ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Las nuevas medidas abren la posibilidad de exportar a Estados Unidos productos farmaceúticos producidos en Cuba. Foto: Alberto Borrego

Los departamentos del Tesoro y Comercio de Estados Unidos emitieron una serie de me­didas relacionadas con Cuba el pasado 14 de octubre, al mismo tiempo que se hacía pública la directiva presidencial de Barack Oba­ma que deja sentada la política de la Casa Blanca hacia la Mayor de las Antillas.  

De la misma manera que ha venido ocurriendo desde el 17 de diciembre del 2014, las modificaciones que entraron en vigor el lunes 17 de octubre demuestran las facultades que con­serva el presidente norteamericano para cambiar la aplicación práctica del bloqueo.

En su mayoría, las medidas buscan ampliar transacciones ya autorizadas en paquetes anteriores, a la vez que se mantiene la prohibición de las inversiones de Estados Unidos en Cuba, excepto en el sector de las telecomunicaciones, que se abrieron en el 2015.

Tampoco se expanden las exportaciones nor­teamericanas a Cuba, más allá de las limitadas ventas autorizadas previamente y que excluyen a los sectores claves de la economía de nuestro país, mayormente de propiedad social.

El sector estatal cubano, donde está empleada más del 75 % de la fuerza laboral, sigue privado de vender sus productos en un mercado ubicado a solo 90 millas y que es el de mayor poder de compra del mundo, con la única excepción de los productos farmacéuticos y de la biotecnología, que se autorizaron en esta ocasión.

Por solo poner un ejemplo, la exportación del Heberprot-P pudiera beneficiar al 5 % de la población estadounidense que al año desarrollan úlcera del pie diabético, enfermedad compleja que en la mayoría de los casos desemboca en la amputación de no ser tratada correctamente.

Este paquete de medidas tampoco aporta nuevos elementos en el área financiera, donde Cuba recibe los mayores impactos del bloqueo. Solo entre abril del 2015 y abril del 2016 y se han reportado 61 incidencias con bancos extranjeros, que alegan la imposibilidad de realizar operaciones con Cuba, debido a la vigencia de las sanciones del bloqueo.

A pesar de que las autoridades norteamericanas aprobaron hace varios meses el uso del dólar por parte de Cuba en sus transacciones internacionales, aún no se han podido hacer depósitos en efectivo o pagos a terceros en esa moneda.

Sigue pesando a nivel internacional el fardo de las 49 multas aplicadas durante el gobierno de Obama a entidades estadounidenses y extranjeras, por un valor que supera los 14 000 millones de dólares, cifra sin precedentes en la historia de la aplicación del bloqueo contra nuestro país, las que provocan temor para relacionarse de forma legítima con Cuba.

Tras esta ronda de medidas, también se mantiene la prohibición a la apertura de cuentas corresponsales de Cuba en entidades financieras estadounidenses, que son imprescindibles para comenzar a normalizar las relaciones bancarias entre los dos países.

Resulta llamativo que la mayoría de las medidas aprobadas son más beneficiosas para Estados Unidos que para el pueblo cubano, porque no se modifica la aplicación del bloqueo en aquellas áreas que son clave para el desarrollo del país.

Uno de los acápites de las nuevas medidas fue malinterpretado por las grandes agencias de noticias internacionales, en cuyos titulares podía leerse que por primera vez en medio siglo Cuba podría vender sus famosos tabacos y su ron de máxima calidad a los «turistas estadounidenses».

Lo que se aprobó fue «la eliminación del límite de hasta 400 USD (de ellos 100 USD en ron y tabaco) para la importación en EE.UU. de productos cubanos para uso personal por parte de estadounidenses o extranjeros, adquiridos en Cuba o en terceros países».

Además, por la Isla no pasa un solo turista con esa nacionalidad, pues estaría violando las leyes que obligan a los estadounidenses a viajar dentro de 12 categorías, entre las que se cuentan intercambios religiosos, académicos, culturales, científicos, deportivos y de pueblo a pueblo.

Otro de los ejemplos de la nebulosa legal en la que transitan algunas de las medidas aprobadas por Obama es el referido a la exportación de «ciertos bienes de consumo, a través de ventas en línea (por Internet), o por otros medios, directamente a personas elegibles en Cuba pa­ra su uso personal.

