ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Cinco años de estudio suponen el sacrificio de los jóvenes que luego esperan obtener una ubicación laboral acorde con su carrera. Foto: Yander Zamora

Con acertada preocupación miraba su futuro la estudiante Elizabeth Infante Hidal­go, de quinto año de Informática de la Uni­versidad Oscar Lucero Moya, de Holguín, cuando finalizando el curso anterior, en un recorrido realizado por Granma, confesó las inquietudes sobre su próxima ubicación laboral.

La acosaba el desconcierto porque eran muchos en su carrera y no había suficientes puestos en las empresas. Una salida que no la satisfacía era asumir un puesto de profesora mientras durara el periodo de servicio social. Admitió no sentirse preparada para la docencia.

Su compañero de aula, Alejandro García Amador, declaró que a gran parte del grupo esta realidad también le inquietaba: “Nuestra preocupación tiene que ver con que la ubicación laboral no se corresponda con nuestro perfil. Otra inquietud es que nos oferten puestos donde no existan las condiciones para trabajar como informáticos. Si así ocurre, seríamos inútiles en ese campo”.

“Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”, atinó a decir Luis Ángel Leyva, estudiante de primer año de Ingeniería Industrial, inseguro sobre su destino una vez graduado. En Gibara, municipio donde reside, las posibilidades de empleo en su especialidad y en otras ingenierías no son amplias, aseguró.

Estas inquietudes se reprodujeron en las entrevistas realizadas a una muestra de jóvenes de la universidad holguinera, quienes consideran que los objetivos por los cuales estudiaron durante cinco o seis años de carrera universitaria, se ven truncados ante la imposibilidad de desempeñarse en el perfil de su profesión.

Sus preocupaciones tienen como fundamento una problemática reconocida desde el VI Congreso del Partido con el Lineamiento 172 de la Política Económica y Social, el cual reclama “proyectar la formación de fuerza de trabajo calificada en correspondencia con las demandas actuales y el desarrollo del país, para lo cual es preciso corregir las deformaciones que hoy presenta la estructura de la formación de especialistas de nivel superior, técnicos de nivel medio y obreros calificados”.

A unos años de planteada esta necesidad, resulta oportuno conocer cómo se realiza esa demanda de fuerza laboral calificada de nivel superior actualmente. ¿Puede decirse que ya se han tomado todas las medidas para que exista una adecuada correspondencia entre la cantera de profesionales y el desarrollo del país? ¿Se asume con el rigor requerido por las partes responsables?

Las inconformidades con la ubicación son una de las causas de la migración laboral de los jóvenes, según una pesquisa realizada por Granma. De ahí que sea imprescindible seguir perfeccionando el proceso. Foto: Yaimí Ravelo

¿DÓNDE VOY A TRABAJAR?
En Cuba, la ubicación laboral está garantizada para todos los universitarios graduados por la modalidad del curso regular diurno durante el periodo de adiestramiento, “como en ningún país del mundo”, según confirmó Jesús Ota­mendiz, director de Empleo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), en entrevista con este equipo de reporteros.

“Los graduados universitarios del curso re­gular diurno tienen el deber de cumplir el servicio social, de poner sus conocimientos en función de la sociedad de acuerdo con la planificación y prioridades del desarrollo económico y social, y se le garantiza la ubicación laboral en correspondencia con los estudios cursados, y creo que estos son principios que debemos seguir defendiendo como Estado y Go­bierno”, afirmó.

A pesar de estos argumentos, la práctica nos conduce a una realidad en la cual, durante algunos años, las ubicaciones laborales no siempre se relacionaron con la profesión estudiada, ge­ne­rándose subempleos poco interesantes para los egresados.

“Estábamos graduando más personas de las que realmente necesitábamos, y sobre todo nos costaba mucho trabajo ubicar a estudiantes de algunas carreras del campo de las Humani­dades y de las Ciencias Informáticas, por lo que se comenzaron a tomar las medidas para perfeccionar el desarrollo de este proceso”, comentó Jesús Otamendiz sobre el Lineamiento 172.

