ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Imágenes como esta, tomada en Manatí, se repiten por estos días en todo el Archipiélago cubano. Foto: / Foto del autor

LAS TUNAS.— Cuando se tiene una base de años a modo de cimientos, cualquier monto de recursos, por limitado que resulte, permite avanzar mejor sobre lo andado.

Así ocurre con las instalaciones de Educación aquí: golpeadas sin piedad por el huracán Ike en el 2008, recuperadas en lo fundamental, a pecho y pulmón, en un sorprendente tiempo y mejoradas de forma progresiva siempre, antes de iniciar cada curso escolar.

No más de 1,5 millones de pesos ha podido asignarle esta vez el ministerio correspondiente a la provincia, para asuntos de inversiones en ese terreno, además de un monto similar destinado a acciones de mantenimiento en la infraestructura docente. Usar al dedillo cada centavo deja su renovadora impronta en algunos laboratorios, aulas, mobiliario, equipos de refrigeración y otras necesidades del sector, sobre la base de prioridades muy concretas.

Afirma Gabriel Peña Mora, jefe del departamento de mantenimiento e inversiones en la dirección provincial de Educación, que fuerzas propias, junto al concurso de empresas y organismos como mantenimiento constructivo y Makenaff, profesores, padres de alumnos y vecinos, han trabajado durante esta etapa en unos 88 centros (más de 150 desde enero) con favorable saldo para cubiertas, redes hidrosanitarias, apremios de carpintería, pintura, electricidad y otras urgencias.

Tal ajetreo no constituye rareza aquí ni en otras zonas del Archipiélago. Año tras año el país desembolsa dinero y recursos para mantener y mejorar en la medida de lo posible la gigantesca red de escuelas, círculos infantiles y demás instalaciones destinadas al aprendizaje, al conocimiento.

Sin embargo, persiste el insuficiente cuidado y preservación que se manifiesta, sobre todo en enseñanzas como la secundaria, preuniversitaria y técnico-profesional, donde a menudo hay que “retocar” otra vez la pintura del aula, la persiana o el lavamanos que fueron arreglados un tiempo atrás, posiblemente en medio de un “sonado compromiso” por parte de estudiantes, claustros docentes, organizaciones estudiantiles, juveniles y hasta la familia, para cuidar con celo cada medio y recurso asignados.

Así suele ocurrir siempre cuando comienza el curso escolar. Solo que no basta con la referencia verbal, en especial cuando ha mediado cierta distancia entre lo dicho y lo hecho. Hacer es la mejor manera de decir —sentenció genialmente nuestro José Martí. Pre­gun­témonos todos si realmente llevamos a vías de hecho ese precepto a la hora de cuidar, como corresponde, nuestras escuelas.

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sonia dijo:

1

16 de agosto de 2014

07:41:26


El cuidado y mantenimiento de los locales educativos y escuelas es muy importante para mantener su estructura pero hay muchas localidades o ciudades que tal parece que se han desprendido de toda responsabilidad y da pena ver tantas instalaciones destruyendose, y hablo del Municipio Sagua la Grande donde he visto tantos colegios que se construyeron a raiz de la revolucion y hoy estan inservibles, me da una tristeza ver todo eso, que es donde se preparan las nuevas generciones par en future y haya nadie que responda a esa situacion que cada vez se entonrna mas caotica..porque podran existir dificultades pero si se le da mantenimiento y se reparan a su devido tiempo no tienen porque destruirse...A veces me da por pensar de que detrs de todo esto hay manos negativas que no quieren que existan avances sino tetrocesos..Ojala hagan lo mismo que los tuneros y comiencen un curso escolar lleno de optimism y alegria para los educando...Esto lo digo porque lo he podido ver con mis propido ojos, no me gusta hablar por lo que otros dicen...