ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En la portada del periódico Hoy del 23 de agosto de 1960 se reflejó la voz y apoyo popular de América Latina a Cuba ante las maniobras intervencionistas norteamericanas.

En agosto de 1960, a solicitud del gobierno de Perú, la OEA convocó la VII Reunión de Consulta de Mi­nistros de Relaciones Exteriores para los días del 22 al 29 de agosto,  en la ciudad de San José de Costa Rica. La petición del gobierno pe­rua­no en realidad correspondía a la servil postura del presidente Ma­nuel Prado, ante las presiones ejercidas por el gobierno de Dwight Eisen­hower.
 
¡ENCONTRARÁN AQUÍ SU WATERLOO!

El mandatario estadounidense pretendía crear en este cónclave, un contexto político y diplomático fa­vorable para condenar y aislar a Cu­ba. Así podría enmascarar los planes de agresión militar que preparaba la CIA, según el Programa de acción encubierta contra el régimen de Castro contenido en la directiva secreta aprobada el 17 de marzo de 1960.

Días antes de iniciarse la reunión de Cancilleres, Fidel Castro había desenmascarado esta maniobra yan­qui para hacerle una encerrona a Cuba y destacó que la OEA no había hecho nada mientras Cuba era objeto de numerosas agresiones. Sin em­bargo, bastó que la Unión So­viética declarara su apoyo a Cuba si se co­metiera contra ella el crimen de una agresión, para que convocara a esta reunión.

Por aquellos días, en Cuba solo se escuchaba esta exclamación: “¡Con OEA o sin OEA ganaremos la pelea!”

Al dar a conocer que Cuba iría a esa cita no solo a revelar la agresión contra su economía, sino a denunciar todas las agresiones perpetradas a los pueblos de América Latina, con inolvidables palabras, el Co­mandante en Jefe proclamó: “Si los yanquis intentan destruir la Re­volución Cubana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, si­no que encontrarán aquí su Wa­terloo!”[1]

 
CANCILLERES MEMORABLES EN LA VII REUNIÓN DE CONSULTA

En San José, durante la VII Reu­nión de Consulta de los Can­cilleres de América, hubo momentos me­morables. Entre ellos, el discurso del martes 23 de agosto pronunciado por Raúl Porras Ba­rre­nechea —canciller de Perú—, quien desobedeciendo la orden del presidente Pra­do, defendió ante la OEA el derecho de la Revolución Cubana.

Así también se destacó  el canciller venezolano Ignacio Luis Arcaya, ejemplo de dignidad para todo el continente, quien —contrariando las instrucciones del presidente Rómulo Betancourt—, se negó a condenar a Cuba. Ambos cancilleres renunciaron a sus cargos.

Del mismo modo que, al decir de Martí, “hay hombres que llevan en sí la dignidad y el decoro de muchos otros”, Raúl Porras Barrenechea e Ignacio Luis Arcaya llevaron en sí la dignidad y el decoro de los pueblos de América. Ellos fueron la excepción ante una asamblea sometida a la voluntad del país norteamericano.
El jueves 25, tocó el turno a Raúl Roa García. La intervención del Can­ciller cubano, publicada en el periódico Revolución del 26 de agosto, fue una rigurosa denuncia a las maniobras intervencionistas del Go­bierno de Estados Unidos. Roa inició sus palabras afirmando: “La voz que habla por mí es la voz limpia, entrañada, entera de Cuba, que suma a sus vibrantes timbres martianos, bolivarianos, juaristas, los más nobles registros de Lincoln y Reeve”.

Aunque en la agenda de la reunión no aparecía mencionado, Cu­ba era el centro de imputación de la Asamblea.  Por ello, Roa alertó que lo más grave que enfrentaba la Amé­rica Latina no provenía de una hipotética amenaza extracontinental, sino de los continuados actos de agresión contra Cuba por parte del Gobierno de Estados Unidos, y expresó: “Ese debió haber sido el enunciado del primer punto de la agenda. A menos que a Cuba se le pueda amenazar y agredir, sin que ello afecte ni conmueva al sistema interamericano”.