“Si el proceso comenzó hace cuatro años, y cinco es el número regular de cursos que tiene una carrera de nivel superior, podemos decir que hasta 2016 padeceremos —aunque mínimamente— el rezago de tener muchachos en aulas sin respaldo de una oferta laboral acorde con su profesión”, dijo en análisis sobre este tema Yunexis Mojena, subdirectora de Empleo en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, de la oriental provincia de Granma.

Conocimos que en el referido lugar las cifras de los últimos cursos reflejan una mejoría notable con respecto a lo que sucedía antes. Según los datos obtenidos, allí es bajo el número de universitarios graduados que se ubicaron fuera de sus perfiles el pasado curso, y en todos los casos (18) corresponden a egresados de Infor­mática que se vincularon al sector educacional para ejercer como profesores en las enseñanzas secundaria y preuniversitaria. “El resto de las especialidades universitarias logró ubicar a to­dos en sus perfiles”, subrayó Mojena.

No obstante, es preciso tener en cuenta que estos únicos 18 graduados forman parte de los 332 granmenses egresados de las universidades en carreras que no incluyen a Medicina, En­fermería, Cultura Física, licenciados en Educa­ción y los artistas de nivel superior.

Según Adrián Ochoa, especialista de Fuer­za de Trabajo Calificada (FTC) en dicha dirección provincial, “estas cinco carreras aportaron más de 1 000 profesionales, el 70 % de la fuerza graduada de nivel superior en el territorio en el 2014; sin embargo, responden a los planes de estudios y a una demanda laboral dirigidos por sus respectivos organis­mos de la Adminis­tra­ción Central del Estado, los cuales logran ofertar plazas numéricamente suficientes”.

“Pero precisamente por el gran peso que tienen en el entorno laboral del territorio, es que no descuidamos, sobre estos organismos na­cionales, el control permanente del cumplimiento de la garantía laboral de sus estudiantes; aunque no tengamos ante ellos la misma competencia que sobre las más de 200 em­presas y unidades presupuestadas de subordinación local, donde sí conducimos y fiscalizamos totalmente el proceso de planificación de la demanda de la FTC”.

Sin embargo, en opinión de Ariel Fonseca, director provincial de Trabajo y Seguridad So­cial, el mayor problema territorial con las ubicaciones laborales es el hecho de que, “aunque municipios como Cauto Cristo y Pilón demanden, por ejemplo, un contador, un periodista, un ingeniero me­cánico, industrial u otras especialidades li­mitadas en sus ofertas,  las posibilidades de sus estudiantes para ingresar a estas carreras serán siempre mu­cho menores que para los escolares de las ciudades de Bayamo y Manza­nillo, con ma­yores matrículas en sus preuniversitarios y diferencias en la promoción y la preparación do­cente, notables en los resultados de las pruebas de aptitud y de ingreso a las universidades”, explicó.

“Claro que no sería muy justo que de dos aspirantes a una plaza universitaria, residentes en municipios diferentes, la obtenga aquel del lugar que la demande en su planificación, aun siendo el menos apto; —continúa analizando el especialista— pero es que ha de­mostrado ser insostenible e irracional el he­cho de que un periodista recién graduado de Manzanillo viaje todos los días 80 kilómetros a trabajar en la emisora de Niquero, o un licenciado en Economía de la propia ciudad, demandado por Azcuba, se traslade diariamente hasta el lejano central de Mabay, que es donde precisan sus servicios”, valora Fon­seca sobre otra arista del asunto.

Este fenómeno no es particular de la oriental provincia, y pudiera ser objeto de análisis del Ministerio de Educación, para evaluar cómo equilibrar los niveles de preparación de los estudiantes para las pruebas de ingreso a la Educación Superior en todos los lugares.