No se explica en qué consisten dichos productos, pero lo que sí está demostrado es que servicios de grandes compañías como Google, Apple, Oracle y Adobe se mantienen bloqueados para los cubanos, lo cual atenta contra el desarrollo del país en un sector clave y el acceso de los ciudadanos a las nuevas tecnologías.

Si bien las medidas prosiguen el camino de eliminar barreras absurdas que entorpecen las relaciones entre los dos vecinos, lo cierto es que siguen limitadas en su alcance por la persistencia de una política de agresión contra Cuba que data de la Guerra Fría.

Algunas de las medidas aprobadas y sus limitaciones

Salud

Se autoriza:

• El desarrollo de proyectos de investigaciones médicas conjuntas, con fines comerciales o no comerciales, entre personas y entidades de ambos países.

• Todas las transacciones relativas a la obtención de la aprobación por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) de productos farmacéuticos cubanos. Esto incluye investigación y desarrollo del producto, ensayos clínicos, revisión y aprobación regulatoria, e importación.

• La importación, promoción, venta y distribución en EE.UU. de productos farmacéuticos cubanos aprobados por la FDA.

• La apertura de cuentas bancarias en Cuba de personas y entidades de EE.UU. vinculadas con las actividades mencionadas anteriormente.

Limitaciones:

• Las medidas se limitan a personas naturales y jurídicas bajo jurisdicción de EE.UU., por lo que no incluye a compañías de terceros países.

• No se autoriza directamente el establecimiento de empresas mixtas para el
desarrollo y comercialización de productos farmacéuticos. Se requiere una licencia específica para dicho efecto.

• No se autoriza el establecimiento de representaciones u oficinas comerciales relacionadas con la industria biofarmacéutica en Cuba.

Viajes

Se autoriza:

• La eliminación del límite de hasta 400 USD (de ellos 100 USD en ron y tabaco) para la importación en EE.UU. de productos cubanos para uso personal por parte de los estadounidenses o extranjeros, adquiridos en Cuba o en terceros países.

Limitación

• Se mantiene la prohibición para la importación de estos mismos productos para su comercialización en Estados Unidos.

Aviación civil

Se autoriza:

• Brindar servicios por parte de personas y entidades estadounidenses a Cuba o a nacionales cubanos, relativos a la seguridad de la aviación civil y la operación segura
de las aeronaves comerciales.

• El tránsito de carga aérea por Cuba, lo cual complementa la licencia general existente para el tránsito de carga por vía marítima.

Limitaciones:

• Imposibilidad para las instituciones cubanas del sector de la aviación de establecer una representación física en Estados Unidos.

• Necesidad de obtener licencia específica para la adquisición de equipamiento para
la seguridad aérea.

Comercio

Se autoriza:

• La exportación de ciertos bienes de
consumo que se venden «en línea» (por Internet), o por otros medios, directamente a personas elegibles en Cuba para su uso personal.

• La eliminación de la restricción de entrada a puertos estadounidenses, para la carga
o descarga de mercancías, de buques extranjeros que hayan atracado en puertos cubanos, sin tener que esperar 180 días, siempre que los artículos transportados a Cuba no se encuentren en la Lista de Control de Comercio del Departamento de Comercio, que incluye equipos de alta tecnología y uso dual.

Limitaciones:

• Los pagos por las exportaciones agrícolas de EE.UU. a Cuba deberán realizarse en efectivo y por adelantado (los financiamientos están prohibidos por ley).

•Se prohíbe a los individuos y empresas estadounidenses invertir en nuestro país a menos que sean autorizados por una
licencia de la OFAC.

• Seguirá aplicándose una política general de denegación de las exportaciones y
reexportaciones de artículos para el uso de empresas estatales, agencias y otras organizaciones del Gobierno cubano que generen esencialmente ingresos para el Estado, incluyendo la industrias del turismo y las vinculadas a la extracción o producción de minerales y otras materias primas, así como para las fuerzas armadas, la policía, los servicios de inteligencia y los órganos de seguridad.

• No se especifican los bienes de consumo a vender por Internet.

