ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En las oficinas tuneras el ciudadano puede dejar constancia gráfica de su conformidad o no con la atención recibida. Foto: Pastor Batista

Las Tunas.—De acuerdo con los registros, unas 1 500 personas concurren anualmente y son atendidas en las oficinas con que cuentan los tuneros para expresar quejas y preocupaciones, en la sede donde radica la Asamblea provincial de su único gobierno: el del pueblo.

Concebidos con ese propósito, espacios iguales permanecen abiertos cada día en las demás provincias y en todos los municipios del país.

Despéjese la más leve duda: esa es la expresión de un soberano derecho que no todo ser humano tiene en otros rincones del planeta.

Para Juan Carlos Hernández González, jefe del departamento de Atención a la población en la Asamblea Provincial del Poder Popular, esa cifra devela dos realidades: la población tiene problemas, preocupaciones e insatisfacciones en torno a diversos asuntos del ámbito personal, familiar y social… pero también tiene un lugar adonde dirigirse, con la certeza de que sus planteamientos serán escuchados y atendidos.

TORCIENDO POR “DERECHO”
Para los funcionarios encargados de esa sensible actividad, se torna recurrente recibir a personas que vienen sin antes haberse dirigido a las oficinas del organismo correspondiente, insatisfechas con la respuesta o víctimas de procedimientos y trámites que no agotaron las posibilidades reales existentes allá.

El fenómeno, válido para todo el archipiélago, no solo trae aparejado un flujo o torrente superior de ciudadanos hacia las oficinas del Gobierno, sino también la consiguiente y reversible comunicación, tramitación y exigencia de estas hacia los organismos implicados, para que hagan lo que les corresponde y lleven a mejor término cada caso concreto.

Hurgando en las causas que pueden condicionar esa tendencia, aflora el desconocimiento presente en quienes ignoran el derecho total que les asiste para ser atendidos directamente en la entidad que por esencia debe escuchar, tomar nota, tramitar, solucionar o al menos responder convincentemente el problema.

También es un hecho comprobable la determinación de quienes deciden ir al Gobierno e incluso a la sede del Partido, ante la insatisfacción que generan ciertas actitudes a flor de realidad, que transitan desde una pálida o lenta atención (en el mejor de los casos) hasta el llamado “peloteo”, la desatención o el maltrato en entidades ya visitadas.

Más allá de los criterios que puedan anidar en algunos escépticos, esa afluencia directa hacia las mencionadas oficinas expresa la confianza que sigue teniendo un segmento importante de población en las estructuras, cuadros y funcionarios administrativos y políticos.

Lo idóneo sería que todo el mundo resuelva su situación o quede satisfecho con la gestión del territorio. “Para ello —recalca Juan Carlos— trabajamos; y no es una simple frase. Además de llevar control riguroso de cada caso atendido y del seguimiento posterior, nuestras oficinas le dan al ciudadano la posibilidad de que firme y deje constancia escrita de su conformidad o no con el tratamiento recibido”.

El asunto no resulta del todo fácil. Grandes y reiteradas preocu­paciones en torno al delicado tema de la vivienda mueven constantemente a habitantes hacia la sede del Poder Popular. Según los especialistas, siete de cada diez lo hacen por esa razón. Otros, por suspensión de préstamos monetarios, asuntos relacionados con chequeras y asistencia social, ayudas económicas, subsidios…

Lo cierto es que espacio y personal capacitado para atender y atender bien a la población, hay. Lo saben y agradecen Raquel Guevara, vecina de la cabecera provincial; Ena Irma García, residente en Aman­cio y cientos de tuneros más…

Y lo saben —para que no excedan o irrespeten generosidades— ciudadanos como Manuel Herrerra, a quien, según consta, el Estado cubano le entregó una vivienda para superar la crítica situación en que vivía, luego la vendió, ahora habita otra en desfavorables condiciones y ha vuelto a las oficinas para que lo ayuden a legalizarla y le otorguen, además, un subsidio…

Así no. Así no.

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Anar dijo:

1

19 de enero de 2015

08:17:16


las pregunta es por qué las personas van a la asamblea antes de ir al organismo que debe responder ante un hecho o mal hecho de cualquier tipo, les digo, POR FALTA DE CONFIANZA EN ESOS ORGANISMOS, no solo en las Tunas, los organismos deben ganarse el respeto y la confianza de la población a partir de su buen trabajo y justicia ante las violaciones, el más deteriorado que no cuenta con el respeto de la población es el de la vivienda, y preguntemos todos por qué sera.