Desde hace algunos años, un programa para quienes optan por carreras priorizadas como Matemática, Física y Química, entre otras, ofreció la posibilidad de que estudiantes de duodécimo grado cursaran este último año del preuniversitario en las universidades de su provincia, con el objetivo de familiarizarlos con el nivel superior, y lograr una mayor preparación para las pruebas de ingreso. Asimismo, pudiera pensarse en alternativas que puedan dar solución a la problemática anteriormente descrita.

En la provincia de Cienfuegos, Leonel Alon­so Rodríguez, subdirector de Empleo de la Di­rección Provincial de Trabajo, subrayó que igualmente “no ha existido total correspondencia entre la demanda y los que se gradúan en las carreras de Ingeniería Informática e Idiomas Extranjeros. La decisión que se ha tomado con ellos es que reciban una preparación para im­partir docencia y se ubican en Educación con dicho fin, hasta que aparezca una ubicación en su perfil. En el caso de idiomas, ya no nos queda nadie del año anterior ubicado en Educación, porque aparecieron progresivamente necesidades en el Citma, el Turismo y la Empresa Fo­restal. No llegan a un año de espera, de este nos quedan solo cuatro de Idioma y siete de In­geniería Informática”.

Como puede apreciarse en las opiniones de los especialistas, han disminuido las cifras de recién graduados que no se ubican en su perfil, pero es una problemática que aún persiste, y la opción de ser docentes constituye la carta de la baraja a la cual se recurre al intentar buscarle una solución, aun cuando los jóvenes no se encuentren preparados para asumir tal responsabilidad, ni sientan vocación por la carrera del magisterio.


DE UN PLAN, AL HECHO…
Desde el año 2010 se traspasaron al MTSS las funciones referidas a la planificación de la FTC, que ejecutaba anteriormente el Ministerio de Economía y Planificación.

Más adelante, se aprobó por el MTSS la Resolución 8/2013 “Reglamento sobre la Pla­nificación de la Formación y Distribución de la Fuerza de Trabajo Calificada”, el cual, en su artículo primero, establece que la proyección se realiza para los planes anuales, quinquenales u otros periodos en correspondencia con la proyección de las necesidades del desarrollo económico y social de la nación, provincias y municipios, cumpliendo las indicaciones y calendarios que a tales efectos emite anualmente el MTSS.

Un estudio de dicha Resolución permite conocer que la demanda de FTC que necesita el país parte de un análisis desde la base con cada uno de los organismos y sus entidades, y llega hasta la aprobación por parte del Consejo de Mi­nistros del plan de distribución de los egresados universitarios. “Para elaborarlo, cada año los organismos certifican una demanda “con nueve años vista” y actualizan la solicitud para el próximo periodo de ubicaciones laborales, refirió Jesús Otamendiz.

 La del periodo comprendido entre el 2015 y el 2023 de cada uno de los organismos y entidades nacionales se certificó en mayo del 2014, con la participación de los “organismos formadores” (Ministerio de Educación Superior, Minis­terio de Educación, Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Cultura, el Inder, el Ministerio del Interior y el de las FAR), y los “organismos asesores”, que son los rectores de determinadas es­pecialidades en el país, “por ejemplo, si vamos a hablar de las necesidades de ingenieros mecá­nicos el asesor es el Ministerio de Trans­porte, si vamos a hablar de los geó­logos, es el Ministerio de Energía y Minas”.

El directivo ahondó en el procedimiento para elaborar la propuesta de plan de ubicación laboral de los graduados de nivel superior, que se realiza de conjunto con los “organismos asesores” y toma en cuenta la demanda certificada al MTSS por los organismos y la disponibilidad de graduados que informa el Ministerio de Educa­ción Superior (MES) en octubre de cada año, por centros, carreras, provincias y municipios de residencia, así como las prioridades que apruebe el país.

Según indicó, la propuesta se elabora en el mes de enero y se envía a los organismos, luego se realizan los despachos para desagregar por empresas y entidades la asignación de graduados  hasta conformar el plan a ese nivel, y seguidamente corresponde la aprobación por parte del Gobierno y la emisión de este una vez aprobado a todos los organismos, proceso que debe concluir en el mes de mayo.

