añadió.

Si bien las proyecciones pueden resultar alentadoras, hacen falta más que buenos augurios para concretar acciones que aseguren que la cadena —entre revendedores y bajos índices en la producción agrícola— no siga rompiéndose por el eslabón más débil: el cliente.

LAS MISMAS OFERTAS… IGUAL PROBLEMA

Un ambiente similar al descrito podía vislumbrarse en el MAE Plaza del Cerro: mostradores vacíos que se acumulaban casi en caravana y unos pocos racimos de plátano y ristras de ajo. Atrás, en los almacenes, los camiones parados y sin cargas, posible señal de que esa mañana tampoco iban a surtir nuevas mercancías.

En el EJT Tulipán, en el barrio de Nuevo Vedado, tampoco se avizoraron signos de diferencia.

Según confirmaron varios trabajadores del centro, ese día solo habían entrado seis sacos de quimbombó, seis de berenjenas, 120 tallos de plátano fruta y 48 sacos de boniato, cifras para nada suficientes teniendo en cuenta que se trata de un mercado de considerable extensión, visitado además por cientos de personas diariamente y de varios municipios cercanos.

En el puesto de los plátanos (quizá el único producto que invariablemente se repite de agro en agro, pero cuya calidad deja mucho que desear), Lázaro Valdés, cliente habitual, precisó que las hortalizas han sido las más afectadas en este desabastecimiento.

“Aunque no se ha informado nada, yo me imagino que han existido deficiencias en la producción por el tema de las lluvias que cayeron a principios de diciembre, sabemos que a veces la culpa es de la naturaleza y no del accionar del hombre, pero después te das cuenta de que la yuca también está perdida, un cultivo que sí se beneficia de las lluvias, y uno no sabe qué pensar”.

Al decir de Lázaro Pita Hernández, administrador de este EJT, a veces las cooperativas no cumplen al 100 % el plan de entrega o los productores quieren que se eleven los precios de compra.

“Nosotros aquí tenemos la malanga a 3,50 la libra, pero si las agropecuarias que nos abastecen nos la dan a 3,70 pesos cuando le aplicas el 8 % de ganancia, hay que venderla entonces a cuatro pesos. Eso es una barbaridad, pero nosotros no somos los que cultivamos, lo peor es que si seguimos así en vez de bajar los precios, lo que van es a subir, lo cual contradice completamente lo que se planteó en la Asamblea Nacional”.

Unas cuadras más adelante está el antiguo MAOD de Tu­lipán, arrendado hoy por la cooperativa de crédito y servicios (CCS) Antero Regalado de la provincia de Artemisa, quizá no tan surtido como cuando respondía al principio oferta-demanda, pero sin dudas con una cantidad y variedad de productos superior a los anteriores establecimientos visitados.

Tal comparación nos hace pensar, además de las condiciones meteorológicas, en qué otros factores han incidido en el retraso de las cooperativas agropecuarias o por qué algunos agromercados (en dependencia del modelo de gestión comercial) sí están abastecidos y otros no.

Para Raúl Rivero Batista, jefe de los Mercados EJT, la solución del problema que se ha presentado es: topar los precios de compra y venta, que no significa renunciar a los márgenes de ganancia, sino analizar cuánto le cuesta al campesino producir, por ejemplo, un quintal de yuca, y en base a eso fijar precios.

“Poco se soluciona, sin embargo, si se establece un precio para nosotros que trabajamos para el Estado, y luego los carretilleros, kioscos o los MAOD venden como se les antoja”, agrega.

Diversas son las opiniones y habrá que analizar en detalle las opciones para encontrar la mejor solución. Entre tanto, la respuesta que sigue, y seguirá buscando el cliente, es una diversidad de ofertas que se ajuste a las posibilidades reales de la economía familiar.