Raúl Roa declaró: “Digámoslo ya sin ambages. El Gobierno Re­vo­lu­cionario de Cuba no ha venido a San José de Costa Rica como reo, sino como fiscal. Está aquí para lanzar de viva voz, sin remilgos ni miedos, su yo acuso implacable contra la más rica, poderosa y agresiva po­tencia capitalista del mundo”.

Luego, con extrema sabiduría, Roa trajo a la memoria reflexiones de los hijos más ilustres del continente:

“Los Estados Unidos parecen des­tinados por la providencia para plagar a América de miserias en nombre de la libertad". Por si alguno de esos titulados expertos latinoamericanos se apresuran a achacarle a Carlos Marx la paternidad de ese dictum, me permito aclararle que fue estampado por Simón Bolívar en carta al coronel Campbell.

“El respeto al derecho ajeno es la paz". Fue Benito Juárez, y no Carlos Marx, el autor de esa lúcida advertencia.

Así, Roa continuó su intervención destacando el pensamiento de nuestros próceres:

 “Viví en él monstruo y le conozco las entrañas; y mi onda es la de David"; no lo dijo Nikita Khru­sh­chev; lo dijo José Martí. […] Ese len­guaje de pura cepa americana es el lenguaje de la Revolución Cu­bana.

El Canciller de la Dignidad concluyó afirmando que nuestra Re­volución era tan cubana como la Sierra Maestra, tan americana como los Andes y tan universal como los cimeros valores humanos que en­carna, porque se gestó durante un siglo, en las entrañas mismas del pueblo cubano.
 
CON MI PUEBLO SE VAN DE AQUÍ LOS PUEBLOS DE HISPANOAMÉRICA

La noche del 28 de agosto, tras la votación de los gobiernos latinoamericanos contra una propuesta cu­bana que denunciaba la agresión a un Estado americano por otro Es­tado del continente, la delegación cubana se retiró de la Conferencia. El día anterior, el Canciller cubano había denunciado la injerencia de los Estados Unidos en la redacción del proyecto de resolución de la Conferencia, ejerciendo presión so­bre distintos cancilleres con el fin de torcer su voluntad en contra de Cuba.

Asimismo, Roa reveló las anormalidades que estuvieron presente en el desarrollo de los debates, y destacó que allí no podía discutirse "bajo la presión del vicepresidente Nixon, que expresó que ‘bastaba solamente terminar con el gobierno de Fidel Castro’, y la declaración del Pentágono que manifestó tenía ‘listas sus tropas para asaltar a Cuba ante cualquier indicación de la Con­ferencia de Cancilleres’.”

Antes de retirarse de la sesión plenaria, el Canciller de Cuba declaró:

Señor presidente y señores Can­cilleres: la delegación de Cuba que me honro en presidir ha decidido retirarse de esta Reunión de Con­sulta de Cancilleres Ame­ricanos.

La razón fundamental que nos mueve a ello es que no obstante to­das las declaraciones y postulaciones que aquí se han hecho en el sentido de que Cuba podía tener en el seno de la Organización de Estados Americanos a la cual pertenece, protección y apoyo contra las agresiones de otros estados americanos, no han tenido eco, resonancia ni acogida alguna.  Me voy con el pueblo, y con mi pueblo se van de aquí los pueblos de Hispanoamérica. [2]
Al ponerse de pie, parte del público comenzó a aplaudirlo y se escucharon exclamaciones de "Patria o Muerte", "Venceremos", y algunos cantaron el Himno Nacional cubano. Cuando el Canciller cubano sa­lió a la calle, se oían gritos y exclamaciones de un numeroso público que escuchaba por radio el curso de la sesión. Roa se dirigió a una residencia en un barrio extramuros. Al llegar, se encontró la casa rodeada de policías y, en las aceras, una comisión de cubanos residentes y de amigos costarricenses que apoyaban a la Revolución Cubana.

La VII Reunión de Consulta, para la eterna vergüenza de la OEA, aprobó la resolución, llamada De­cla­ra­ción de San José de Costa Rica, que atentaba contra la soberanía e independencia de Cuba y de todos los pueblos de América.
 