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Miguel Angel dijo:

1

21 de octubre de 2016

05:37:30


Excelente trabajo periodista Sergio Alejandro Gómez, su exposición es muy clara, ilustrativa, debe servir para eliminar cualquier duda al respecto. Gracias. Cese el bloqueo yanqui!!!

isadora dijo:

2

21 de octubre de 2016

08:02:48


Tampoco se especifica que personas son elegibles directamente en Cuba para la exportacion de ciertos bienes de consumo que se venden en linea. ?Seran los cuentapropistas o los asalariados de EE.UU. en Cuba?

Christian Respondió:


21 de octubre de 2016

13:56:34

Muy buena pregunta, aunque creo que todos sabemos la respuesta

d3 dijo:

3

21 de octubre de 2016

09:47:10


Alejandro, una vez mas lo felicito, Ud. sabe como llegar a los intelectuales y a los menos entendidos, Excelente trabajo. Ahora entiendo mejor las traquimañas del imperio.

arthur gonzalez dijo:

4

22 de octubre de 2016

10:10:41


Alejandro, siempre leo con atención sus escritos que realmente tiene un buen nivel. En este articulo ud lo titula, como medidas en el camino correcto y sobre eso opino diferente y el cubano de a pie necesita saber muy bien las pretenciones del gobierno norteamericano con sus acciones hacia Cuba. No se puede afirmar que la directiva presidencial va en el camino correcto cuando lo que plantea es minar la sociedad socialista desde adentro y desmontar el sistema como hicieron en Europa del Este, asi la gente del pueblo pensará que Obama es el bueno y hace cosas para beneficiarnos, craso error. Si se lee con detenimiento la directiva vemos que es un plan de Accion Encubierta como el Programa Cuba de 1962, pero ahora sin clasificaciones de Top Secret, es abierto y descarnado, con una linea de actuacion precisa y clara, hacerle ver al pueblo que la economia socialista es un fracaso y lo que ayuda a la prosperidad es el trabajo privado, toda la directiva va dibujando ese concepto, ademas de reiterar que en Cuba se violan los derechos de libertad de pensamiento y expresion, el religioso y los derechos humanos. Reitera que mantendran los programas de apoyo a la contrarrevolucion , Radio y Tv Martí, el bloqueo, la ley de Ajuste y el tema de la Base naval EN Guantanamo no es discutible. Entonces se le puede decir al pueblo que ese es el camino correcto? Hoy mas que nunca el periodico del Partido tiene que preparar al pueblo para la ofensiva ideologica que nos viene encima, dejar el lenguaje diplomatico para las notas entre embajadas y decirle al pan pan y al vino vino. Obama es preciso cuando dice en sus discursos:“...continuaremos abordando los temas relacionados con la democracia y los derechos humanos en Cuba [...] podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través del compromiso”.“...Continuamos pensando que los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos, así como los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos” “...insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”. Por esas razones estimado Alejandro una medidas inoperantes no pueden nublarle la vision a los cubanos, pues al final la guerra economica continua inalterable y las que ha informado son letra muerta porque Cuba no puede hacer us0 del dolar para el comercio con ellos. gracias Arthur.

arthur gonzalez dijo:

