ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Vladimir Baños es el lanzador designado para enfrentar a Japón. Foto: enviado especial, Ricardo López Hevia,

TOKIO.—Qué falta nos haría La máquina del tiempo de Herbert George Wells para poder contextualizar una conversación que tuvimos 24 horas antes de que se iniciara el partido que acaban de ver entre Cuba y Japón, en la segunda salida de ambos planteles en la fase intermedia del IV Clásico Mundial (CM). Y es que ni cuando sostuvimos el diálogo, ni cuando lo escribimos para ustedes, sabíamos nada de lo ocurrido en ese crucial desafío.

Pero aunque no tenemos ni el equipamiento ni la imaginación del escritor británico, uno de los padres de la literatura de ciencia ficción, les propongo saber lo que opinaron antes del partido el director de la selección cubana, Carlos Martí, y el hombre que designó para abrirles a los nipones, Vladimir Baños.

Le dije a Vladimir Baños que cuando lean en Cuba lo que me va a decir, ya el juego estaría acabándose o finalizado. «Uf… ¿y entonces?», exclamó. No puedes fallar y ahora no es China el rival, le comento. «Es como dices, será un partido muy tenso, de esos en los que hay que tener mucha concentración en el trabajo que desarrollas, pues cualquier detalle te echa por la borda el objetivo», afirmó.

—¿Por qué Baños tiene el mismo rostro, la misma conducta ante un jit, un ponche, un buen fildeo o un error de sus compañeros o con un out de esos que se saben decisivos? ¿No es mejor expresarse, liberar esa tensión con algún gesto u otra manera de expulsar tanto estrés?

—Trato de mantener la serenidad, no gesticular cualquiera sea la circunstancia. Esa postura me protege, creo que con ella no le revelo al adversario si estoy preocupado o molesto.

—¿Cómo esperas a Japón?

—Es un equipo grande, de muy buenos bateadores, hacen mucho contac­to, es difícil dominarlos. Espero al me­jor equipo del torneo.

—¿Y lo dices con esa tranquilidad?

 —No, con el conocimiento de que es un gran equipo de pelota, nadie puede subirse tranquilo al montículo. Eso sí, voy muy concentrado, los vi contra Holanda en un tremendísimo juego y llego con una estrategia de pitcheo, cuya esencia es no regalar nada.

—¿Cuál sería el bateador del que más te cuidarías?

—Te dije que iría muy concentrado, si no te cuidas de los nueve pierdes ese estado y estarías poniendo en peligro el juego.

—¿No te asusta este tipo de juego, los decisivos?

—Todos queremos esos momentos, te siguen en cualquier parte. Es un reto y un deportista tiene que asumir esos instantes que te hacen grande o te hunden. Claro que hay mucho riesgo, no somos nosotros los favoritos, por muchísimo es el rival. Pero si no alcanzo la victoria tampoco hay que hacer un velorio por eso. Yo voy con el espíritu de dominar a esos bateadores, de ganar el duelo personal con ellos y tengo un equipo detrás que quiere lo mismo y que igual que yo, sabe que es bien difícil lo que nos toca hacer. Pero para eso vinimos.

No se lo pregunté, pero creo que a Baños no le gustaría haberse metido en la máquina de Wells para ver cómo le había ido. Y creo que a Carlos Martí tampoco, pues nos ha dicho que el mentor que no tome riesgos se puede ir a su casa, a ver la pelota por televisión. Es decir, no le haría gracia ni ver cómo acierta y menos cómo se equivoca.

A la pregunta de qué hacer para lograr mayor eficiencia de la ofensiva, la cual en los últimos 18 innings anotó solo en dos y ha dejado 14 hombres en circulación, contestó: «Hemos pensado mucho en eso, ahora mismo —se­ñala la práctica en el Tokio Dome el día antes— estás viendo a Yurisbel Gracial en segunda y a Jefferson Delgado en tercera. Podríamos salir así ante los japoneses».

—¿Y no cree que estaría debilitando dos posiciones, el remedio pudiera ser peor que la enfermedad?

—Desde que llegamos estamos hablando de riesgos y ustedes (se refiere a la prensa), con razón, sobre el cambio de Carlos Benítez en segunda base.

—¿Pero Manduley es un mejor defensor que Gracial, que a su vez es superior a Delgado?

—Manduley no ha estado bien—, aseguró tácitamente, sin más argumento.

Y la idea de que salga la misma alineación tampoco está descartada. Le abordamos el tema de Víctor V. Mesa por Yoelkis Céspedes, a raíz de la fragilidad en los últimos turnos al bate del granmense frente a los lanzamientos rompientes, los únicos que ha visto hace 18 innings. «No tengo pensado ese cambio»,  enfatizó.

Al parecer, Frank Camilo Morejón no jugaría. El doctor Francisco Montesinos trata de alistarlo y resolver la lesión de la cadera. Mas «hoy, 24 horas antes del partido, creo que no estaría apto. Hizo un gran esfuerzo por seguir, pero le noté la dolencia y cada vez era más evidente. Esa fue la razón por la que le sugerí a Martí que lo quitara», expresó el facultativo, quien al igual que el mentor saben de lo necesario que es el receptor capitalino, pero los dos coincidieron en que más importante que la victoria, es la salud de Frank. Yosvani Alarcón tomaría su lugar. No, no debe estar en el mismo turno que Morejón».

—¿Y después de Baños, quiénes vendrían?

—Todos están listos y si cada uno tiene que venir, lo harán.

La máquina del tiempo solo nos pondría al día, pero es incapaz de generar las emociones y ese ambiente enigmático que ahora mismo me hace preguntarme ¿Qué pasará? Mientras en Cuba la respuesta solo sería. ¿Qué pasó?

No se necesita de Wells para ponerles lo que pudiera pasar, sino en cuatro dimensiones, al menos en tres variantes. La primera: si el juego que vieron ahora mismo lo ganó Cuba, entonces los cuatro contendientes tendrían una victoria y una derrota. Eso quiere decir que en la última fecha de esta segunda fase, el 15 (hoy a las 11:00 p.m. hora de nuestro país), los ganadores de Holanda-Cuba e Israel-Japón, serían los clasificados.

Variante dos: Si Cuba cae hoy e Israel le gana a Japón y Holanda a los antillanos, estos quedarían eliminados y habría que dilucidar un triple empate con 2-1. Pero si los japoneses tam­bién vencieran a los israelíes y los cubanos a los holandeses habría también triple abrazo, con 1-2 e igual hay que determinar cuál del trío avanzaría. Recordemos que el desempate, cuando queden dos, sería un juego entre ambos.

 Y al final, ninguno quiso montarse en el aparato de Wells.      

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Víctor dijo:

6

14 de marzo de 2017

09:28:05


Hoy, hemos mostrado lo mejor que nuestro equipo puede hacer. Hubo energía y estirpe de equipo Cuba contra un rival muy superior. Oscar, hoy, sí el equipo enamoró.