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Boris dijo:

31

10 de enero de 2016

11:52:43


Una de las paradojas en esta situación es precisamente el control de los precios por parte del estado. En ningún momento estoy justificando los altos precios, pero el único incentivo para el productor será obtener una ganancia que esté de acuerdo con el trabajo invertido. Lo que ciertamente debería existir por otra parte es más poder adquisitivo de la familia cubana. Siempre recuerdo que en verano había desabastecimiento y en invierno había por lo general bastantes hortalizas. Por ejemplo, mi madre está en cama haciendo reposo y no tiene frutas para hacerse jugo. Todos estos artículos, de vez en cuando, narran la noticia (que todos saben) así que no es noticia, en vez de reunirse con un especialista y proponer souciones. Como también ocurre con muchos dirigentes que visitan esta fábrica o la otra coperativa y siempre "exhortan a aumentar la producción" pero nunca van con un equipo de especialistas a explicar como utilizar la nueva tecnología que ellos mismos deben suministrar.

sergio dijo:

32

10 de enero de 2016

12:05:44


Es una pena que el periodic o solo refleja como casi siempre lo que ocurre en la capital deberian darse u recorrido por las provincias.el problema del desabastesimiento en los mercados estatales es la baja produccio dado por la ineficiencia en todos los ordenes.segun mi opinion los precios de los particulares encuentran su caldo de cultivo en esto ultimo por lo mientras esto se resuelva lo que si puenden estar seguro que los altos prrcios de los particulares hay que hacerlos bajar a como cueste porque el pueblo lo exige y porque no aguanta mas

jotab dijo:

33

10 de enero de 2016

17:05:01


Solo una apreciaciòn personal. Años atras, cuando incluso la economìa nacional estaba peor que ahora, habia mas oferta en los mercados estatales. - Despues de la llegada legal de los "carretilleros-intermediarios" y la mafia que se mueve alrededor de ellos (los jefes" no solo controlan decenas de carretillas cada uno sino sus precios), es dificil encontrar algun alimento barato en los mercados estatales. - Sabemos que estos traficantes de alimentos pretenden ganar mas que los campesinos que producen desde el surco y prefieren que se pudran los alimentos antes de rebajarles un centavo de su precio. De esto se hablò en la Asamblea Nacional, pero ahi sigue la "mafia carretillera", lucrando con el alimento de la gente....

Samuel dijo:

34

10 de enero de 2016

19:02:44


La revolución, con la ayuda del pueblo de Cuba a lo largo de los años ha hecho proezas que parecían imposibles, cosas realmente difíciles se han solucionado con inteligencia y tesón, eso le ha ganado el respaldo de la mayoría de la población; pero esa confianza se puede perder, porque la gente también se desilusiona cuando hay un problema que se puede corregir y no se le da solución, y no hablo de la escases que se produce por falta de recursos para la agricultura o por las condiciones climatológicas, es sabido que no somos un país rico, hablo de la anarquía que existe en la comercialización agrícola, no es una falta de respeto, esto raya en la falta de voluntad política de solucionar el problema, creo que las actuales fórmulas no están dando solución, se están anteponiendo fórmulas individualistas a la real necesidad del pueblo de alimentarse. Como dijo Raúl HACE MUCHOS AÑOS la alimentación del pueblo es un problema de seguridad nacional y mientras mas tiempo pase en enderezar lo que está pasando, mas trabajo costará. Es indolente ver lo que pasa en las cooperativas, en los mercados, en la Delegaciones de la Agricultura con el otorgamiento de tierras, la contratación, las ventas, etc, sin que se haga nada, está tan retorcido y corrupto el sistema (y todo el mundo lo ve) que hará falta otra Ley de Reforma Agraria para solucionar este problema. Expreso estas ideas con todo el respeto por el trabajo de la dirección del país, pero el que no sea capaz de estar a la altura de las circunstancia, que se valle (o que lo vallen) porque la situación es tan delicada que hace falta gente muy consagrada y honesta para enderezar este entuerto, la copa tiene un límite, no hay que dejarla derramar, porque entonces sería demasiado tarde (Y NO EXAGERO).

Roberto Díaz dijo:

35

10 de enero de 2016

21:36:35


En el mercado de 19 y B la imagen es bien diferente, se vende de todo pero de forma ilegal, langosta, camarones y hasta semillas de papas que el estado compra en el extranjero, una bolsa con 8 papitas por valor de 3 cuc, es la corrupción en plena calle y nadie ve nada. Por eso en ese mercado la imagen es bien diferente.