5

22 de octubre de 2016

10:20:25


Alejandro te envio las propuestas del Council on Foreign Relation de EEUU de 1999 para que puedas comprobar que las acciones de Obama están basadas en las mismas y dirigidas al desmontaje del socialismo y no van en el camino correcto. Recomendaciones de cómo conducir las relaciones Cuba-Estados Unidos en el siglo XXI Documento elaborado a petición del Presidente del Council on Foreign Relations de los Estados Unidos y publicado el 12 de enero de 1999. El Council on Foreign Relations es uno de los tanques pensantes, financiado por la familia Rockefeller. Este documento es considerado como el más completo y fundamentado Plan de Subversión Política que se haya preparado contra Cuba, y recoge aspectos del estudio realizado por la Twentieth Century Fund, con más amplitud y mayor precisión. El Plan tiene tres objetivos básicos: 1. Promover en Cuba los intereses y valores estadounidenses, con el fin de acelerar el día en que una Cuba plenamente democrática, pueda asumir una relación normal y amistosa con Estados Unidos. 2. Medios que deben utilizarse para tratar de lograr lo planteado en el 1er objetivo y por tanto se proponga apoyar, alimentar y reforzar la sociedad civil que comienza a surgir en la Cuba de hoy (1999), de forma lenta, tentativa, pero persistente, bajo la concha del comunismo. 3. Promover la Transición. La oposición de EE.UU. a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política. Algunos elementos contemplados en el fundamento filosófico del Plan aseguran que: Con este éxito en las manos, Estados Unidos puede pasar ahora a la segunda etapa de su política a largo plazo hacia Cuba: trabajar para crear las mejores condiciones posibles para una transición pacífica y el surgimiento de una Cuba libre, próspera y democrática en el siglo XXI. Cuba encontrará su propia solución al problema causado por su actual gobierno, pero su política debe crear condiciones que estimulen y apoyen una rápida, pacífica y democrática transición. Mañana, algunos funcionarios que ocupen cargos de responsabilidad en el gobierno revolucionario pudieran formar parte de una transición democrática. Una política resaltada en el Plan es el aumento del contacto pueblo a pueblo, el que consideran puede rendir frutos beneficiosos para Estados Unidos, en la formación de un escenario propenso a la transición. El grupo de trabajo del Plan considera que ya ha comenzado una modesta transición por debajo de la superficie del comunismo cubano, de ahí que lo necesario no sea crearla, sino impulsarla de forma que mantenga su desarrollo. Un pensamiento importante que debe regir toda actividad que se realice es en función de la transición, ningún cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba debe tener el efecto primario de consolidar o legitimizar el status quo en la isla. Cada aspecto de la política exterior y económica de Estados Unidos hacia Cuba, debe ser juzgado por un criterio muy pragmático para garantizar que contribuya a un cambio democrático, pacífico y rápido en Cuba y que al mismo tiempo salvaguarde los intereses vitales de Estados Unidos. Debe quedar claro que el antagonismo del gobierno estadounidense no es con el pueblo de Cuba, sino con su gobierno. Recomendaciones en relación con la Comunidad cubano-americana. 1. Poner fin a las restricciones sobre las visitas humanitarias, aquellas que los cubanos residentes en los Estados Unidos realizan en sus viajes a Cuba, así como la de los ciudadanos norteamericanos. Los cubanos que visitan la isla lo hacen como triunfadores, hablan de la forma en que viven, sus comodidades y sus éxitos, lo cual crea en sus familiares y amigos un marcado interés por vivir de la misma forma. El presidente Barack Obama y la secretaria de Estado Hillary Clinton, denominaron a los cubanos residentes en EE.UU., como los mejores embajadores para llevar a Cuba las ideas de la democracia representativa y el modo de vida estadounidense. 2. Incrementar el tope de las remesas de mil 200 anuales a 10 mil dólares anuales por familia. Las autoridades norteamericanas deberán estar alertas sobre cualquier impuesto que el gobierno cubano quisiera imponer a esos fondos o cualquier otra política reguladora que se desarrolle sobre los mismos. La idea es que la mayor cantidad posible de personas dejen de depender de un trabajo para subsistir y lo puedan hacer con las remesas recibidas, lo que eliminará el vínculo laboral de muchos, su pertenencia al sindicato, al partido y a las organizaciones de masas. Será una fuerza que pueda dedicarse a crearle problemas al gobierno, protestar y dar un mal ejemplo a los que continúen laborando para el Estado. 3. Permitirles a los cubanos-americanos residir en Cuba una vez retirados, para lo que será necesario modificar las regulaciones relacionadas con el envío mensual a Cuba del importe de sus pensiones, el que siempre será menor que la cantidad que ganaban mientras laboraban en Estados Unidos. Esas personas podrán vivir ampliamente en Cuba e incluso mantener a algunos familiares. Al tener edades avanzadas donde más afloran las enfermedades, será una carga para Cuba, de la cual se librará Estados Unidos. 