ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

LAS TUNAS.— En no pocos in­formes, análisis económicos y reuniones aflora el recurrente asunto de la deuda que aún mantienen en todo el país miles de personas, en lo tocante al pago de los equipos electrodomésticos que anticipó la Revolución para su posterior y progresivo cobro.

Las cifras no son pequeñas. Solo en Las Tunas hay alrededor de 31 millones de pesos todavía sin ingresar al banco por esa vía. Tal monto involucra a más de 14 700 deudores.

Evidencias y resultados existen acerca del seguimiento que la Cen­tral de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos, junto con las administraciones correspondientes, le es­tán dando a ese problema, para poner al día a sus respectivos gremios, sobre la base de una conciliación más efectiva con las direcciones de Finanzas y precios en cada territorio, que conlleve a un mayor control y a acciones más precisas a nivel de centro laboral.

Hoy, por ejemplo, es palpable el avance en sectores como el de la Salud, en el esclarecimiento caso a caso —y hasta casa a casa— con quienes por diversas razones no habían efectuado o terminado de realizar ese pago.

Tal vez la mejor confirmación está? en que de esos 14 729 deudores que en general registra hoy la provincia, solo 804 son trabajadores. A esos les puede llegar la influencia directa del sindicato, la administración, e incluso del núcleo del Partido, el Comité de Base de la Unión de Jóvenes Comunistas…

Una cantidad similar de deudores (721) ejercen alternativas de trabajo por cuenta propia, y a ellos también pueden acceder más fácilmente las estructuras que intervienen directamente en el proceso de cobro.

Amas de casa, jubilados, discapacitados, pensionados, estudiantes, tienen igualmente sus deudas, aunque por la esencia, naturaleza o peculiaridades de esas personas se sabe que no predomina en ellas una terca tendencia al no pago.

Más preocupación pueden causar los desvinculados, categoría que al cierre de diciembre pasado inscribía 3 218 deudores y hoy supera los  4 800 en este territorio. La interrogante brota: ¿Estando en ese “estatus”, pagan o no pagan? ¿Acaso no tener vínculo laboral exime de cumplir el compromiso contraído por esas personas cuando recibieron en sus ho­gares los equipos de la revolución energética?

No parece muy justo o lógico que mientras quienes trabajan y pro­ducen riquezas, bienes y servicios para la sociedad saldan sus deudas, algunos que nada aportan rehúsen o evadan —además— el pago de medios que solo un país como este entrega antes de efectuar su cobro.

Alternativas hay y los especialistas lo saben. Por ejemplo, Damarys Diéguez Leyva, subdirectora de inspección en la dirección provincial del Ministerio de Finanzas y Precios, afirma que nada impide el paso de la deuda de un ciudadano desvinculado hacia otro miembro del núcleo familiar que perciba ingresos económicos.

¿Ha funcionado esa solución en todos los casos posibles? Tal vez no. Depende de muchas cosas: del conocimiento que exista acerca de esa opción, de la comunicación entre responsables de cobrar y deudores, de la voluntad de estos y de sus familiares para realmente liquidar el compromiso pendiente, del control (con nombre y apellidos), de la exigencia permanente por parte de quienes acometen una tarea como esa, que da la impresión de “enfriarse” poco a poco con el tiempo, cuando en verdad el tiempo debiera elevarle la temperatura.

Lo que no debe suceder es que al son de la desvinculación (laboral) crezca el número de ciudadanos que, por transición, tiendan a desvincularse también de un pago que, por deber y por gratitud, debieron haber realizado ya.

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mercedes dijo:

1

15 de septiembre de 2014

02:01:40


El proceso de cambiar los electrodomésticos fue muy desorganizado, camiones repartiendo refrigeradores como si fueran caramelos, esa desorganización ahora se está pagando. No se hizo un estudio de quiénes y cómo podían pagar, y de los casos sociales que no pueden pagar. La mayoría de esos equipos ya no funcionan porque eran de mala calidad y cobrarlos será muy difícil. Este artículo debería investigar las causas y culpables de esta situación.

Antonio dijo:

2

15 de septiembre de 2014

04:57:13


Como dice la frase: a rio revuelto, ganancia de pescadores. Que en este caso lamentable, la ganancia no fue para el país. Ahora solo queda el triste recuerdo de aquel relajo de camiones por los barrios entregando refrigeradores. El problema no fue la idea, sino la forma de aplicación. O nos organizamos o perecemos.

Manuel Fdez.Ares dijo:

3

15 de septiembre de 2014

05:27:27


Solo quisiera que en el comentario se considerara la situacion de los jubilados como yo, que de los 310 pesos cubanos que percibo mensualmente casi me descuentan cerca de 200 y con lo que me queda puedo subsistir? se que fue un compromiso mio al adquirir los equipos, pero algo se debe pensar, pues como todos comprenderan mi situación económica es muy dificil.

jose marrero dijo:

4

15 de septiembre de 2014

06:36:00


da pena leer que persona que recibieron un equipo electrodomestico y que pueden pagar pues estoy seguro que fueron dado a bajo costo el no pagar es facil de soluciion embargarles el cobro es decir descontarselo en los centro de trabajo esto da la experiencia de un biejo dicho NO TIKE NO LONDRY

diego dijo:

5

15 de septiembre de 2014

07:28:39


Lo que realmente hace falta para estos deudores morosos en sus pagos son las acciones legales correspondientes, es realmente bochornoso que estos individuos no hallan liquidado sus adeudos con el banco.