LOS PUEBLOS DE AMÉRICA NO PERDONARÁN LA TRAICIÓN

Mientras, en La Habana, la no­che del 29 de agosto, en el homenaje a 1 400 maestros voluntarios que regresaban de un curso de capacitación en la Sierra Maestra, Fidel se refirió a los acontecimientos ocurridos en la OEA, y precisó que él nunca esperó una rebelión de las cancillerías de América, y proclamó que Cu­ba sí pudo rebelarse contra el imperio porque no era un gobierno de los privilegiados, ni de los oligarcas, ni de las misiones militares americanas, ni de los explotadores, ni de los monopolios norteamericanos.

Luego de condenar a los cancilleres que se plegaron a las órdenes del imperialismo, Fidel expuso el ejemplo del pueblo venezolano, que es­taba en la calle protestando contra la traición de Costa Rica y destacó:

¡Venezuela, es uno de los pueblos más heroicos y revolucionarios de este continente!  ¡Venezuela es un país donde hay una tremenda conciencia revolucionaria! ¡Vene­zuela es un país donde hay una tremenda conciencia antimperialista! ¡Vene­zue­­la es un país que ha tenido que sufrir mucho la opresión de las tiranías militares y la explotación de los mo­nopolios yanquis! ¡Vene­zuela no es un país cruzado de brazos! ¡En Ve­nezuela hay un pueblo que es amigo de Cuba! ¡Venezuela es el pueblo de donde surge Simón Bo­lívar, y de Ve­nezuela surgieron los soldados que dieron la libertad a la mitad del continente sudamericano! [3]

Según reflexionó Fidel, la reunión de Costa Rica fue una lección para los pueblos de América, que no perdonarán jamás la traición de los que, en bandeja de plata, le fueron a llevar al imperio los derechos de la nación cubana, y expresó que quienes suscribieron la Declaración “¡pa­sarán a la historia como los Ju­das Iscariote de América!”[4]

Por último, Fidel declaró que aún faltaba la respuesta de Cuba a la Declaración de San José de Costa Rica y anunció que esta la daría el pueblo de Cuba, en Asamblea Ge­neral, frente a la estatua de José Mar­tí, el viernes 2 de septiembre en la Plaza Cívica, hoy Plaza de la Re­vo­lución.

[1] Revolución, 8 de agosto de 1960, La Habana, pp. 7 y 14.
[2] Revolución, 29 de agosto de 1960, pp. 1 y 2.
[3] Ibídem.
[4] Ibídem.

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el socialismo real dijo:

1

23 de agosto de 2015

21:23:23


Los Estados Unidos parecen des­tinados por la providencia para plagar a América de miserias en nombre de la libertad. Cuba se levanta de esta sala y con ella se van todos los pueblos de hispanoamérica.

Jose dijo:

2

23 de agosto de 2015

22:03:13


Como se llamaba el canciller mexicano? No se llamaba Carrillo Flores (que se puso contra Cuba) y que con sarcasmo le decian Cheek Flowers? Viva Cuba Salud y RFevolucion

Mario dijo:

3

23 de agosto de 2015

22:21:39


En el artículo no se menciona la declaración del representante de Mexico

Osmides dijo:

4

24 de agosto de 2015

00:32:20


Hermosa pagina de la historia de Cuba y del Canciller de la Dignidad ! Cuanto tiempo el pueblo venezolano ha estado codo a codo con el de Cuba: desde el fallido Congreso zde Panamá que promovió Bolívar! En verdad toda la razón a Martí cuando hablo de "los hombres con decoro". Hoy día escasean pero tengo la certeza que aun existen!

Pavel dijo:

5

24 de agosto de 2015

09:32:59


Al cabo de 55 anos,de ser expulsados de la OEA por nuestro valor,dignidad y patriotismo,hoy Cuba de nuevo debe estar alerta,USA jamas a dejado de pensar en apoderarse de nuestro territorio,Ojala y a Dios pido que nunca mas volvamos a ser Colonias de nadie y que las botas sucias y sangrientas de los Yanquis no vuelvan a pisotear nuestro suelo Patrio,espero que las nuevas generaciones y dirigentes por venir a dirigir a Cuba,no traicionen las grandes ideas y pensamientos independentistas de nuestro gran Fidel