4. Promover la reunificación familiar, con el objetivo de que puedan viajar a los Estados Unidos todos los familiares de cubanos residentes. Para esto será necesario resolver los problemas que afronta la SINA en la Habana los que solicitan visas para viajar y eliminar todo tipo de cuota que frene los viajes. Los que viajen a EE.UU. conocerán las libertades del sistema, sus oportunidades y al regresar a Cuba se convertirán en abanderados de la transición. 5. Establecer el servicio postal directo entre los dos países. Esto facilitaría y acortaría el plazo de traslado a Cuba de bultos postales que contribuyan a la ayuda familiar, cartas, libros, revistas, periódicos y todo tipo de propaganda. Esto sería empleado como un medio para la influencia ideológica. Estas acciones permitirán ahondar en las diferencias entre los que tienen y los que no tienen familiares en los Estados Unidos, o los tienen, pero no mantiene relaciones con ellos ni reciben visitas y remesas. Recomendaciones denominadas “La Puerta Abierta”. Van dirigidas a que el pueblo cubano pueda recibir una información mayor, más exacta y precisa sobre el mundo exterior. Ha llegado el momento de aumentar e intensificar significativamente esos esfuerzos. El pueblo cubano está hambriento de la cultura norteamericana y mundial, de contactos con académicos y artistas de otros países, de oportunidades para estudiar en el extranjero y de nuevas ideas y perspectivas frescas. 1. Facilitar los viajes dirigidos para incrementar el contacto pueblo a pueblo, con el fin de introducir en un sector más amplio de la población cubana una imagen distinta y más benévola de Estados Unidos y de su sociedad. Reducir o eliminar las restricciones existentes que dificultan los intercambios académicos de graduados y de postgrado, emitir una licencia con carácter permanente a todos los estadounidenses que deseen viajar a Cuba para vincularse en actividades académicas, ambientales, de salud, culturales, atléticas, religiosas o de cualquier otro tipo. La licencia mencionada también será aplicable a las agencias de viajes y Organizaciones No Gubernamentales que organicen viajes de grupos o individuos para visitar Cuba. El propósito de esta recomendación es facilitar cada vez más el contacto de los cubanos con los norteamericanos para que estos puedan trasladarle su mensaje, y en ningún momento se propone apoyar a la industria cubana del turismo. 2. Permitir más visitas privadas a los Estados Unidos por parte de ciertos funcionarios cubanos. Como política se les niegan las visas de viaje con fines privados a funcionarios cubanos con rango ministerial, diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, dirigentes del Partido Comunista de niveles nacionales y provinciales y a un grupo de funcionarios de alto nivel de varios organismos estatales cubanos. Modificar esta política daría la oportunidad a esas personas de interactuar con los norteamericanos, experimentar directamente el sistema y ser testigos del vigor y la apertura del debate político en los Estados Unidos. Esto es importante debido a las posiciones que dichas personas tienen en la actualidad, las que puedan asumir en el futuro y la posición que adopten en un proceso de transición. Se excluirán de estos beneficios aquellos que el Departamento de Estado tenga identificados como que han participado directa o personalmente o que hayan ordenado acciones graves de represión que violen las leyes internacionales o representen una preocupación legítima para la seguridad nacional de Estados Unidos. Reconocemos que esta recomendación tiene como riesgo una mayor penetración en los Estados Unidos de las agencias de inteligencias cubanas…No obstante, este peligro debe ser cuidadosamente observado y los ajustes en esta política deben ser correspondientemente calibrados. 3. Facilitar la colaboración y actuaciones culturales de estadounidenses en Cuba y de cubanos en Estados Unidos. A partir de la aprobación en 1992 de la Ley de la Democracia en Cuba (Ley Torricelli) y acorde con los propósitos de la misma, se ha experimentado un incremento significativo de artistas cubanos, actores y músicos que han viajado a los Estados Unidos. No ha sucedido lo mismo con artistas norteamericanos que hayan viajado a Cuba. Estos intercambios y actividades son vitales para cualquier estrategia encaminada a finalizar el aislamiento cultural del pueblo cubano… el gobierno de Estados Unidos debe estimular un incremento de estos programas. El pago a los artistas cubanos que actúen en Estados Unidos no deben estar limitados por leyes del bloqueo, ni por el de los estadounidenses que actúen en Cuba. El propósito de esta recomendación es que todo tipo de intercambio