Tal como establece la Resolución 8/2013, cuando los organismos van a conformar sus demandas deben tener en cuenta la existencia y características de la fuerza de trabajo empleada con énfasis en los que arriban a la edad de jubilación; los programas de desarrollo actuales y perspectivos de la entidad; la plantilla de cargo de la entidad; cantidad de trabajadores que se encuentran estudiando en los cursos por encuentros y en cursos de habilitación; la fluctuación del personal; los coeficientes por actividades propias del sector y la correspondencia de la pirámide ocupacional.

Sobre los métodos para evaluar cómo se realizan estos procedimientos en las entidades, Otamendiz apuntó que se imparten se­minarios, y luego les corresponde velar por que “los que tengan que hacerlo lo hagan bien y participen todos en el proceso”. Ade­más, dijo, se cuenta con un “sistema de control” que permite fiscalizar “si la calidad de la elaboración de la demanda que se hizo es la correcta y se tuvieron en cuenta todos los in­dicadores”.

Sin embargo, al tener en cuenta los resultados de este proceso durante los últimos años se evidencia que todavía hay insuficiencias y debe trabajarse más en la preparación del personal encargado en las entidades.

Para el procesamiento de los datos se cuenta con el Sistema de Gestión de FTC (Geforza) —elaborado por la Universidad de Ciencias Informáticas— que lleva dos años en explotación, y permite tener informatizada la existencia de todas las entidades en Cuba por carrera y especialidades, comentó el directivo del MTSS.

Una vez que se ofrecen las asignaciones, se realiza el resto del proceso que consiste en la or­ganización de las asambleas de ubicación laboral por el MES, la elaboración de las llamadas “boletas de ubicación laboral” que se entregan a los graduados, y luego corresponde a la Direc­ción de Ingreso y Ubicación Laboral del MES informar los resultados de la asignación de plazas y el cumplimiento del plan aprobado, así co­mo a los organismos controlar el proceso de integración laboral a las entidades de los nuevos profesionales.

Según el artículo 89 del nuevo Reglamento del Código de Trabajo “Sobre la ubicación”, esta debe corresponderse con las necesidades de la producción y los servicios y con los estudios cursados. Especifica también que cuando resulte “imprescindible” los recién graduados pueden ubicarse en cargos distintos a los de su especialidad, aunque no se corresponda con lo específico de su profesión.

No obstante, esta salvedad no puede convertirse en un modus operandi, ni en esa brecha de la legalidad con la cual se justifiquen las insuficiencias en el proceso.

La proyección de la demanda de una entidad debe ser considerada  un estudio detallado de sí misma y de todo su plan de desarrollo, pero, más allá, está vinculada directamente con las necesidades del avance económico y social de la nación.


HACIA UNA FORMACIÓN INTEGRAL
Insertarse en la vida laboral en un puesto donde pueda poner en práctica los conocimientos adquiridos en la academia es, para todo egresado de nivel superior, un anhelo de realización profesional. El adiestrado debe complementar allí sus estudios académicos con la realización de ac­tividades prácticas relacionadas con su perfil profesional, tener la posibilidad de mejorar su desempeño y participar en actividades de post­gra­do que le permitan superarse constantemente.

Interpelado sobre este tema, el máster en Sociología Osnaide Izquierdo Quintana, de la Universidad de La Habana, comentó que el universitario se gradúa pensando que va a trabajar en lo que estudió, “y está muy bien que piensen de esa manera, pues esa es la lógica de un sistema de trabajo bien ideado y regulado: que sus universitarios se gradúen y trabajen en su esfera respaldando las necesidades de fuerza de trabajo que requiere el país”.

