ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Garantizar la base alimentaria para el ganado es algo que pueden lograr por igual todas las unidades productivas. Foto: del autor

Camagüey.—Cuando en julio pasado tuvo lugar en el municipio de Camagüey un encuentro de las unidades básicas de producción cooperativa y las granjas estatales, solo una de las existentes en ese territorio cumplía hasta la fecha su plan de venta de leche de vaca a la industria láctea: la UBPC La Unión.

Mientras otros, geográficamente cercanos, achacaban entonces el descalabro productivo a la prolongada sequía, el pequeño colectivo de 38 asociados mostraba una vez más su estirpe ganadera para cumplir la palabra empeñada en los contratos, sobre la base de la eficiencia y la rentabilidad.

Tales resultados, lejos de constituir una conquista de ocasión, son una muestra de la solidez funcional de una entidad que en 21 años desde su fundación no ha conocido la palabra pérdida y, aunque mantiene excelentes relaciones con el Banco, siempre ha asumido los gastos con los propios ingresos que genera.

Al jerarquizar las razones que propiciaron la creación de un favorable ambiente productivo y de convivencia casi familiar, Ángel Luis Ortega Zayas-Bazán, su administrador, asegura categórico que se trata de una fuerza laboral muy estable, con un elevado sentido de pertenencia y compromiso por los destinos de la cooperativa.

La UBPC La Unión se ha visto sometida, como todo el sector ganadero, a las mismas afectaciones provocadas por la sequía; sin embargo, la seguridad de contar con agua y alimento para los animales impidió que se produjeran descensos significativos en los niveles de acopio y una depauperación severa del rebaño.

De otra manera no hubieran podido lograr en los últimos cuatro años rendimientos promedio de más de 1 000 litros de leche por el total de las vacas de la entidad, tener un por ciento mínimo de muertes y llevar a punta de lápiz cada peso erogado para mantener a raya los costos de producción y cerrar siempre con ganancias.

Gracias a la estabilidad y favorable situación económico-financiera de la UBPC La Unión, sus asociados perciben un anticipo medio mensual de 1 145 pesos, mientras algunos de los más productivos obtienen utilidades al finalizar la campaña lechera que pueden llegar a rebasar los 30 000 pesos.

¿Dónde radica, entonces, el meollo de la cuestión? Primero que todo, en la capacidad de liderazgo, tanto de la persona al frente de la cooperativa como de su junta directiva, capaz de generar un adecuado ambiente de trabajo que armonice intereses y coadyuve a desplegar las reservas productivas y de eficiencia.

El desempeño negativo de unidades de características similares se encarga de demostrar, con evidente elocuencia, que la falta de organización, control y exigencia, y las indisciplinas laborales y tecnológicas hacen más da­ño, a la larga, que la propia escasez de insumos y los avatares climáticos.

Reitero: mucho más que recursos (a veces existentes, pero esquivos con los productores por enrevesados trámites burocráticos), los problemas vinculados con el actuar de los hom­bres resultan determinantes a la hora de medir el avance o no de las entidades agropecuarias en todos los órdenes.

Ello ha salido a relucir, una vez más, durante el proceso de análisis que tiene lugar en el país con ese tipo de forma productiva: allí, donde las cosas no marchan bien, se aprecian notables fisuras en el vínculo y la comunicación de las direcciones empresariales, las juntas directivas y las administraciones con los productores.

No hay que ser especialista para comprender que ese nada saludable divorcio con la ba­se, propicia todo tipo de transgresiones, co­mo el incumplimiento de los contratos, los pagos sin respaldo productivo, el uso inadecuado de la tierra, la compraventa ilícita de ganado y el desvío de las producciones.

¿Por qué unos sí y otros no? Es la pregunta que deben hacerse hoy quienes, en igualdad de condiciones, desaprovechan oportunidades, reaccionan a destiempo, desmotivan con su actuar rutinario a los trabajadores y llevan desajustadas, por no decir sueltas, las cinchas de la iniciativa y el espíritu emprendedor.

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Nébuc dijo:

1

31 de agosto de 2015

14:40:33


Miguel, tiene Ud. toda la razón. Aunque deja detalles que de mencionarse levantarían ronchas jurídicas, éstas no son nuevas, ni están tan ocultas. Camagüey no es el único territorio con estas desajustadas cinchas y deja mucho que decir el sentido de respeto hacia el esfuerzo del Gobierno por mejorar la economía y la falta del valor humano para con los niños que son en los primeros que debemos pensar. Le aseguro que de seguir estos desaciertos, achaques y justificaciones la masa ganadera llevará el mismo rumbo que el crecimiento y envejecimiento de la población. Ni los búfalos de agua, ni la mejor inseminación pondrán al alcance de la ciudadanía la carne vacuna que tanto añora. Para los nuevos y necesarios tiempos que corren, con las inversiones extranjeras y el crecimiento del turismo, qué respuesta darán las UBPC, las granjas estatales y los beneficiados con la asignación de terrenos en usufructo? Desde el nivel central, qué política y nivel de seguimiento se proyecta? Se seguirá con la misma rutina permitiendo que la masa ganadera se deteriore por la falta de alimentos cuando llega la época de seca? Seguirá la mano floja permitiendo la "pérdida" del ganado vacuno donde hasta la policía pierde el rastro? La venta de leche y queso "no es ilícita" porque no se realiza de forma oculta, en los potreros reina el ganado particular camuflado con el estatal y las cantinas del preciado líquido toma otros destinos, aunque es justo reconocer que, de una u otra forma, se consume en el país. Hace falta que se reproduzcan muchas UBPC La Unión y desaparezcan las "NO UNIDAS".

Luis Serrano TERRY dijo:

2

1 de septiembre de 2015

14:54:28


Muy bien presentado este artículo sobre algunas UBPC ganaderas; pero en las cañeras la situación no es mejor, al menos era así cuando yo era ubepesista cañero. Lo principal es que hay que orientarlas, controlarlas; pero no administrarlas. Y ese es el caso de algunas que conozco: no dejan dirigir a los dirigentes de las bases; las APA, etc. etc. les hacen los planes, las mandan y las obligan a hacer lo que ellos no decidieron. Creo que hay que exigirles, pero dejar que apliquen sus iniciativas, siempre dentro de los marcos legales; después, vamos a ver si dan o no dan, pues ya van a cumplir 22 años. Serrano TERRY