se realice de forma natural, sin la intervención oficial del gobierno cubano, para evitar reconocerlo como rector en este campo. Las visitas a Estados Unidos de artistas cubanos tienen como propósito ejercer influencia política sobre los mismos, permitirles actual en lugares donde siempre han soñado hacerlo y sobre todo pagarles altas sumas de dinero con el cual regresarían a Cuba. Estos sería a su vez un estímulo para que también otros artistas se interesaran en actuar en los Estados Unidos y situaría al que los que regresen en una posición económica por encima de los otros artistas y del pueblo cubano en general, lo que paulatinamente los convertiría en personas con intereses y visión diferente. Esto es muy importante para los planes de transición. 4. Proteger y compartir la propiedad intelectual. Cuba sistemáticamente piratea programas de televisión de todo tipo, desde películas, programas educaciones, culturales, musicales, infantiles y otros. Igualmente puede decirse con libros, programas de computación, información y música digitalizada y todo aquellos por lo que debería pagar derechos a los autores estadounidenses, lo cual no se realiza al poner como excusa el embargo. Por una parte, nuestro interés de abrir Cuba a las influencias exteriores, nos llevará a estimular e incluso facilitarles acceso a los filmes de Estados Unidos y de otros países, materiales culturales y literatura política y económica. Los acuerdos a los que se lleguen sobre este asunto deben incluir el asegurarse que Cuba no se convierta en un centro internacional para la distribución y producción ilegal de propiedad intelectual pirateada. 5. “Ventanas al Mundo”. Transiciones exitosas hacia sistemas multipartidistas, economía de mercado y de mercado mixto en Europa del Este, España, Portugal y Latinoamericana, pueden ser guías constructivas para ayudar a que la transición en Cuba ocurra en la forma más benigna posible. Debe iniciarse un programa basado en la asignación de fondos para que cubanos estudien en universidades norteamericanas y en institutos de entrenamiento técnico. El programa debe incluir el envío a Cuba de profesionales que asesoren en la organización de pequeños negocios y fincas privadas. Incluiría la invitación a Estados Unidos de homólogos cubanos para que se familiaricen con la actividad que desarrollan los estadounidenses de su mismo nivel y cargo. Los fondos para el financiamiento de las acciones propuestas deberán llegar a Cuba por vías que no causen sospechas a las autoridades cubanas. Para esto deben utilizarse fuentes publicas e independientes tales como la Fundación Nacional de las Artes, la Fundación Nacional de las Letras, La Fundación Nacional para la Democracia, el Programa de Becas Fullbright, otras fundaciones privadas, universidades y programas que promueven actividades investigativas, tanto nacional, regional o bilateral en temas de interés de Cuba. Asignarle un fondo en efectivo a distintas bibliotecas cubanas para que puedan adquirir y hacer suscripciones de materiales publicados en Estados Unidos, para lo que se emplearán las mismas vías que se decidan para hacerles llegar el dinero. La participación de cubanos americanos en todas estas actividades será presentada como un requisito para las organizaciones que intervengan en la ejecución de los programas aprobados. No se mencionará la palabra cubano americano, explicándose claramente que, de acuerdo con las leyes de Estados Unidos, no se discriminará a los participantes sobre la base de edad, raza, género u origen nacional. Permitir los vuelos comerciales directos entre Estados Unidos y Cuba teniendo en cuenta el incremento del flujo de viajeros entre ambos países. Esto permitirá a empresas norteamericanas establecer rutas hacia la Habana y otras ciudades cubanas, lo que impedirá que empresas de otros países lo hagan. Estados Unidos deberá firmar lo antes posible, un acuerdo de aviación civil que cubra este aspecto. Suprimir el límite de gastos de las personas que viajen a Cuba, lo que posibilitará realizar contactos, invitaciones, adquisiciones y otras actividades que ayudarían a solidificar la vinculación con las contrapartes cubanas y dar una imagen positiva ante ellos. A los cubanos les agrada que los inviten a cenar en buenos restaurantes, visitar centros turísticos de alto nivel, asistir a lugares como Tropicana y otros, todo lo cual se ve restringido por el límite de gastos que resulta contraproducente con los objetivos de estas acciones. Necesidad de ampliar los servicios consulares de la SINA y abrir consulados en otras ciudades como Santiago de Cuba, Cienfuegos y Varadero. Para lograrlo se requiere de la forma de un acuerdo entre ambos países. Es posible que Cuba solicite abrir consulados en Miami y New York, por lo que existe la posibilidad del acuerdo tenga interés de ambas partes y pueda firmarse en breve plazo de tiempo. Estos consulados en otras ciudades implicarían además la