Según comenta el especialista, el desajuste en el mercado laboral cubano puede determinarlo el desconocimiento de los organismos y empresas empleadoras de sus verdaderas necesidades profesionales a la hora de realizar sus demandas, una de las dificultades que enfrenta hoy el proceso de ubicaciones laborales, así como también la atención al adiestramiento de los jóvenes recién graduados, que por sí solo pudiera ser objeto de otro trabajo periodístico.

Por ejemplo, Yunexis Mojena explica que en Granma el hecho de que los estudiantes se ubiquen en un lugar afín con sus estudios “no quiere decir —porque la vida es más rica— que dentro de las entidades que los demandaron estén ejerciendo exactamente lo que estudiaron”.

“Eso sí debe perfeccionarse, específicamente en las entidades; para que un agrónomo pedido por una empresa agropecuaria vaya allí a dirigir o aplicar la ciencia en el proceso productivo, y no a hacerse cargo de un almacén”.

La creación de un subempleo desmotivante para los graduados entraña una pérdida para el Estado, “porque, después de la inversión que suponen los cinco años de la carrera, el estudiante solo trabajará dos o tres en un área que no se corresponde con su perfil, y terminará yéndose una vez cumplido este periodo hacia otro sector o se desvinculará del trabajo estatal porque se desconectó de su sistema de valores, de esa significación del trabajo aprehendida. Los recién graduados esperan tener esos espacios de satisfacción profesional, y entonces se presenta el problema de que buscan insertarse en otras esferas”, sostiene Izquierdo Quintana.

Un elemento que incide directamente en este fenómeno es que el país enfrenta hoy las consecuencias de la masificación de la Educación Su­perior en años anteriores, por ello la existencia de un grupo de carreras en las cuales se graduaron más estudiantes de lo demandado por la economía.

Además, sucede a veces que se planifican proyectos que no fructifican o se aletargan en el tiempo por diversas causas, afectando a la economía y los recursos humanos y materiales destinados para ello. Por ejemplo, se conoció que en el politécnico cienfueguero 5 de Septiembre, 131 técnicos medios que se preparan en las tecnologías del petróleo no van a trabajar para ese sector, “porque los programas se alargaron o sufrieron modificaciones”, según comentó Alonso Rodríguez, subdirector de Empleo de la Direc­ción Provincial de Trabajo.

Aunque estos estudiantes serán reorientados en ramas comunes (los que se estaban preparando en Tecnología de la Industria del Petróleo van a ser preparados como técnicos medios en Termoenergética “que cuenta con demanda”), constituye una muestra de un problema que afecta, sin lugar a duda, la correcta distribución de los profesionales.

Otro factor que ha influido es la existencia de sectores en los cuales se requirió la formación emergente de FTC para cubrir una necesidad en determinado momento, pues no se podía esperar por quienes se formaban en las aulas; de modo que al graduarse estos ya las plazas estaban cubiertas.

Todos estos fenómenos forman parte de la realidad a la cual se enfrenta la planificación de la FTC del país, y “hablan por sí solos” de la necesidad de lograr esa correspondencia entre demanda y necesidades de la economía, un proceso que hoy, según Otamendiz, “no es perfecto”, “debe seguir perfeccionándose”, y para el cual todavía “faltan muchas cosas por hacer”.

Desde la implementación del Lineamiento 172 “la situación existente con la ubicación de graduados universitarios no demandados se ha transformado de forma positiva paulatinamente, y presentará resultados discretos a partir del 2015”, refirió.

Para ejemplificarlo, informó que en el curso 2010-2011 más de 500 graduados de las carreras de Informática tuvieron que ir a impartir clases en centros del Ministerio de Educación. “Sin embargo, en el 2013-2014 esa cifra no excedió los 170 alumnos, y para el 2015 se prevé que todos sean ubicados en su especialidad”.

A largo plazo, una mayor rigurosidad en el proceso de distribución de los recién graduados de nivel superior hará posible que la formación de FTC esté en correspondencia con las demandas del desarrollo económico de Cuba, aun cuando la política nunca limite el ingreso a la Educación Superior.