Davo davo dijo:

2

19 de enero de 2015

11:10:25


"¿siempre vamos primero al organismo que realmente debe atender, resolver o responder a nuestra preocupación?" Desde el 1976, ¿Son más las experiencias positivas que las negativas en esas oficinas para resolver los problemas que es a la postre los que nos interesa?

Davo davo dijo:

3

19 de enero de 2015

11:19:24


La realidad concreta es más abrumadora que la teoría. JREBELDE, 18 de enero del 2015 "Elba Balloqui Almeyda escribe para denunciar lo que considera engaño por parte del ex contingente 26 de Julio, con los vecinos del edificio de siete plantas sito en calle 25 No. 160, entre Infanta y O, en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución, e impune incumplimiento de esa fuerza constructora del contrato hecho con la Unidad Municipal Inversionista de la Vivienda (UMIV). Cuenta que, dado el pésimo estado estructural del inmueble construido en 1927, era incluido en el Plan de Rehabilitación de la UMIV desde 2001, y no fue hasta mediados de 2010 que comenzaron los trabajos de reparación por el 26 de Julio. Pero las obras se interrumpieron en diciembre de ese año, «sin una explicación a la UMIV ni a los vecinos», señala. Los materiales de construcción fueron retirados. No se llegaron a ejecutar la reparación de las fachadas principales ni el reforzamiento de elementos estructurales (balcones). Tampoco se reforzaron las columnas del sótano ni se acometió la demolición y levantamiento del muro que en el quinto nivel amenaza con desplomarse. Las labores se ciñeron al resanamiento, que, si bien era necesario, en modo alguno constituía lo único que demandaba intervención inmediata. Precisa Elba que los vecinos han sido engañados durante cuatro años. Han acudido a todas las entidades involucradas, sin que hasta el momento hayan recibido siguiera una respuesta satisfactoria; «solo justificaciones que no convencen a nadie y falsas promesas que no se materializan». La UMIV, la UPIV, el Consejo de Administración Municipal (CAM), el Consejo de la Administración Provincial (CAP) y la entidad constructora, entre otras, conocen la situación por las reiteradas denuncias de los vecinos de la interrupción de la obra y el desvío de los materiales. «El CAM ha reclamado a la UMIV; la UMIV al Contingente, y la UPIV a Gecal —afirma—, pero lo único que han logrado es que cada año el edificio se mantenga en el Plan de Rehabilitación y Reforzamiento, y se continúen creando falsas expectativas en espera de las tan anunciadas conciliaciones entre Secons y otras empresas constructoras. «Mientras tanto —apunta—, el edificio sigue deteriorándose aceleradamente. Y llegará el momento en que, en el mejor de los casos, ya no pueda ser rehabilitado. Tenemos en nuestro poder copias de las inconsistentes cartas recibidas como respuestas a nuestras innumerables quejas. Y es la voluntad de todos los inquilinos que se esclarezcan los hechos, y se ponga fin a tan inconcebible desinterés», concluye Elba." Saque cada cuál sus propias conclusiones. ¿Habrá que esperar decenas de años para lograr claras y expedítas?

Marcelino dijo:

4

19 de enero de 2015

12:00:35


Solo se han notado avances en este sentido en los organismos, instituciones o dependencias en las que se han combinado la voluntad , la exigencia y el respeto a la ley y los principios, la sensibilidad humana, la verguenza y la valentía para decidir con fundamento lo que toca en cada caso. Donde los dirigentes políticos y administrativos no han logrado esto en ellos y en sus colectivos de trabajadores, no hay resultados, sigue el peor de los males: el burocratismo. En situaciones así no hay solución, a veces ni con la razón de la ley de parte del reclamante; ni hay respuesta correcta a los que se les puede y debe dar, tengan o no razón. Se notan mejoras, pero falta todavía.

Nébuc dijo:

5

19 de enero de 2015

12:49:16


Así ocurre en todos los territorios del país... pero tienen la adecuada respuesta? y por qué "Cartas a la Dirección" y "Acuse de Recibo" , por citar los dos periódicos nacionales de mayor tirada, reciben constantes quejas, y qué quejas, donde los lectores vierten sus opiniones, en muchas ocasiones, crudamente desde el exterior y después llegan las menguadas respuestas donde pocas veces tiene la firma de la oficina del Gobierno. Entiendo que mi preocupación también tiene explicación y una de ella debe ser la orientación que reciben los quejosos para que sigan la cadena o escalera hasta llegar al Dpto. de Atención a la Población. Lo que sí es necesaria es una convincente respuesta cuando la desidia viene de quienes tienen el deber de solucionar el reclamo del ciudadano de a pie.