presencia de los servicios de inteligencia, la que actualmente no tienen, al menos de forma legal. Este es un asunto que debe tomarse en consideración. Demandar reciprocidad en los límites de actividades por parte de diplomáticos estadounidenses y cubanos. Los norteamericanos tienen denegado el acceso a las oficinas del gobierno, las cortes, las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, las universidades y prácticamente todos los organismos con excepción del MINREX. Los cubanos acreditados en Washington entran libremente en el Congreso, se entrevistas con congresistas y el personal general, visitan universidades, órganos de prensa y mantienen contactos con funcionarios de algunos departamentos del gobierno, además del Departamento de Estado. Esto es una desventaja para los diplomáticos norteamericanos, por la información que puede obtener y la influencia que pudieran ejercer, de ahí que se proponga que debe llegarse a un acuerdo con Cuba en el que sea reciproca la actividad que realizan sus diplomáticos. Recomendaciones sobre la ayuda humanitaria Se incluyen medidas humanitarias que ayuden al alivio del sufrimiento del pueblo cubano mientras se establecen las bases para un mejoramiento de las relaciones entre ambos países. 1. Instruir el cash and carey (pagar y llevar) para alimentos y medicinas. El presidente de los Estados Unidos debe acelerar y facilitar ese proceso, eliminando todas las prohibiciones referentes a donaciones y ventas de alimentos, medicinas y productos médicos a Organizaciones No Gubernamentales y humanitarias. 2. El Departamento de Estado deberá hacer una lista específica de instituciones represivas que se excluirán como receptoras potenciales de ayuda o compradores. Se recomienda que Estados Unidos autorice a organizaciones religiosas, voluntarias y No Gubernamentales para que pongan en funcionamiento centros de distribución en Cuba. 3. Promover la ayuda pueblo a pueblo, lo que será una vía para el envío de ayuda humanitaria como una forma especifica de trabajo de la forma siguiente: Alentar a los gobiernos locales y organizaciones no lucrativas norteamericanas para que adopten una contraparte cubana, ya sea a través de programas de las iglesias, hospitales, ecológicos, escuelas o universidades, todo sobre la base de ayuda persona a persona. Estados Unidos no debe poner límite a la cantidad de donaciones materiales contempladas en estos programas, aunque quizás se requiera de una licencia para donaciones en efectivo por encima de los 10 mil dólares. Permitir que los cubanos americanos reclamen como dependientes a los fines de los impuestos estadounidenses, a familiares bajo su tutela residentes en Cuba. Para esto se requiere aplicar lo mismo que se aplica a los ciudadanos estadounidenses que tienen familiares en Canadá y México, a los cuales se les mantiene y deducen del pago de los impuestos las cantidades de dinero que les envían. Dar beneficio a los familiares de los presos políticos. El presidente de los Estados Unidos está facultado para autorizar que se remita asistencia humanitaria a las víctimas de represiones políticas y a sus familiares en Cuba, lo que realizará por medio de la USAID, entre otras vías. Llevar a cabo medidas constructivas para lograr la confianza militar a militar. Existe la necesidad de repetir cuantas veces sea necesario, que los Estados Unidos no tiene intenciones agresivas contra Cuba. Creemos, por lo tanto, que está dentro de nuestro interés nacional promover grandes lazos de cooperación con los militares cubanos. Consideramos que mientras más confiados estén los militares cubanos de que Estados Unidos no tomará ventajas militares de una apertura política o económica, será más factible que elementos de las fuerzas armadas cubanas toleren o apoyen tal apertura. Este proceso debe proceder sobre una base gradual, con muchos de los contactos iniciales a través de agencias civiles, tanto gubernamentales como no gubernamentales. Puede ser útil para Estados unidos alentar una apertura entre militares entre otras nacionales que han llevado a cabo transiciones exitosas de regimenes comunistas a sociedades democráticas, como aquellos de Europa del Este y donde sea apropiado en América Latina. Todo esto debe tener como objetivo reducir las tensiones entre las fuerzas armadas cubanas y las estadounidenses, promover medidas constructivas de confianza mutua y sentar las bases para el mejoramiento de las relaciones en el futuro, en caso de que Cuba se mueva hacia una transición democrática. De gran importancia se consideran los contactos de militares cubanos con otros de países ajenos a los Estados Unidos, los que deben trasmitirles confianza a los cubanos de que un cambio de régimen no los perjudicaría. Debe promoverse todo tipo de contactos, invitaciones, reuniones conjuntas e inclusive tratar de integrar a militares cubanos en reuniones de especialistas donde asistan aliados de los Estados Unidos.