Está en juego el futuro del país, que pierde si continúa invirtiendo en la formación de pro­fesionales para luego no desarrollarlos en sus perfiles. Armando Lauchy Sañudo, director de Con­­­tabilidad y Finanzas del Ministerio de Edu­cación Superior, refiriéndose al tema expresó que “la educación es una inversión a futuro y lo que se invierte en un profesional solo retorna si una vez graduado ejerce su profesión”.

Según estadísticas del mes, solo la formación de un estudiante de la carrera de Infor­mática le cuesta al país más de 14 900 pesos, una cifra que muestra la pérdida que puede representar si estos jóvenes no ejercen la profesión estudiada durante cinco años.

Es preciso que las entidades conozcan el perfil de cada profesional y cómo proyectar mejor sus necesidades. Alcanzar la preparación de todo el personal que participa en este proceso y articular estrategias responsables de control, así como la rigurosidad con que se realicen los análisis a todos los niveles, serán la clave para una planificación coherente que influirá, a la postre, en la satisfacción de los jóvenes y en un desarrollo de toda índole para el país.

                                                          Tenga en cuenta que...

Con la aprobación del Código de Trabajo quedó derogada la Ley No. 1254 del 2 de agosto de 1973, Del Servicio Social, y el Decreto No. 3771, del 5 de junio de 1974, Reglamento de la Ley del Servicio Social, así como la Re­solución No. 20, del 19 de julio de 2005, que responsabiliza a la Dirección Jurídica del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para disponer la inhabilitación de los graduados que no cumplen el Servicio social.

El Capítulo VI “Servicio Social” de la Ley No. 116 Código del Trabajo, establece que su realización es un deber de los graduados de cursos diurnos para poner en función de la planificación y prioridades del desarrollo económico y social los conocimientos adquiridos en su formación.

Además, regula que el servicio social tiene una duración de tres años y se combina con el servicio militar activo, de modo que la suma de ambos complete los tres años y se cumple en el lugar y labor en la entidad a que se destine el graduado.

En su artículo 71 el documento aclara que en caso de incumplimiento injustificado se solicita la inhabilitación del ejercicio profesional del recién graduado.

Por otro lado, la Carta Circular No.3/2012 establece priorizar la asignación personalizada de graduados a una entidad específica si se cumple que los estudiantes hayan trabajado en investigaciones, prácticas laborales, trabajos de curso o de diploma vinculados al menos en un curso a esa entidad; si la plaza está prevista en el plan de distribución de graduados emitido por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y si son solicitados a la Co­misión de Ubicación Laboral de la Facultad, por medio de una carta con el nombre del graduado, con el resultado de los trabajos realizados en la entidad, firmada y avalada por el director de esta.

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alejandro dijo:

1

3 de febrero de 2016

13:46:18


muy interesante el tema para los estudiantes universitarios ahora me haria falta saber bien donde se puede consultar la Carta Circular No.3/2012 o sea donde se pudiera acceder a ella para analizar bien su contenido. si alguien me pudieria ayudar con eso??? aqui les dejo mi correo corbea@nauta.cu. muchas gracias

Dioscorides. dijo:

2

6 de agosto de 2016

14:09:50


Muy buenas tardes tengan todos, principalmente los autores de este importante articulo. EL DESTINO DE UN UNIVERSITARIO APUESTA AL FUTURO Soy Licenciado en turismo desde julio del año 2014, carrera que estudie durante seis años en la universidad IGNACIO AGRAMANTE LOYNAS en Camagüey, por medio de mi centro de trabajo por ser reserva de cuadro. Y tiempos no lejanos a ser graduado, pase un diplomado de en Gestión Turística, actualmente soy alumno de una maestría de excelencia en GESTIÓN TURÍSTICA. En el día de ayer vi los archivos en Google www.cu este artículo que está muy interesante, pero me queda la duda lo que dijo el compañero Jesús Ota¬mendiz, director de Empleo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. En Cuba, la ubicación laboral está garantizada para todos los universitarios graduados por la modalidad del curso regular diurno durante el periodo de adiestramiento, “como en ningún país del mundo, Mi caso es el siguiente: Al empezar la licenciatura y hasta culminar, siempre llegamos a pensar en después de graduarnos, se nos diera la posibilidad de cambio puesto de trabajo, ya que fuimos diseñados por un buen claustro de profesores en el transcurso de esos seis largos años para desarrollar cualquier actividad profesional en entidades turísticas, no ha sido mi caso ya que laboro como dependiente de almacén durante 11 años en el hotel club amigos mayanabo, he visto la posibilidad de efectuar cambio de puesto de trabajo donde yo pueda desarrollar lo estudiado, me he acercado al director y se me ha rechazado esa oportunidad, también he tenido comunicación con el delegado del MINTUR en el territorio, donde hemos valorado alguna posibilidad, pero nada me siento estancado y sin poder desarrollar en lo que el país tanto invirtió en mi formación profesional. Mi correo, medero@mayanabo.stl.tur.cu

Ariel Martin Martinez dijo:

3

23 de enero de 2017

12:10:38


Hola me parece muy bueno este tema. Tengo una duda y espero me puedan ayudar: Empeze mi servicio social en septiembre del 2015 y en diciembre de este año tuve un accidente de trabajo que me imposibilito trabajar por un periodo de cuatro meses. Estos cuarto meses se me cuentan como parte de mis dos años de servicio social o no......

Carmen Bolivar Colome dijo:

4

3 de febrero de 2017

10:25:40


Sin dudas el tema servicio social se ha convertido en un tema engorroso,en ocasiones sin soluciones ni respuestas concretas.Me gustaría pedir una opinión de mi situación particular,soy Ingeniera en Ciencias Informáticas graduada en la UCI,al terminar mis estudios me ubicaron en un centro de prestigio en el que tenido la posibilidad de aprender y poner mis conocimientos en practica gracias a mis esfuerzos e interes,después de un año en esta institución y llevando el cargo de Especialista de la Seguridad Informática del mismo,me informan que no tengo posibilidad de plaza fija,teniendo otras opciones laborales pido mi traslado del centro,a lo cual los responsables de esta actividad se niegan a aceptar por las responsabilidades que llevaba,el poco personal para asumir las mismas en mi ausencia,y los resultados que había ido adquiriendo durante mi desempeño laboral,entre otros muchos puntos para justificar el interés que tenían en que me quedara,negándome el derecho de continuar mi adiestramiento en un lugar donde al menos ofrecieran plaza fija al culminar esta etapa.Ya son 2 años y 4 meses en el mismo lugar,aun con posibilidades de trabajo en otros centros y sin posibilidades de plaza en el centro asignado para pasar mi servicio social,a pesar de los resultados obtenidos,los cargos y responsabilidades asumidas y el tiempo transcurrido para demostrar conocimientos y aptitudes en los puntos anteriores.Me pregunto si tengo derecho a pedir en estos momentos un traslado para otro centro sin que esto afecte mi adiestramiento y el titulo universitario que con tanto esfuerzo adquirí para poder desempeñarme profesionalmente.Es justo mantenerme por 8 meses mas en un lugar que no me puede asegurar trabajo luego de tanto sacrificio y entrega?,quiero su opinión porque después de exponer todo esto aún me obligan a quedarme hasta cumplir mis 3años sin importarle mi futuro profesional y poniendo en riesgo las oportunidades laborales que se me presentan para continuar como trabajadora estatal dentro de mi país.

Carmen Bolivar Colome dijo:

5

3 de febrero de 2017

10:29:42


Si durante mi servicio social ocupo cargos,me deben pagar por lo que estoy desempeñando?.De ser positiva la respuesta,a que ley debo acudir para reclamar mis derechos como servicio social en el caso de que el centro laboral donde me desempeño no cumpliera lo reglamentado nacionalmente?